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Miticultura

El Intecmar cierra los tres polígonos mejilloneros de Bueu por el afloramiento de toxinas y afecta a más de 130 bateas

El cierre de una de las zonas es firme y en las otras dos todavía tiene carácter cautelar

Barcos bateeiros de Bueu, amarrados ayer a puerto después del cierre de las tres zonas de producción.

Barcos bateeiros de Bueu, amarrados ayer a puerto después del cierre de las tres zonas de producción. / Santos Álvarez

Bueu

El afloramiento primaveral de toxinas ya está aquí y como suele ser habitual los primeros en notarlo han sido los mejilloneros de Bueu. El Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar) ha decretado el cierre de la zona de producción Bueu A1 –situada entre Agrelo y Lapamán–, una decisión que se complementa con el cierre cautelar de los otros dos polígonos de la localidad, el Bueu A2 y el Bueu B, y que en conjunto suman más de 130 bateas.

La clausura de los tres ámbitos de producción llega después de apenas dos meses de trabajo porque el anterior episodio de toxina fue tan prolongado que se extendió hasta principios del mes de febrero, arruinando la campaña navideña del sector. Los muestreos del Intecmar detectaron un rápido aumento de fitoplacton con especies tóxicas en los últimos días: el viernes 10 de abril las analíticas oscilaban entre 75-120 en los polígonos Bueu A1 y Bueu A2 y entre entre 40-75 en el Bueu B (Beluso). En los controles realizados esta semana esos niveles ya estaban entre 160-300 en el Bueu A1, superando el máximo permitido y obligando al cierre. En el caso de las zonas Bueu A2 y Bueu B los índices oscilaban entre 120 y 160, valores que aunque están dentro de los parámetros autorizados ya se sitúan muy cerca de los límites de cierre. Por ello en estos dos casos el cierre es todavía cautelar, pero los productores dan por descontado que pasará a firme en las próximas horas.

«Era unha situación previsible. Hai xa dúas semanas se detectou un aumento da concentración de toxinas nalgunhas partes da ría, pero logo viñeron varios días seguidos con ventos fortes do norte e supoñemos que a dispersou», explican desde el sector.

Los mejilloneros aún tienen producción en las cuerdas

El cierre llega con parte de la producción aún en las cuerdas de las bateas. El anterior periodo de inactividad fue tan prolongado –desde agosto hasta principios de febrero– que los mejilloneros no tuvieron tiempo material para vender toda su cosecha. Ahora deberán esperar hasta la próxima tregua, que es probable que se haga esperar hasta principios del verano.

Este afloramiento o episodio tóxico de origen fitoplactónico es un proceso completamente natural, en el que proliferan determinadas especies de fitoplacton que contienen toxinas. Una situación que no afecta al mejillón ni a otros moluscos bivalvos puesto que ese fitoplacton constituye la base principal de su cadena trófica alimenticia, pero esas toxinas sí pueden ser transferidas al consumidor final. Por esta razón desde el Intecmar se realizan constantes analíticas para determinar las concentraciones y si el mejillón ya de «depuró» de forma natural esas toxinas para garantizar la seguridad alimentaria.

En estos momentos las únicas zonas cerradas para la extracción de mejillón en Galicia son los tres polígonos de Bueu, otros tres en la ría de Muros-Noia y uno en Camariñas. Lo más probable es que este episodio de toxina se siga extendiendo y que paulatinamente afecte a más zonas de producción, especialmente en la ría de Pontevedra. Los tres parques bateeiros de Bueu están entre los que acumularon más días de cierre durante el año 2025, que oscilaron entre los 171 y los 201. Un periodo al que hay que añadir todo el mes de enero del actual ejercicio 2026.

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