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Museo Masó

La historia no escrita de las máquinas de escribir

Con motivo del Día Internacional de la Mujer el Museo Massó pone en perspectiva una pieza singular de sus fondos: una máquina de escribir de 1929. Un aparato con una historia de luces y sombras.

La máquina de escribir de la serie Continental de la fábrica Wanderer-Werke, probablemente del año 1929, que procede de las antiguas oficinas de Massó en Bueu.

La máquina de escribir de la serie Continental de la fábrica Wanderer-Werke, probablemente del año 1929, que procede de las antiguas oficinas de Massó en Bueu. / Museo Massó

Bueu

Hay objetos que cuentan historias que parecen invisibles. Pero solo hay que intentar ampliar el radio de la mirada y afinar el oído para verlas y escucharlas. Es lo que ocurre con una de esas piezas del Museo Massó que bien pueden considerarse como «singulares» y que al hilo del Día Internacional de la Mujer desde la dirección se intenta contextualizar. Se trata de una máquina de escribir con casi 100 años de historia. Una joya en todos los sentidos, que procede de las oficinas de la conservera de Bueu y que cuenta una historia de nuevas oportunidades para las mujeres. Porque ellos, los hombres, no querían escribir a máquina.

Este dispositivo se inventó a mediados del siglo XIX, casi al mismo tiempo que las máquinas de coser. «Pero mientras estas simplemente facilitaban el trabajo de las mujeres, la máquina de escribir les abrió nuevas oportunidades», explica la directora del Museo Massó, Covadonga López. ¿Por qué? Pues porque a finales del siglo XIX las oficinas eran un ámbito laboral casi exclusivamente masculino y a los hombres no les gustaba la idea de mecanografiar.

El gran cambio llegó cuando una de las fábricas más importantes, Remington, tuvo la iniciativa de promocionar sus máquinas de escribir entre la población femenina. Las mujeres de la época supieron ver de inmediato la oportunidad que se les presentaba y la situación dio un vuelco completo. «Las oficinas de las empresas y la administración se llenó de mecanógrafas y secretarias, cuya habilidad natural las hacía mucho más productivas que los hombres», exponen desde el Museo Massó.

La máquina de escribir que se expone con motivo del 8-M, con el título «Un obxecto, unha historia invisble», procede de las antiguas oficinas de Massó en Bueu. Fue fabricada en Alemania por la empresa Wanderer-Werke y pertenece a la serie Continental. Su cronología aproximada apunta al año 1929, con lo que se acerca ya a un siglo.

La máquina de escribir forma parte de la colección permanente y está en la planta baja del Museo Massó de Bueu.

La máquina de escribir forma parte de la colección permanente y está en la planta baja del Museo Massó de Bueu. / Museo Massó

La historia invisible a la que alude el título está relacionada a cómo se articuló la organización del trabajo en oficinas. Aunque es verdad que sirvió para que las mujeres accediesen al mercado laboral también es cierto que había sombras en este proceso, sobre todo por la falta de igualdad. En España la incorporación masiva de la máquina de escribir se registra durante la década de 1940 y a partir de 1960 es una de las profesiones más populares. Todo gracias a una paradoja e historia de conveniencia. Las mujeres de clase media tuvieron la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo cualificado y que les brindaba independencia económica y un reconocimiento que no tenían ni en la fábrica ni en el ámbito doméstico.

¿Por qué una historia de conveniencia? Los hombres se adaptaron muy rápido a esta situación porque las mujeres tenían salarios más bajos y las secretarias y mecanógrafas no tenían posibilidad de promocionar para ocupar cargos superiores. Pero su trabajo sí que propiciaba que los varones se desentendiesen de una tarea que nos les gustaba y que tuviesen más facilidades para subir en el escalafón empresarial. Todo ello sin olvidar que esta distribución consolidaba una jerarquía social en la que «el hombre mantenía su posición de poder y garantía el sometimiento absoluto de la mujer a su autoridad y deseos», concluyen desde el Museo Massó.

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