Salud
Un vecino de Cangas sufre una hipoglucemia en el parque de A Caína y consiguen salvarle la vida: «Impidieron que entrase en coma hipoglucémico, les estaré siempre agradecido»
José Miguel Rubio sufrió el domingo una hipoglucemia que casi le cuesta la vida. En medio de la tormenta una pareja le vio convulsionar y alertaron a los servicios de emergencia, que consiguieron salvarle

Julio Santos Álvarez
José Miguel «Mikel» Rubio es un guardia civil retirado que vive en Cangas desde su jubilación. Una vida a la que, literalmente, regresó este domingo cuando estaba a punto de entrar en un coma hipoglucémico en el parque de A Caína, muy cerca de su domicilio. La tormenta provocó que una pareja abandonase una cercana terraza para dirigirse a su coche, momento en el que vieron a Mikel convulsionando y ya sin conocimiento. La rápida intervención de esa pareja, formada por Lydia y Roberto, y la movilización de Policía Local, Grupo de Emerxencias Cangas, Guardia Civil y 061 consiguieron salvarle la vida a Mikel, que a través de una carta enviada a FARO quiere reconocer y agradecer esa ayuda. «Mi familia y yo siempre les estaremos muy agradecidos», subraya.

Mikel Rubio en el parque de A Caína donde sufrió la hipoglucemia, con el sensor de glucosa en el brazo y la aplicación en el móvil. / Santos Álvarez
Mikel Rubio es de origen navarro y su esposa es de Cangas, así que cuando se jubiló se trasladaron a vivir a la localidad de O Morrazo. Este antiguo agente de la Guardia Civil es diabético y lleva en el brazo un parche con un sensor que le indica los niveles de glucosa. El domingo, después de cenar y justo antes de que comenzase la tormenta, salió a caminar como suele hacer habitualmente. Un paseo que apenas pudo comenzar por culpa de una hipoglucemia diabética. «Vivo en el tramo superior de la Avenida de Bueu y me dirigía al camino de A Caína. Ahí fue cuando comencé a sentirme mal. El sensor de glucosa me marcaba 71 y bajando, así que me tomé unos azucarillos que siempre llevo encima», cuenta. Acto seguido se dirigió hasta el parque infantil de A Caína para sentarse en un banco, descansar un poco y esperar a que ese aporte de glucosa comenzase a hacer efecto.
A partir de ese momento los recuerdos de Mikel se difuminan. Lo siguiente de lo que se acuerda es volver en sí rodeado de luces, médicos, sanitarios y agentes. «Perdí el conocimiento y llegué a golpearme la cabeza con el banco», explica ahora. Unos recuerdos que puede reconstruir a partir de lo que le contaron esas personas que le salvaron la vida. Y las primeras en intervenir fueron Lydia y Roberto, que estaban en la terraza del Hotel Las Vegas, a escasos metros del parque de A Caína. Con la aparición de la lluvia y la inminente llegada de una tormenta, anunciada por truenos y relámpagos, decidieron levantarse y dirigirse a su vehículo. «Fue entonces cuando me vieron. Yo estaba convulsionando y ya había perdido el conocimiento. Al principio pensaron que tenía un ataque epiléptico porque los síntomas son muy parecidos», cuenta Mikel Rubio.
La aparición de esta pareja, su alerta a una patrulla de la Policía Local que pasaba por la zona y la movilización del resto de medios de emergencia consiguieron impedir que entrase en un coma hipoglucémico. «En ese caso las consecuencias serían muy serias, con daños graves o incluso la muerte», reconoce. Cuando en aquellos primeros momentos le midieron el índice de glucosa sus niveles estaban solo en 20. Una vez estabilizado fue trasladado al Hospital Vithas Fátima de Vigo y ahora, ya con el alta hospitalaria, quiere agradecer la ayuda de sus salvadores. Porque ha vuelto a nacer por segunda vez. O por tercera. «Hace 15 años me pasó algo parecido, pero en aquel momento estaba con mi madre, que en paz descanse, y se me cayó la cabeza en el plato de aquela tortilla de patatas tan rica que preparaba», recuerda Mikel.
La carta de agradecimiento de José Miguel "Mikel" Rubio Rodríguez
A través de esta carta quisiera expresar mi más profundo agradecimiento a la labor que realizaron Lydia y su pareja Roberto, los miembros de la Policía Local de Cangas, el servicio médico del 061, los miembros de Protección Civil, la Guardia Civil y todos que me asistieron a las 21.00 horas de la noche de este domingo 24 mayo, en el parque de A Caína junto al hotel Las Vegas de Cangas. En ese momento era víctima de una hipoglucemia, con pérdida de conocimiento y con convulsiones. Entre todo evitaron que entrara en un coma hipoglucémico con sus graves consecuencias para mi vida.
Agradezco de corazón el trabajo que realizan cada día y les rogaría que hicieran extensiva este agradecimiento y felicitación a las personas que intervinieron en mi caso.
Siempre les estaremos muy agradecidos mi familia y yo.
Suscríbete para seguir leyendo
- La Xunta acelera, con varios camiones, la mudanza de la Casa do Mar al nuevo centro de salud de Moaña que abre sus puertas el lunes
- Aparece, en perfecto estado, la joven que la Policía de Moaña buscaba desde la noche del martes
- Buscan a una joven de 19 años de Moaña desaparecida desde el martes
- Una mujer de Vilanova de Arousa busca en Cangas a la familia de la hija que su abuelo tuvo fuera del matrimonio
- Huida temeraria en Moaña: un conductor circula por dirección prohibida a más de 110 km/h para evitar un control e intenta sacar de la carretera a la Policía Local
- Cangas se opone a los dos campamentos de turismo en O Hío, respalda las alegaciones vecinales y tiene constancia de un tercer proyecto
- Un mercado artesanal y de proximidad en Cangas donde la buena compra está asegurada
- Los topógrafos gallegos se citan en Aldán para ver 'más allá de las olas