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Aniversario

Una historia que no es ciencia ficción ni fantasía: 25 años de Corvus Belli, los «cuervos de la guerra»

Corvus Belli es una de las iniciativas empresariales a priori más llamativas de O Morrazo. Muchos de sus seguidores a nivel internacional en un primer momento la relacionan con el mundo anglosajón. Pero no. Estas miniaturas comenzaron en un garaje de Cangas, se han convertido en algo enorme, se trasladaron a Bueu y ahora cumplen 25 años.

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Bueu

Crean miniaturas de ejércitos para los universos de sus juegos de ciencia ficción y fantasía. Un trabajo que, como ocurre en muchas historias y películas, comenzó en el garaje de la familia de uno de los socios fundadores y que desde hace más de una década se trasladó a una nave del polígono industrial de Castiñeiras, en Bueu. Unas instalaciones que ya se están quedando pequeñas para su volumen de trabajo y crecimiento. Porque esas miniaturas se han convertido en algo grande, muy grande. Y esto no es ciencia ficción ni fantasía. Es la historia real y que se escribe día a día en Corvus Belli –que en latín significa ‘cuervos de guerra’–, una empresa que el próximo 11 de junio cumple 25 años y se prepara para conmemorarlo. Unas celebraciones que se extenderán a lo largo de este 2026 y que son bien merecidas porque es una empresa madura y consolidada, que da empleo a casi 60 personas y con el 90% de sus ventas en el mercado internacional.

Este vigésimo quinto aniversario vendrá con novedades importantes, como el lanzamiento de un nuevo juego llamado «Hexadom Legends», que supondrá un importante paso adelante en uno de los retos de futuro que se marcan desde Corvus Belli: la expansión y la explotación de sus derechos de propiedad intelectual. A continuación le seguirá el desarrollo de un videojuego, «Hexsdome Tactics», producido por la empresa Blind Spot Games.

La gran carta de presentación de Corvus Belli a nivel internacional es su juego «Infinity», un universo que podría expandirse al campo del audiovisual con la creación de una serie de animación para. Ya existe un capítulo piloto «Infinity:Paradise Lost» y se está negociando con grandes plataformas, como Netflix o Amazon Prime, avanza el director general o CEO de Corvus Belli, Tomás Casquero. Justo antes de la pandemia Corvus Belli alcanzaba una facturación anual de 2,7 millones de euros y ahora, con el nuevo plan estratégico, el objetivo es llegar a un volumen de negocio de 5 millones de euros anuales (antes de impuestos y gastos).

Una imagen de la plantilla de Corvus Belli delante de su sede en el polígono industrial de Castiñeiras, en Bueu.

Una imagen de la plantilla de Corvus Belli delante de su sede en el polígono industrial de Castiñeiras, en Bueu. / Corvus Belli

El camino hasta llegar a este punto ha sido largo. Un proyecto que nació en 2001 con tres socios iniciales –Carlos Torres, Pilar Rivero y Fernando Liste– trabajando en un garaje de la Rúa Fomento (Cangas), donde creaban miniaturas de 15 mílimetros. En los años siguientes se incorporaron nuevos socios, como Begoña Liste, Gutier Lusquiños y Alberto Abal y Corvus Belli encontró su camino. «Al principio hacía exclusivamente miniaturas de ejércitos reales de la historia. Mientras, Gutier y yo estábamos intentando crear un cómic basado en las partidas de rol que jugábamos junto a Carlos Torres y Fernando Liste. Ellos querían hacer crecer la empresa y después de estudiar el mercado decidieron que necesitaban sacar un juego y que la temática ideal era la ciencia ficción», explica Abal. Fue entonces cuando Torres y Liste le propusieron a Alberto Abal y Lusquiños incorporarse como socios a la empresa para desarrollar ese juego. Un trabajo del que nació el universo «Infinity» en el año 2005.

Con todo, el gran «big bang» del universo «Infinity» llegó en 2014, cuando Corvus Belli sacó al mercado una caja de batalla denominada «Operation: Icestorm». Un lanzamiento que incluía miniaturas, un libro introductorio con las reglas, escenografía y demás accesorios para poder empezar a jugar y familiarizarse con este juego de ciencia ficción. «Nos permitió dar un gran salto y conseguir implantación internacional, sobre todo en Estados Unidos que es el gran mercado en este sector. Nos convertimos en un referente dentro de este mundillo y a partir de ahí el crecimiento fue exponencial. Poco a poco hemos sacado nuevas gamas, material, expansiones y ediciones para el juego, que ya va por la quinta», expone Alberto Abal. El otro juego que comercializa Corvus Belli es «Warcrow», en este caso de fantasía y con razas como los humanos, orcos, enanos o elfos entre sus protagonistas.

