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Ser cofrade en Cangas

La película «Los Domingos», laureada en los Goya, ha puesto el foco en la vocación religiosa. Ayer en Cangas se habló de ser cofrade

Un momento de la charla de ayer en la Capela do Hospital. | SANTOS ÁLVAREZ

Un momento de la charla de ayer en la Capela do Hospital. | SANTOS ÁLVAREZ

Cangas

La Venerable Hermandad de los Dolores y la Soledad de Cangas celebró en la tarde de ayer una conferencia bajo el título «Ser cofrade, una cuestión de fe», dentro de los actos programados para el tiempo de Cuaresma. La charla, a cargo del padre Daniel Cuesta Gómez, llenó la Capela do Hospital, en donde se desarrolló esta iniciativa y cuya participación reflejó el arraigo y vitalidad de la vida de cofrade en la localidad.

En un día en el que la Academia de Cine Español subió a los altares a la película «Los Domingos», con cinco de los mejores premios de la gala de los Goya, entre ellos a Mejor Película, el ponente en Cangas habló de la vocación de cofrade en Cangas, como la película de Alauda Ruiz de Azúa lo hace, aunque en clave de drama sobre la vocación de una adolescente que quiere ser monja de clausura. Cuesta invitó en la Capela do Hospital a redescubrir el significado profundo de pertenecer a una hermandad, recordando que la condición de cofrade no se limita a la participación en actos externos, sino que constituye una auténtica vocación dentro de la Iglesia.

Asistentes a la charla en la Capela do Hospital.

Asistentes a la charla en la Capela do Hospital. / Santos Álvarez

Ser cofrade —señaló— implica «vivir la fe de manera coherente y comprometida, integrando oración, formación y caridad. Supone formar parte activa de una comunidad que camina unida, que da testimonio público de su fe y que convierte la religiosidad popular en una vía de evangelización. Las procesiones, los cultos y las tradiciones adquieren así su pleno sentido cuando brotan de una vida espiritual sólida y se traducen en obras concretas de servicio y fraternidad.

El padre Daniel Cuesta Gómez subrayó también la responsabilidad que comporta esta vocación: custodiar el patrimonio espiritual recibido, fomentar la unidad entre los hermanos y proyectar los valores cristianos en la vida cotidiana.

La Hermandad ya trabaja intensamente en la organización y celebración del viernes de Dolores, que tendrá lugar el próximo 27 de marzo, una de las fechas más significativas de su calendario. n

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