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Golf Domaio podría recibir una oferta para concluir la urbanización

El concurso de acreedores, instado por la empresa Obexcar contra la promotora Mirón y Agarvi, entra en la recta final

Han sido dos años marcados por incidentes judiciales que retrasaron la liquidación

Urbanización de Residencial Golf Domaio cuyas casas quedaron a medio construir.

Urbanización de Residencial Golf Domaio cuyas casas quedaron a medio construir. / Santos Álvarez

Moaña

La urbanización quebrada Residencial Golf Domaio, en Moaña, de la que sólo se construyeron una veintena de casas de las 462 que estaban previstas en la década de los 90 entre viviendas, apartamentos y un hotel, entra en una nueva fase, al menos en lo que respecta al concurso de acreedores que la empresa constructora Obexcar solicitó en 2024 contra la promotora Mirón y Agarvi, del fallecido moañés Agustín García Villar, para intentar cobrar la cantidad que se le adeudaba, parte de la cual ya la había cobrado con parcelas.

En este concurso de acreedores se está hablando de una cantidad de unos 4 millones de euros de deuda de Mirón y Agarvi. Del concurso, instado en julio de 2024, se encarga la empresa AOS Policarpo Sanz 17, de Vigo, cuyo titular es Aquilino Pérez Puga.

El concurso de acreedores se ha visto sometido a muchos bloqueos por incidentes judiciales abiertos como el que ha resuelto ahora el Juzgado Mercantil nº 1 del Tribunal de Instancia de Pontevedra sobre la impugnación de la lista de acreedores a instancia de la junta de compensación de propietarios que solicitaba diferente clasificación de unos créditos para intentar posicionarse antes en dicho listado para poder cobrar las cantidades.

Por un lado se trata de un crédito de 322.737 euros que la Junta pretendía que fuese declarado como privilegado especial, que el juez desestima y que ya fue excluido de la lista de acreedores por decisión judicial; y otro por importe de 630.559 que la Junta también pretendía que fuese clasificado como privilegiado y que ha sido clasificado por decisión judicial como contingente, sin cuantía propia y con vocación de ordinario.

Estas demandas y otras de acreedores han supuesto que el concurso de acreedores se ralentizara, pendiente de las resoluciones judiciales, aunque cuando se van a cumplir dos años el próximo mes de julio, desde que fue instado por Obexcar, parece ser, según las fuentes consultadas, que se entrará ya en la recta final de liquidación. De hecho, se ha recibido alguna oferta para la conclusión del concurso y poder acabar la urbanización.

La situación es complicada, pero no imposible, después de que Mirón y Agarvi ganara una sentencia a la Junta de Compensación en 2018, confirmada en el Constitucional, por la que le tendría que abonarles unos 3 millones de euros (780.828 a Mirón y Agarvi; 1,3 a la empresa del grupo familiar Dores Mar S.L. y 1 millón a Dolores Aurelia García Villar) por los trabajos ejecutados en la urbanización hasta que en 2007 renunció a seguir por los problemas económicos. La Junta de compensación carece de activos para hacer frente a esa cantidad.

Muchos parcelistas opinaban que el Concello debió de seguir con la urbanización, cuando renunció Mirón y Agarvi, rescatando el aval que en su día se depositó.En abril del año pasado, el Concello de Moaña dio finalmente carpetazo a la urbanización con la aprobación de tres expedientes de caducidad de licencias para 132 viviendas, habida cuenta del tiempo transcurrido sin que volvieran loos trabajos de urbanización.

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