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Consecuencias del calor

Traídas de Moaña limitan a 800 litros al día de agua debido al alto consumo y averías

Algunas comunidades de aguas como Palmás se encuentran ya «bajo mínimos» y otras como Meira de Abaixo ponen un tope para evitar riesgos a final de verano

La playa del relleno de Samertolaméu es la última que se incorporó al servicio de duchas en Moaña. | SANTOS ÁLVAREZ

La playa del relleno de Samertolaméu es la última que se incorporó al servicio de duchas en Moaña. | SANTOS ÁLVAREZ

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Moaña

La comarca vivió el pasado viernes 3 de julio el día más cálido de su historia, al menos desde que se recopilan datos, según los registros de la estación MeteoCangas, que cuenta con un archivo histórico desde 1987. En la villa canguesa, entre las 16.30 y las 19.30 horas, el termómetro superó los 38 °C, se quedó a apenas unas décimas de alcanzar los 39 °C y llegó a la medianoche por encima de los 30 °C.

Esta ola de calor, sumada a la presencia ya muy numerosa de turistas y bañistas, que incrementan la presión en la zona, elevó el consumo de agua en los últimos días. De momento, tras un segundo invierno consecutivo extremadamente lluvioso, los concellos no se ven en la necesidad de restringir el uso del agua pública. Distinta es la situación en las traídas comunales de Moaña, que suministran a cerca de la mitad de la población de la villa, tanto de forma exclusiva como compartiendo abastecimiento con la red general. Buena parte de estas entidades ya decretaron restricciones y, en algunos casos, incluso rebajaron dos veces el límite en las últimas semanas.

En la traída de aguas de Calvar-Verdeal, en Domaio, el consumo ya se limitó a 800 litros diarios, después de constatar que los manantiales redujeron notablemente su caudal desde finales de primavera. Sin salir de Domaio, en la traída de Palmás-Costa primero se tasó el agua a 1.000 litros diarios por vivienda el 1 de julio, pero este fin de semana, «por motivo de las altas temperaturas, consumo desmesurado y averías en los sistemas de bombeo», los gestores de la red se vieron obligados a volver a reducir el consumo hasta un máximo de 800 litros por día. «Pedimos la máxima colaboración y recordad que el agua es para consumo doméstico, no para regar, lavar coches ni llenar piscinas», explican desde la traída.

Desde la directiva de Palmás explican que las reservas se encuentran en estos momentos «al mínimo», tanto por el elevado consumo como porque se les han averiado dos motores de bombeo desde los pozos de barrena. Solo queda operativo uno, que suministra agua hacia el depósito principal. Esta traída cuenta con alrededor de un millar de viviendas usuarias y su depósito tiene capacidad para 980.000 litros. La entidad pone en valor el esfuerzo necesario para llevar agua a las casas y pide mesura en el consumo. La cuota que pagan los usuarios en Palmás-Costa es de 60 euros al año. Otras traídas de esta parroquia son las de San Lourenzo y Carballido. En la primera de ellas, por ahora, no hay restricciones.

El depósito principal de Palmás-Costa, traída con una capacidad para 980.000 litros. | SANTOS ÁLVAREZ

El depósito principal de Palmás-Costa, traída con una capacidad para 980.000 litros. | SANTOS ÁLVAREZ

Además de Domaio y de la parte alta de Moaña, la parroquia de Meira es el otro gran núcleo con una presencia destacada de traídas comunales. Desde la de Meira de Abaixo, con 978 usuarios, explican que en esta época siempre se restringe el consumo. En este caso, no porque tengan problemas para llenar sus cinco depósitos —tres de almacenamiento, con una capacidad total de 1.000 toneladas de agua, y dos de distribución, con 500 toneladas en el de mayor tamaño—, sino para fomentar un consumo responsable y prevenir una posible escasez a medida que avance el verano.

La comunidad tiene fijado ahora mismo el tope en 800 litros al día por contador. Aunque dispone de agua suficiente, recuerda que en agosto de 2025 el límite tuvo que reducirse hasta los 400 litros diarios para hacer frente a la bajada del caudal obtenido en las captaciones.

Los concellos, por su parte, todavía no han establecido restricciones, aliviados por la gran cantidad de lluvia registrada en el sur de Galicia a lo largo del pasado invierno. Sí que se adoptaron estas medidas en otros ayuntamientos del área como Baiona, este mismo lunes. En Cangas, eso sí, ya se optó de forma preventiva por no instalar las duchas de agua dulce en las playas, tanto el pasado verano como este.

En Moaña, por el momento, estas duchas funcionan sin mayores contratiempos. La concejala de Medio Ambiente, Dolores Chapela, explica que no recibieron avisos de otras administraciones sobre la necesidad de reducir el consumo de agua. Todas las playas del municipio tienen duchas públicas en funcionamiento, algunas incluso cuentan con más de un servicio de este tipo. El verano pasado se sumó a esta lista la playa artificial de Meira, creada en el relleno de Samertolaméu. Además, se repuso la ducha de O Arnado, que había sido arrastrada por un temporal este invierno.

Los baldeos de limpieza de vías públicas y los trabajos de riego para el cuidado de los jardines y parques municipales siguen también en funcionamiento y sin restricciones en esta primera semana de julio.

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