Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Patrimonio de Moaña

El castro de Montealegre, en Domaio, será de Moaña a partir del 29 de abril para intentar su apertura antes de verano tras seis años de trámites

Programada la visita de Concello y Xunta para verificar la limpieza y sellar el acta de conformidad del traspaso / Seaga eliminó hasta 60 eucaliptos del yacimiento

Una de las estructuras, perfectamente limpias tras los trabajos de Seaga.

Una de las estructuras, perfectamente limpias tras los trabajos de Seaga. / FdV

Los vecinos de Domaio llevan seis años esperando la apertura al público del castro de Montealegre. Se trata del yacimiento por cuya conservación pelearon hasta lograr que las administraciones modificasen las obras de la Autovía do Morrazo: durante meses se cerró al tráfico el paso de vehículos para ampliar el túnel desde el interior y evitar así la destrucción del enclave arqueológico. Ahora, por fin, hay una fecha sobre la mesa. Será el 29 de abril, jornada en la que está previsto que representantes del Concello de Moaña, de Seaga y de la Axencia Galega de Infraestruturas (AXI) visiten el yacimiento. El objetivo es que la administración local compruebe de primera mano, tal y como había solicitado por escrito, el estado del entorno tras los trabajos de limpieza ejecutados a finales de 2025.

Esa actuación incluyó la retirada de la maleza que, tras años de espera, cubría por completo las estructuras de valor histórico. Los trabajos también contemplaron la reposición de los cierres perimetrales de madera y de la cartelería instalada desde 2020, a la espera de que el espacio pudiera abrirse al público.

Si todo transcurre según lo previsto, el Concello dará su visto bueno y se firmará el acta de conformidad, con lo que el recinto pasaría a ser de titularidad municipal en cuestión de poco tiempo tras esa visita. Será entonces Moaña quien asuma su apertura y mantenimiento, con la intención de que el castro pueda recibir visitantes antes del verano.

La AXI remitió al Concello un informe sobre las actuaciones realizadas para hacer efectiva la transferencia del yacimiento, “en virtud del cumplimiento de los acuerdos derivados de diversas reuniones con el Concello”. En concreto, los trabajos consistieron en la limpieza de la vegetación con medios mecánicos y manuales.

La renovada barandilla de seguridad, en madera de pino.

La renovada barandilla de seguridad, en madera de pino. / FdV

Durante esa intervención se retiraron alrededor de 60 eucaliptos, situados en su mayoría en la zona norte del terreno, además de eliminar helechos y otra vegetación de forma manual. También se instaló una barandilla de madera de pino tratada para la protección de los visitantes, con una altura de 1,20 metros y anclada al terreno mediante pies de hormigón.

Además, se renovaron los elementos de señalización y control de acceso en la entrada al castro. Para ello se sustituyeron los paneles informativos, se trató la madera de las casetas de acceso y se renovaron los elementos de balizamiento.

El yacimiento castrexo de Montealegre tiene como principal referente un poblado galaico-romano datado entre los siglos I a. C. y I d. C. Las primeras excavaciones se remontan a la década de 1920, hace ahora un siglo, en una campaña científica encabezada por el escritor e intelectual galleguista Antón Losada Diéguez.

En aquellos primeros trabajos, Losada dejó constancia de la existencia de restos de construcciones de distintas épocas y de depósitos de conchas. Tras la excavación de uno de esos concheros, salieron a la luz restos de dos cabañas de piedra y una gran cantidad de material arqueológico. Esa misma zona volvió a ser excavada en 2020 por arqueólogos de la empresa Terra Arqueos SL, que en esa campaña también limpiaron y catalogaron unos 30 petroglifos, probablemente de la Edad del Bronce.

Movimiento vecinal

Las obras de conversión del Corredor do Morrazo en autovía, ejecutadas en la pasada década, permitieron realizar el primer estudio científico del castro desde aquella campaña de hace cien años y destaparon la riqueza histórica del poblado. Fue entonces cuando un grupo de vecinos, reunidos en la Plataforma Salvemos o Castro, reclamó cambios en una obra que ya estaba en marcha.

La movilización implicó a los concellos de la comarca y llevó a los vecinos a asumir durante meses las molestias de circular entre O Morrazo y Vigo por la carretera general PO-551, con importantes retenciones. Finalmente, la Xunta de Galicia aceptó acometer una ampliación del túnel que fue pionera en España. La intervención permitió salvar la parte principal de un poblado clave para explicar el pasado de la actual parroquia de Domaio.

El enlosado descubierto en 2016 y que permitía la entrada a la parte alta del poblado galaico-romano.

El enlosado descubierto en 2016 y que permitía la entrada a la parte alta del poblado galaico-romano. / FdV

Entre los elementos que podrán visitarse con la apertura figuran también otras cinco estructuras constructivas, con buena parte de sus muros perfectamente conservados bajo tierra. Varias de ellas habrían tenido uso residencial, mientras que las situadas más cerca de la vía de acceso al poblado habrían albergado, según las hipótesis de los arqueólogos, espacios de taller y almacenamiento.

Además, en la entrada principal del asentamiento apareció un enlosado que sorprende por su excelente estado de conservación. Durante las campañas de campo también se recuperaron más de 30.000 piezas de piedra, metal y cerámica de alto valor histórico. Entre los hallazgos destacan recipientes y utensilios de cocina, restos de ánforas que apuntan a posibles intercambios comerciales con productos llegados desde la zona de Gibraltar, así como dos pequeñas esculturas graníticas: una figura antropomorfa sedente, hallada sin cabeza y de unos 60 centímetros de altura, y una cabeza de caballo de unos 40 centímetros.

Tracking Pixel Contents