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Sociedad de autoconsumo fotovoltaico

La primera comunidad energética de Cangas agrupa a 37 usuarios en torno a Romarigo

El Concello formaliza la cesión del pabellón para los paneles solares y el colectivo tramita ayudas para instalarlos y empezar a producir «en meses»

Paneles solares sobre tejados de un inmueble en una comunidad energética ya activa. | EP

Paneles solares sobre tejados de un inmueble en una comunidad energética ya activa. | EP

Cangas

Cangas ya tiene en marcha su primera comunidad energética, una especie de «traída de la luz» que abastecerá inicialmente a más de una treintena de viviendas y negocios localizados en un radio de dos kilómetros en torno al pabellón de Romarigo, instalación municipal cedida por el Concello para colocar los paneles solares que se encargarán del suministro con una potencia máxima de 99,9 kw (kilovatios). El trámite de cesión de la cubierta quedó formalizado esta misma semana, y los promotores ya negocian también con varias empresas del sector para instalar los paneles, con una inversión que podría alcanzar los 100.000 euros (alrededor de 1.000 euros por kilovatio). También tramitan la concesión de subvenciones públicas que ayuden a sufragar el proyecto. Si se cumplen las previsiones, la Comunidade Enerxética Romarigo podrá dar servicio «en cuestión de meses», permitiendo a sus asociados un ahorro en la factura de la luz de entre el 30% y el 70% sobre lo que pagan actualmente.

Cuatro representantes de la comunidad energética Romarigo, ante el pabellón que acogerá los paneles solares.

Cuatro representantes de la comunidad energética Romarigo, ante el pabellón que acogerá los paneles solares. / Santos Álvarez

La propuesta nació hace menos de un año y se ha consolidado de forma ágil, alentada por la Diputación, que se encarga del asesoramiento en todo el proceso, y la colaboración del Concello. Fue el pasado mes de junio cuando técnicos de la institución provincial acudieron a Cangas para explicar a los interesados qué es una comunidad energética: «unha forma de organizarse para poder decidir como producir, consumir, almacenar, compartir e xestionar a súa propia enerxía xerada a partir de fontes renovables, co obxectivo de beneficiarse colectivamente desde un punto de vista ambiental, económico e social». También sobre el papel de las administraciones en su desarrollo y los servicios que ofrece la Diputación a través de esta iniciativa con fondos europeos Next Generation. El gobierno local, por boca de su concejal de Urbanismo e Medio Ambiente, Antón Iglesias (BNG), mostró desde el principio su apoyo a la propuesta y ofreció los pabellones de O Gatañal y Romarigo, así como la Casa do Concello, para acoger los paneles solares y la infraestructura necesaria para sus equipos. Romarigo es el primer paso, pero las demás instalaciones municipales están «en cartera» para acoger a otras comunidades energéticas en un futuro próximo.

La institución provincial fomenta e impulsa la creación y desarrollo de estas comunidades con el objetivo de facilitar entre la población «a transición enerxética, potenciar a autosuficiencia das vilas e aldeas, mellorar a eficiencia e contribuír a unha transición cara a un modelo de enerxía máis sostible e responsable», explican. Se busca también superar el modelo «individual», con paneles instalados en numerosas viviendas particulares, por uno «colectivo» que los agrupe en una instalación común. Una fórmula que obliga a consensuar decisiones y a crear una entidad jurídica para gestionarlo –en este caso se ha optado por una asociación frente a otras opciones como una cooperativa o una sociedad limitada (SL), que permitirían comercializar la energía generada–, pero que permite diluir los costes, la infraestructura y su mantenimiento, amplía el poder de negociación y posibilita actividades colectivas.

Jornada informativa sobre comunidades energéticas con técnicos de la Diputación, en Cangas.

Jornada informativa sobre comunidades energéticas con técnicos de la Diputación, en Cangas. / Santos Álvarez

La comunidad energética de autoconsumo fotovoltaico Romarigo dispone de una superficie instalable de 763 metros cuadrados sobre el tejado del pabellón y una producción anual de hasta 165 MWh/año. La asociación estima un ahorro de en torno al 50% en energía facturada y de entre 20 y 40 toneladas de CO2 para una instalación media. El límite de 100 kW que establece la ley debe repartirse entre las personas asociadas, que solicitan una potencia media de 3 kw, lo que fija en torno a 37 personas el tope de la comunidad energética Romarigo, que ya tiene cubierto el cupo, aunque sus promotores no descartan crear otras para atender a más población y en un espacio geográfico mayor. Esta misma semana se han producido cambios en la legislación de autoconsumo de energía eléctrica, con la posibilidad de ampliar, de dos a cinco kilómetros, el radio de actuación.

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