Unos bloques muy parecidos a los del actual tablero geopolítico mundial

El éxito de «Infinity» tiene su reflejo en los eventos anuales a los que asisten jugadores de todo el mundo como el «Interplanetario», que se celebra todos los años a mediados del mes de agosto en Vigo, o el Krug, que es en Estados Unidos y cuya próxima edición será en Denver (Colorado). En la extraordinaria acogida de este juego influyen varios factores. Los ejércitos que combaten en este universo –PanOceanía, Yu Jing, Nómadas, Ariadna, Haqqislam, Aleph, O-12, Ejército Combinado y las facciones mercenarias y no alineadas del NA2– se asemejan mucho a las grandes potencias y bloques del tablero geopolítico del mundo real y actual.

«Pero además, con las actualizaciones y el desarrollo que hacemos, se mantiene muy bien el equilibrio. Es decir, no hay personajes que desequilibren el juego hacia un lado o hacia el otro. Para nosotros es súper importante que resulte equilibrado y competitivo», insisten desde Corvus Belli. Dicho de otro modo: no hay un ejército o unas tropas que ganen siempre, sino que el juego está en manos de los jugadores y de sus habilidades.

Una plantilla multidisciplinar y con perfiles de lo más diverso, desde informáticos a historiadores

Detrás del diseño de esas tropas y universos de juego hay un trabajo enorme por parte de una plantilla con perfiles de lo más diverso: informáticos, historiadores, historiadores del arte, licenciados en Bellas Artes, ilustradores, expertos en escultura digital, diseño gráfico y de arte, operarios con experiencia en cadenas de montaje, marketing e incluso de traducción e interpretación para el potente discurso narrativo de los productos de Corvus Belli.

Un enorme microcosmos que orbita en el polígono de Castiñeiras de Bueu y absolutamente implantada en Galicia. «Tener un equipo como el que tiene en estos momentos Corvus Belli, que es buenísimo, tiene muchísimo mérito. Hay empresas de primer nivel que han tenido muchas dificultades para traer gente de primer nivel a Galicia y Corvus Belli ha sido capaz de crearlo aquí y muy bueno», destacan Tomás Casquero y la responsable del departamento de Personas, Silvana Martínez. Por eso tampoco existe la tentación de mudarse a una gran ciudad. «Gran parte de la plantilla es del entorno, está cómoda y este es un gran sitio. No existe un bien mayor tan grande que compense el hecho de desplazar a tanta gente», asegura a su vez Alberto Abal.

De izquierda a derecha: el director general o CEO de Corvus Belli, Tomás Casquero; la responsable del Departamento de Personas, Silvana Martínez; y uno de los socios, Alberto Abal, en las instalaciones del polígono de Castiñeiras.

De izquierda a derecha: el director general o CEO de Corvus Belli, Tomás Casquero; la responsable del Departamento de Personas, Silvana Martínez; y uno de los socios, Alberto Abal, en las instalaciones del polígono de Castiñeiras. / Santos Álvarez

Llegados a este punto cabe preguntarse si a los propios protagonistas de este vuelo de 25 años de los «cuervos de guerra», que siguen manteniendo la estructura de una pequeña y mediana empresa (Pyme) y que han conseguido convertir su ocio en su negocio, su experiencia les parece una historia de ciencia ficción o de fantasía. «Creo que no. Esto era parte de nuestra ilusión y en buena medida teníamos claro que podíamos llegar. No notábamos que el mundo de fuera fuese hostil a nuestra afición, sino que sentíamos que había una senda por la que se podía caminar y vender nuestro producto a otros países», reflexiona Alberto Abal.

Bueu y O Morrazo se han revelado como un buen sitio para posicionarse en un mercado global y, aunque a muchos clientes al principio les sorprende que la empresa detrás del universo de «Infinity» no sea de origen anglosajón, Corvus Belli se ha situado entre las compañías más importantes y referentes a nivel mundial en el sector de los juegos de mesa, «wargames» o juegos de guerra, y fabricación de miniaturas.

El primer acto en el calendario de celebraciones por este 25 aniversario será este viernes 5 de junio en el Hotel H4 de Cangas. Un evento con toda la plantilla en la que habrá actividades de juego y picoteo.

¿El secreto para llegar hasta aquí? «No hay ninguno. Supongo que el trabajo. En los primeros años hay muchísima gasolina porque hay muchísimo entusiasmo: es algo que nosotros hemos creado y que surge de nuestra propia afición. Ese combustible alimenta a la empresa durante muchísimo tiempo. Luego está el hecho de fijarse una serie de valores, unos criterios de calidad, unos estándares altos y luchar siempre por ellos. Y finalmente estar atento al mercado y escuchar lo que pasa porque si no te puedes mal encaminar y darte contra un muro de roca. Eso significa también seguir jugando, seguir en el ocio y no convertir el 100% de tu ocio en negocio», concluyen.

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