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Los comuneros de Moaña apremian a Xunta y Concello en la limpieza de montes por el riesgo extremo de incendios

Piden la colaboración de todas las entidades para acelerar la intervención en terrenos privados sin mantener

La reunión celebrada este domingo.

La reunión celebrada este domingo. / Gonzalo Núñez

Moaña

La Xunta de Montes en Man Común de Moaña celebró este viernes su asamblea general ordinaria, en la que aprobó las cuentas para el nuevo ejercicio y, sobre todo, el plan de talas. Este documento contempla este año la retirada y venta de hasta seis hectáreas de eucaliptos y pinos. Sin embargo, la mayor parte de las intervenciones se centró en lo que los comuneros consideran un riesgo extremo de incendios de cara al verano. Aseguran que esta preocupación ya se ha visto reflejada en otros puntos del sur de Galicia en las últimas semanas y la atribuyen a la gran cantidad de biomasa acumulada en los montes tras las intensas lluvias del invierno.

Ante esta situación, los comuneros de Moaña apelan a la Xunta y al Concello para que trabajen de forma coordinada con la comunidad de montes con el fin de acelerar la limpieza de las franjas secundarias y la gestión de la biomasa. El presidente de la entidad, David Faria, sostiene que la Administración debe agilizar sus procedimientos para poder intervenir en terrenos privados cuyos propietarios no los mantienen en las debidas condiciones, además de actuar en sus propias franjas secundarias, como los márgenes de las carreteras.

Faria también hace un llamamiento a los propietarios que no puedan asumir estas tareas para que faciliten la entrada de las administraciones y permitan ejecutar los trabajos de forma subsidiaria.

“Los comuneros tememos una velocidad de propagación muy alta este año en caso de incendio. Pedimos a las administraciones que se tomen este asunto con toda la seriedad posible y que trabajemos conjuntamente para no llevarnos las manos a la cabeza si ocurre algo”, señala.

Además del riesgo para las viviendas y los vecinos, los comuneros advierten de que “de poco sirve que tengamos nuestras franjas limpias, que ya están al 90%, si no se actúa en los terrenos del entorno”. También alertan de las consecuencias que tendría un incendio: “Un fuego arrasaría todo el trabajo de planificación y gestión del monte que llevamos haciendo desde hace años”. A ello se sumaría, añaden, el grave perjuicio económico que supondría “perder la madera que tenemos prevista para talar y vender”. “La única fuente de ingresos de la Xunta de Montes en Man Común de Moaña es la venta de madera”, subrayan.

En este contexto, los propios comuneros se reunirán en los próximos días con propietarios de parcelas enclavadas o lindantes con el monte comunal para solicitarles la limpieza de los terrenos o alcanzar algún acuerdo que permita que sea la propia cuadrilla de la comunidad la que asuma esos trabajos. Para ello será clave la colaboración de las asociaciones vecinales, con el objetivo de llegar a todos los barrios.

Además, el Concello publicó este mismo lunes en el DOG la comunicación dirigida a otro propietario como paso previo para incluir su parcela en las limpiezas subsidiarias que debe acometer Seaga. En total, esta medida afectará a cerca de 20 parcelas particulares.

En cuanto al resto del orden del día, el plan de trabajo de 2026 aprobado por la asamblea prevé talar 2,5 hectáreas de eucalipto en Agudelo y otras 3,5 hectáreas de pino en O Formigoso, un monte que los comuneros gestionan directamente desde el año pasado tras rescindir el convenio con Medio Rural.

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