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Consecuencias de las borrascas

Los temporales obligan a cerrar O Con para reponer la arena

El Concello acordona la playa y contrata una excavadora para extender el material arrastrado

La excavadora, ayer, trabajando sobre la playa. | FDV

La excavadora, ayer, trabajando sobre la playa. | FDV

Moaña

Ahora que O Morrazo ha dejado atrás la sucesión de borrascas que azotó este invierno a la comarca, los concellos empiezan a afrontar las tareas de reparación de los cuantiosos daños causados por fenómenos como el fuerte viento y el intenso oleaje.

Una de las consecuencias más visibles es que la entrada principal a la playa de O Con permanece acordonada desde el miércoles y durante la jornada de hoy por una cinta de la Policía Local. El motivo es la entrada de una excavadora para redistribuir la arena, que se había acumulado sobre el muro que da a la carretera a lo largo de todo el invierno.

La cantidad de arena desplazada por el viento y el oleaje fue tal que el Concello tuvo que alquilar una excavadora, al no poder asumir la tarea con medios propios, según explicó ayer el alcalde accidental y concejal de Obras e Servizos, Daniel Costas.

Está previsto que, a lo largo de la jornada de hoy, reabra el acceso a la que es, año tras año, la única playa con bandera azul del municipio. Ayer, varios viandantes se preguntaban por el motivo de los trabajos sobre la arena, al pensar que guardaban relación con el arreglo temporal de la calle, cortada desde diciembre a causa del hundimiento de este tramo del litoral.

De hecho, durante los peores temporales de este invierno, gran parte del material arrastrado llegó a cubrir el asfalto en el acceso al espigón de O Con. Los trabajadores municipales tuvieron que intervenir para despejar la zona, con la colaboración también de personal de Portos de Galicia, titular del espigón.

Los daños en las playas de Moaña no se limitan a este punto. Este invierno también resultó muy dañada la valla perimetral que rodea y protege las recuperadas dunas de la playa de A Xunqueira. El Concello estaba a la espera de un permiso de Costas del Estado para poder acometer su reparación.

Además, en la playa de O Arnado, en el acceso a la antigua isla de Samertolaméu, el viento arrancó de cuajo una base de madera y una ducha pública, que también deberán ser repuestas.

Otro de los daños en el litoral se produjo en Tirán, donde el oleaje provocó la caída de varias piedras del muro que sostiene el talud sobre el que se levanta la iglesia parroquial de San Xoán, justo sobre la ría de Vigo.

Se trata de un elemento patrimonial propiedad de la Iglesia y, de momento, se desconocen las medidas que se adoptarán para evitar nuevos desprendimientos en la estructura.

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