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El 1º de Mayo en O Morrazo

La CIG moviliza a más de 200 personas por las calles de Cangas para gritar contra Trump y el alza de los precios

La marcha en la comarca por el día Internacional de los Trabajadores critica la «carrera belicista»

Los convocantes alertan de que trabajar en Galicia «ya no garantiza escapar de la pobreza»

Los manifestantes, a la salida de la Praza do Concello para recorrer el centro de Cangas. | GONZALO NÚÑEZ

Los manifestantes, a la salida de la Praza do Concello para recorrer el centro de Cangas. | GONZALO NÚÑEZ

Cangas

La manifestación del 1º de Mayo volvió a recorrer este viernes por la tarde las calles del centro de Cangas. La movilización, convocada por la CIG, reunió a más de 200 personas, que reivindicaron el sindicalismo y corearon consignas contra «el imperialismo» y lo que consideran una escalada belicista de Estados Unidos y la OTAN. La marcha partió a las 18.15 horas, con una pancarta de la CIG en la cabecera, seguida de otra de carácter «feminista e combativo» y de una tercera del BNG. En esta última participaron la alcaldesa de Cangas, Araceli Gestido; el diputado del BNG Paulo Ríos; y otros representantes públicos nacionalistas de los concellos de Cangas y Moaña.

«Israel e Trump, masacrando están», «Menos discursos e máis recursos» y «Os prezos a subir e os gobernos a durmir» fueron algunos de los cánticos más repetidos durante el recorrido. Los manifestantes llegaron al reloj de la Alameda Vella a las 18.40 horas y, antes de las 19.00, regresaron a la Praza do Concello, donde cantaron La Internacional, en algunos casos con el puño en alto.

Araceli Gestido con compañeros del BNG cangués. | GONZALO NÚÑEZ

Araceli Gestido con compañeros del BNG cangués. | GONZALO NÚÑEZ

La comarca de O Morrazo llega a este 1º de Mayo en un contexto laboral de tendencia negativa. Esta misma semana se publicaron los datos oficiales de afiliación a la Seguridad Social correspondientes a marzo de 2026, que reflejan la pérdida de 267 trabajadores en activo y cotizando en el último año. Desde el inicio del ejercicio, la bajada fue de siete afiliados.

El dato contrasta con los incrementos registrados en ejercicios anteriores, especialmente desde 2022, tras la aprobación por parte del Gobierno central de la figura del contrato fijo discontinuo. Este tipo de contrato distorsiona la serie estadística y, en la práctica, dificulta conocer cuántos vecinos de O Morrazo están trabajando realmente en un momento concreto. El cambio de tendencia se aprecia al comparar la cifra con la del 1º de Mayo de 2025, cuando la comarca había sumado 400 cotizantes en solo un año.

En este contexto, el manifiesto leído por el secretario de la CIG en O Morrazo, Guillerme Ignacio, advirtió de una «perigosa escalada belicista internacional» y rechazó que «os cartos da clase traballadora galega se destinen para financiar guerras imperialistas».

Guillerme Ignacio, durante la lectura del manifiesto. | GONZALO NÚÑEZ

Guillerme Ignacio, durante la lectura del manifiesto. | GONZALO NÚÑEZ

Tras defender a «os pobos de Cuba, Venezuela, Irán e Líbano» frente a lo que el sindicato considera un «asedio criminal» de Estados Unidos, Ignacio criticó la situación de los trabajadores en Galicia: «A realidade é que se nos pide cada vez máis e se nos devolve cada vez menos. Trabállase máis, cóbrase menos e vívese peor».

La CIG lamenta que desde 2009 «desapareceu máis do 20% do emprego industrial. Sectores estratéxicos como a automoción ou o naval atravesan dificultades serias mentres os gobernos galego e español miran para outro lado».

Sobre el coste de la vida, los sindicalistas alertan de que hoy en Galicia «ter un emprego xa non garante escapar da pobreza. A cesta da compra dispárase, a vivenda convértese nun luxo inalcanzable e os prezos da enerxía non paran de subir».

Por todo ello, los manifestantes que recorrieron el centro de Cangas reclamaron un «xiro radical» en las políticas económicas y sociales. Exigen derogar las últimas reformas laborales y de las pensiones, «que nos empobreceron e precarizaron», así como avanzar en la «soberanía» de Galicia.

Entre las medidas que plantea la CIG figuran actuaciones «urxentes e valentes», como elevar el salario mínimo hasta los 1.374 euros, prohibir los desahucios, congelar los alquileres y poner la energía «ao servizo do pobo galego e non das multinacionais».

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