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Conflicto catastral

La actualización afecta a 3.500 inmuebles de Cangas que cambian de clasificación

Las viviendas están situadas en el área de expansión del casco urbano y en la de los núcleos rurales

Oficina del ORAL, en Cangas, donde se combra el Impuesto de Bienes Inmuebles.

Oficina del ORAL, en Cangas, donde se combra el Impuesto de Bienes Inmuebles. / SANTOS ALVAREZ

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Cangas

La actualización del valor catastral no hace más que incrementar la preocupación entre los vecinos de Cangas. Los afectados llegan un día si y otro también hasta las dependencias municipales con la intención de conseguir información sobre las cartas que están llegando de actualización de las parcelas rústicas a urbanas, lo que supone un incremento del IBI que es el que empieza a llegar a los recibos de este año. El número de inmuebles afectados por el denominado procedimiento simplificado de valoración catastral alcanza los 3.500, desde casas a galpones u otras construcciones que tributaban el IBI de Rústica, cuando tienen la consideración de urbanos.

También pudo saber FARO DE VIGO que la mayoría de estos ajustes en la clasificación se producen en la zona de expansión del casco urbano y también en la del núcleo rural. Se trata de una actualización que se arrastra desde el año 2016, pero que no se sabe la razón por la que Catastro no lo hizo antes en Cangas. De hecho, es la Hacienda Pública la que pierde dinero, porque solo podrá cobrar cuatro años de atrasos, ya el resto se consideran prescritos. El hecho de que la construcción estuviera parada prácticamente en Cangas influye, según los expertos en que el número no sea mayor todavía de lo que es.

Cuando los afectados por esta actualización llegan al Concello de Cangas a solicitar información, sus representantes los envían a la oficina de ORAL en Cangas, donde se cobra el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), para que allí puedan explicarles el motivo de las cartas que reciben. Es un goteo constante en las oficinas municipales, pero lo cierto es que el grupo municipal ignoraba el número de afectados por esta actualización. Lo cierto es que quedó sorprendido.

El cambio de clasificación supone unas subida del IBI. Pasa del 0.3% al 0.55% y se aplica al valor catastral de la vivienda, para averiguar el dinero que debe pagar un contribuyente por su vivienda. Este hecho va a suponer subidas importantes, desde 60 euros al año a más de 300 , además de hacer frente al pago de los atrasos, que parece ser que es lo que más preocupa a los ciudadanos. «Estamos de acuerdo en pagar como finca urbana, pero consideramos que pasarnos con el recibo los atrasos es un abuso», comenta uno de los afectados, que ansía que algún técnico de catastro explique lo que está sucediendo.

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