Ciencia
Una investigación sobre la vida en el mundo material: la relación entre el patrimonio cultural y la mente
Una veintena de personas de Bueu formaron parte ayer de un experimento dentro de un proyecto internacional para estudiar la relación entre la cultura material y el desarrollo de la mente

David García
La ciencia no se realiza solo en laboratorios llenos de maquinaria, tecnología y poblados por personas que visten batas blancas. También es necesario el trabajo de campo, a pie de calle y con la participación y concienciación ciudadana. Un buen ejemplo es el proyecto que se desarrolló este martes en el Centro Social do Mar de Bueu, con la participación de una veintena de voluntarios. Es una iniciativa del Instituto de Ciencias do Patrimonio (Incipit) en la Cidade da Cultura de Santiago, que está adscrito al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). En este caso el objetivo es estudiar la relación entre la cultura material de las sociedades humanas y el desarrollo de la mente a lo largo de la historia. Dicho de una manera más sencilla, lo que se pretende es demostrar que el cambio y la evolución cognitiva del ser humano se basa en la materialidad.
El proyecto se llama XSCAPE-Material Minds, está financiado a través del programa Synergy Grants de la Unión Europea y participan cuatro equipos de investigación con sedes en el Instituto de Neurociencias de Valencia, Universidad de Sussex (Reino Unido), Universidad de Kiel (Alemania) y el propio Incipit en Santiago. Las personas que pasaron este martes por el Centro Social do Mar de Bueu se situaron delante de un ordenador con unas gafas de seguimiento ocular (eye tracking, en su denominación en inglés) y ante sus ojos comenzaba una sucesión de imágenes muy diferentes entre sí a lo largo de seis minutos. Las gafas miden la distribución de la atención visual y detectan patrones de comportamiento del ojo al observar esas fotografías. Unas fotos en las que hay elementos materiales reconocibles o cercanos a la cultura de la persona voluntaria, pero que se combinan con otros mucho más alejados. Por ejemplo de la cultura del pueblo indígena aché de Paraguay o incluso de Yibuti, uno de los países del África oriental.
A lo largo de la evolución de miles de años de historia los seres humanos hemos construido un mundo material en el que vivir. Un mundo que está en constante cambio debido a los conocimientos adquiridos y que tienen su reflejo en la materialidad. Este concepto se puede definir como un conjunto de objetos físicos, recursos y espacios que definen una cultura: herramientas, utensilios, recipientes, ropa, edificios, construcciones, infraestructuras o cualquier otro dispositivo tangible.
Las personas voluntarias de Bueu que participan en esta investigación de alguna manera están ayudando a probar como nuestra materialidad actual, que incluye desde la cerámica hasta un teléfono móvil inteligente o smartphone, modifica nuestros patrones de atención y procesamiento de información. Una de las representantes del Incipit-CSIC que recibía a los participantes de Bueu en este experimento, la psicóloga Silvana Cabrera, explicaba una de los cambios más evidentes a lo largo de la historia está en la jerarquización de la mirada. «En las épocas en las que el ser humano tenía que ir moviéndose de un lugar a otro y no se quedaba en un lugar, como un nómada, la mirada tendía a ser horizontal y más amplia porque el paisaje es así. Pero en cuanto hay una jerarquía la mirada por lo general tiende a ser vertical», ilustra.

Una de las participantes en el estudio observa este martes una imagen en el ordenador con las gafas de seguimiento visual. / Fdv
Esta jornada en Bueu forma parte de las salidas que realiza el Incipit fuera de Santiago con el objetivo de conseguir una participación lo más heterogénea y diversa posible. “Trabajamos con gente joven, con adultos, con personas con formación escolar y sin estudios, gente de diferentes culturas y de distintos ámbitos”, explican. Una de las voluntarias inscritas en Bueu para participar en la investigación es Isabel Pastoriza, que fue la primera que se puso las gafas de movimiento ocular para observar las imágenes en el ordenador. “Pareceume moi interesante e chamábame moito a atención que tipo de experimento ía a ser. As imaxes eran completamente contrapostas unhas con outras e foi unha experiencia moi amena; espero que lles sirva para algo”, contaba.
Esta experiencia también puede ser una suerte de reflexión de que, nos guste o no, vivimos en un mundo material, tal como cantaba el antiguo miembro de los Beatles George Harrison (1943-2001) en su famoso disco y canción “Living in the material world” (Vivir en un mundo material) y que abogaba por un concepto más espiritual.
Suscríbete para seguir leyendo
- Comerciantes y hosteleros empiezan a pagar cuotas voluntarias de 50 euros para el contencioso contra la subida de la basura
- Dos jóvenes de Cangas denuncian por estafa al propietario del piso que habían alquilado en la villa
- Denuncia al exnovio de su hija por la okupación de su casa y su bajo comercial para abrir un negocio en Moaña
- Localizan en una casa okupa de Vigo a la mujer que iba en el coche en el que se produjo el supuesto rapto del hombre que apareció con una paliza en Meira
- Inquilinos de Morrazo denuncian más casos de presuntas estafas con dueños que se niegan a devolver la fianza
- Ingresan en prisión los tres detenidos por el secuestro del vigués que apareció con una paliza junto a la Autovía do Morrazo en Moaña
- Una inmobiliaria con futuro en Moaña
- Ara Malikian, uno de los mejores violinistas del mundo, tocará en Cangas en septiembre