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Música

El tenor de Moaña Ignacio Chapela regresa al canto lírico con un reto para dejar de fumar

Canta, cada mañana, Nessun dorma, para comprobar la mejoría de su voz desde que dejó el tabaco y lo comparte con sus seguidores en redes sociales

Ignacio Chapela, este jueves, ante la estatua de O Fisgón en Moaña.

Gonzalo Núñez

Moaña

El tenor Ignacio Chapela se dio a conocer en Moaña en 2019, cuando sorprendía a los vecinos ensayando en el Palco da Música de la alameda. También ganó notoriedad por su paso por el programa de televisión La Voz, en Antena 3. Sin embargo, en los últimos siete años dejó a un lado la música lírica y limitó su actividad vocal a alguna actuación con orquestas durante la temporada de verano. «Sufrí depresión y guardé mi voz como quien guarda un Ferrari en un garaje», señala. Su vida dio un nuevo giro hace año y medio, cuando empezó a practicar deporte a diario. «Hago calistenia cada día en O Hío y eso me obliga a marcarme una rutina. Me ayudó mucho», explica.

En ese proceso decidió aprovechar la disciplina adquirida para dejar de fumar y, al mismo tiempo, regresar a «mi verdadera pasión, que es el canto lírico». Su intención es volver a ofrecer recitales y ya tiene en mente un primer objetivo: actuar en la iglesia de San Martiño.

Para unir ambos retos ideó una fórmula original. Se propuso pasar 21 días sin fumar y grabarse cada mañana para las redes sociales interpretando el final de Nessun dorma, el aria con el que concluye la conocida ópera Turandot, de Giacomo Puccini. «Se puede apreciar cómo mejora mi voz y, además de motivarme a no volver a fumar, espero que también ayude a otras personas a comprobar la mejoría que supone dejar el tabaco», afirma.

Chapela recuerda que fuma desde los 13 años y que ahora tiene 49. «En todo este tiempo, lo máximo que estuve sin fumar fueron seis meses. De eso hace ya 20 años, cuando empecé con el canto. Lo intenté otras veces, pero nunca pasé de un par de meses», relata. Ahora, sin embargo, afronta el proceso con otra mentalidad: «Llevo ya un mes y medio y quiero que sea el intento definitivo».

Ayer había completado 16 días desde que empezó a grabarse cantando. «En esos 16 vídeos se aprecia una diferencia muy grande. Lo noto sobre todo en las notas más agudas y en la capacidad pulmonar. Al dejar de fumar cambia todo, se nota en todos los aspectos de mi vida. No me canso ni la mitad», asegura, con el objetivo de animar a otras personas fumadoras a dar un paso que sabe difícil. La evolución puede seguirse en sus perfiles de TikTok, Instagram, Facebook y YouTube.

El tenor explica que, poco a poco, vuelve a sentirse con confianza para actuar de nuevo ante el público. «La voz ya la tengo, pero me falta rodaje. Es necesario ejercitarla cada día. Es un músculo que hay que trabajar. Espero poder actuar antes de verano», indica.

Sus palabras sobre el canto lírico reflejan con claridad la pasión que siente por la música. «Es la perfección. No hay reverberación. Nada sintético. Es respiración y relajación. Sin autotune de ningún tipo», resume. También recuerda sus inicios: «Al principio es un caos. Tienes que hacer un montón de cosas a la vez con la voz. Va cogiendo forma una vez que interiorizas todo».

Chapela se sincera además sobre lo duros que fueron estos años alejado de su gran vocación, una etapa que vincula a que «siempre fui una persona con complejo de inferioridad». El deporte, sin embargo, le permitió perder hasta 40 kilos y cambiar su perspectiva. «Pensé: si puedo hacer un cambio físico tan grande, ¿por qué no voy a poder dejar de fumar y dedicarme a lo que quiero, que es cantar? Da igual la edad que tengas para conseguirlo», sostiene.

Y lo deja claro al hablar de su futuro: «Quiero cantar por el gusto de cantar, que la gente me escuche. No quiero fama, eso me da igual». Ahora será él mismo quien marque el rumbo de su carrera.

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