El Punto Limpio y el Concello ayudarán a limpiar la casa okupada de Moaña
La Mancomunidade recogerá los enseres y la administración local estudiará cómo colaborar en la limpieza una vez que la propietaria tramite la solicitud formalmente

La dueña de la casa okupada de Moaña pide ayuda para limpiarla / Julio Santos Álvarez
El conflicto social abierto en Moaña por la actuación de una pareja vinculada a varias okupaciones de viviendas se ha calmado desde el martes. Hasta última hora de este jueves no se habían registrado nuevas denuncias por accesos ilegales a propiedades por parte de estas dos personas, que el domingo llegaron a ser detenidas y que el lunes quedaron en libertad tras aceptar una condena de cuatro meses de prisión.
Además, María Nieves Pena, la vecina que sufrió durante un mes y medio la okupación y el destrozo de su vivienda en la calle Méndez Núñez, en el barrio de O Real, ha logrado el compromiso de la alcaldesa, Leticia Santos, de que el Concello se implicará activamente en la limpieza del inmueble. El estado de la casa obliga a retirar todos los muebles y enseres antes de poder iniciar una recuperación mínima de la propiedad.
Santos ha explicado que, desde el martes, cuando la afectada y su familia acudieron al Concello, se está trabajando para que personal del Punto Limpio, gestionado por la Mancomunidade do Morrazo, retire el mobiliario y el resto de elementos acumulados con el objetivo de vaciar por completo la vivienda. No se descarta, además, la instalación de un gran contenedor en la propia calle Méndez Núñez mientras dure el operativo.

La afectada, apoyada por otros vecinos del barrio. / FdV
Al mismo tiempo, y mientras María Nieves Pena recibía el respaldo de vecinos de la zona, la regidora le pidió que presentase por escrito en el Concello la solicitud formal para analizar cómo colaborar con la propietaria en la limpieza, ya con todas las garantías legales al tratarse de una propiedad privada.
Una semana después de que los ocupantes aceptasen abandonar la casa a cambio de dinero y comida, la vecina todavía no ha podido iniciar la limpieza. Antes es necesario vaciar el inmueble, una tarea que, además, tendría un elevado coste económico si tuviese que asumirla por su cuenta. La afectada, de casi 79 años, calcula en más de 15.000 euros los gastos necesarios para recuperar la normalidad tras lo ocurrido. De hecho, asegura que debe entrar en la vivienda con mascarilla por el fuerte olor que persiste en el interior.
Por otro lado, las fuerzas y cuerpos de seguridad mantienen el control sobre la pareja para evitar nuevos conflictos. Según apuntan, en las últimas noches habrían permanecido al aire libre, en una zona de hierba y árboles de la parroquia de Meira. Su último contacto con los Servizos Sociais del Concello fue el martes, cuando solicitaron ayuda para conseguir un piso en Vigo.
Protectora de Animais
Alrededor del caso de los okupas de Moaña la Protectora de Animais do Morrazo salió al paso de las críticas recibidas en redes sociales por haber pagado 300 euros a la pareja a cambio de sus dos perros –un chihuahua y un cruce de bóxer–, cuando salieron de la casa de O Real.
La presidenta del refugio, Laura Soliño, argumenta que «no compramos los perros» y que el pago se realizó por los gastos que habían tenido en el cuidado y conscientes de que podrían haberlos vendido. «El Seprona o el juez no puede retirarlos porque sí, y si no conseguíamos los perros podrían estar condenados. Es difícil, a veces, negociar con personas en esta situación». Se negó, eso sí, a pagar un hostal a la propietaria del chihuahua, como también le pidieron.
Cuatro narcoviviendas, en el foco de los vecinos
A las protestas vecinales por los problemas de okupación de viviendas que esta pareja está generando en Moaña, después de mes y medio haciendo uso y destrozando la casa de María Nieves Pena en el barrio de O Real, hay que sumar el conflicto por la venta y consumo de drogas que los vecinos vinculan también a la okupación y aseguran que va en aumento.
Dicen que se puede ver la situación a plena luz del día en el entorno de la plaza de abastos junto a un parque infantil y que al menos hay hasta cuatro narcoviviendas en A Canexa, Porta do Sol en Meira, Daniel Castelao y junto a la plaza de abastos. Añaden que hay un local junto a la plaza al que acuden muchas personas para preguntar en dónde está la casa de A Canexa para comprar la droga, y que está provocando un efecto llamada.
Aunque señalan que existe presión policial, tanto de la Policía Local como de la Guardia Civil, también se quejan de que se hace más sobre los consumidores cuando salen de comprar la droga que sobre quienes la venden.
Una de estas narcoviviendas es un piso en una calle en el barrio de O Real que incluso carece de puerta de entrada porque fue reventada en un arrebato y los vecinos tienen que convivir con esta situación peligrosa, a la que quieren poner fin.
La responsable de Protección Civil, Mónica Chaves, confirma que cada vez hay más consumo de droga entre los menores, como constatan los balances de asistencias que realizan, sobre todo en fines de semana con fiestas. Dice que hay consumo de porros y de muchas pastillas con anfetaminas, como las de un medicamento para el trastorno del déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o unas gotas que sólo cuestan un euro y que una sola mezclada en un porro provocan muchas alucinaciones y esquizofrenia.
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