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Llegan los tres primeros niños saharauis de los 12 que pasarán sus Vacaciones en Paz en O Morrazo

Dos de ellos estarán acogidos con familias de Cangas y uno de Marín.

Moaña acogerá este verano a cinco pequeños, Bueu a 2, Cangas a estos 2 y Marín a dos más

En los extremos, los dos niños saharauis que pasarán el verano con familias de Cangas y Marín, ayer al llegar al aeropuerto de Vigo.

En los extremos, los dos niños saharauis que pasarán el verano con familias de Cangas y Marín, ayer al llegar al aeropuerto de Vigo. / Fdv

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Para muchas familias de O Morrazo, el verano no es lo mismo sin sus niños saharauis de acogida que llegan todos los años a través del programa Vacaciones en Paz impulsado por la ONG Solidaridade Galega co Pobo Saharaui, con el apoyo de la Xunta y la ayuda voluntaria de los Concellos. Una de esas familias es la que forma la moañesa Rosa García con su marido Gerardo Pires que la pasada noche estuvo, como coordinadora del programa en la comarca, esperando en el aeropuerto de Vigo la llegada del primer grupo de niños en donde ya figuraban tres de los doce que pasarán este año los meses de julio y agosto con familias. Los dos niños y la niña ya están disfrutando de este primer día de sus vacaciones en Cangas y en Marín.

La niña saharaui Salka que ayer llegó al aeropuerto de Vigo y que vivirá con una familia de Cangas.

La niña saharaui Salka que ayer llegó al aeropuerto de Vigo y que vivirá con una familia de Cangas. / Fdv

Los restantes 9 está previsto que lleguen también en la noche de este martes el aeropuerto de peinador en Vigo. Ayer estuvo en la terminal la conselleira de Política Social, Fabiola García, para recibir al primer grupo de los 280 totales que llegan este verano a Galicia. La Xunta colabora en el programa con 100.000 euros.

Rosa García asegura que los niños llegaron muy cansados de un viaje muy largo y que iniciaron en Tinduf con temperaturas de 50 grados y una plaga de mosquitos. En su caso, esperaba para la noche de este martes la llegada de sus dos pequeños -un niño y una niña, que ya llevan realizando las vacaciones en su casa desde hace cinco años. Aiman y Hady pronto cumplirán 12 años y para ellos será el último Verano en Paz al que se puedan acoger debido al límite de edad.

La casa de Rosa, que tiene un hijo, pero ya de 39 años que vive fuera aunque estos días está con sus niños en Moaña, se llena de alegría con estos pequeños. Admite que también es agotador, pero que también ellos tiran de uno y animan a no parar. Van a la playa, a la piscina ,aunque llegan sin saber nadar y aunque aprenden, hay que tener mucho cuidado, y acuden a todas las actividades que se les organizan: «Es muy gratificante porque les ves que disfrutan mucho y tú también con ellos». Esta moañesa leva 22 años acogiendo a niños saharauis y puede asegurar que muchas familias se pierden la satisfacción que es poder darles estas vacaciones a estos niños que sorprenden por lo rápido que se adaptan, lo bien que se integran y cómo enseguida dominan el idioma, señala Rosa García: «Es una experiencia que recomiendo a cualquiera».

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