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In memoriam

Moaña despide a uno de los artífices de la traída de Meira

Manuel Currás Gayo, que falleció con 80 años, fue enterrado ayer en la parroquia

Entrada del féretro de Manuel Currás en la iglesia de Meira. | GONZALO NÚÑEZ

Entrada del féretro de Manuel Currás en la iglesia de Meira. | GONZALO NÚÑEZ

Moaña

La parroquia de Meira, en Moaña, despidió ayer en la iglesia de Santa Eulalia a uno de los grandes artífices de la traída de aguas de Meira-A Torre en los años 70, Manuel Currás Gayo, Roque, que falleció con 80 años y que era el único superviviente de aquellos 13 fundadores que pusieron en marcha esta comunidad de aguas y que sirvió como ejemplo en un municipio en donde existen hasta ocho traídas vecinales. Currás era el más joven de los 13 fundadores y fue a él a quien se le ocurrió la idea de hacer captaciones en el monte para llevar agua a las casas, recuerda el expresidente de la traída Pepe Sequeiros, que en julio de 2018 organizó un homenaje a estos promotores en el que intervino Currás recordando la iniciativa y también en la «andaina».

Manuel Currás en el homenaje en Meira en 2018.

Manuel Currás en el homenaje en Meira en 2018 con Pepe Sequeiros detrás.. / Fdv

Sequeiros recuerda que la idea original de Currás era para un grupo de viviendas en donde él residía, pero el proyecto sumó a más vecinos y se hicieron captaciones en el monte para los tres barrios de arriba: Couso, Pombal y Reibón. Se juntaron unos 120 vecinos y acordaron hacer ellos la obra. Se organizaron en tandas los fines de semana y así estuvieron dos años trabajando en el monte y en los barrios, haciendo la red de distribución «con mucho trabajo y sacrificio», recuerda Sequeiros: «Fueron capaces de hacer una obra monumental, quizás un caso único en Galicia, ya que fueron capaces de hacer una traída de aguas de esta envergadura. Recorrer 6 kilómetros a lo largo del monte abriendo zanjas, arquetas, 4 kilómetros de red de distribución y construir un depósito poniendo todo en marcha». Y todo con muchas dificultades, tanto económicas como judiciales con el tema de los regantes: «Lo importante fue la conquista social que supuso para Meira y el referente para todo el entorno. A partir de ahí aparecieron más traídas y ésta fue una de las mejores hechas, incluso en Galicia, que se fue ampliando con el tiempo hasta llegar a los 420 usuarios actuales y mejorando estos últimos años tanto en los manantiales, como en las arquetas, en los tres depósitos y en la red de distribución con controles de presión. Es un orgullo para el pueblo».

Siempre ha estado colaborando en cualquier incidencia en la traída y siempre se sintió muy orgulloso de la obra, la alababa como una de las cosas más importantes en su vida. A nivel particular, albañil y constructor, muy trabajador.

Manuel, hijo de Currás y presidente de los comuneros de Meira, mostraba ayer el agradecimiento de la familia y recordaba a su padre como un gran luchador, que siempre trasladó los valores de dedicar tiempo a todos en la parroquia.

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