O Hío se moja en su entusiasta carnaval en ruta
Había alguno que se presentaba en Vilariño sin dormir, pero consciente de que había que hacer el camino como fuera. La muchedumbre se agitaba en el palco de esete barrio para empezar la ruta del antroio de O Hío, tradicional, festivo, irreverente y gastronómico

O Entroido de O Hío puede con la lluvia /
«Recordo moitos máis antroidos con bo tempo que con chuva», comentaba un vecino de Donón que había acudido al antroido de O Hío para no peder la costumbre de los muchos años de abandonarse a esta juerga de fartura que es el carnaval en Galicia. En Vilariño y en Liméns el bullicio antes de partir rompía la mañana de niebla y lluvia con la que había comenzado esta primera etapa del antroido de O Hío. Baile brusco y festivo para atraer el buen tiempo; baile para recordar a las gentes que Don Carnal está del vuelta, para invocar a esa primavera que se hace querer y que aún no huele. Los de Liméns llegan a Vilariño y desde allí se emprende la ruta camino de O Igresario. La multitudinaria y enigmática caravana canta, ondea al viento sus estandartes y se envuelve en una especie de esquizofrenia colectiva, delirante que hace que las máscaras se olviden del frío y ese orballo tradicional e impertinente, que obligó a los asistentes a sacar de paraguas, impermeables y chubasqueros.

1 | GONZALO NÚÑEZ
Pero en O Igresario, donde se hacía la parada para comer, hubo un tiempo prolongado en el que no llovía. Mientras los gaiteiros de los distintos barrios se subían y actuaban en el palco construido para la ocasión (el atrio más protegido que nunca por medio de vallas y cintas), las máscaras buscaban un buen lugar para descansar de la ruta comer. En el Bar Stop los camareros/as no dan hecho. Atienden aquí y allá con la agilidad que permite el equilibrio todo lo que desea una clientela que llega disfrazada y deseosa de sacarse de la humedad del cuerpo. Allí se da cuenta de un menú rico en calorías: pulpo, bacalao, carne guisada, chipirones en su tinta y bino de la casa. En un lado del bar, una máscara sella una primitiva y en el otro un guitarra busca el tono en medio de las gaitas que soplan y las gargantas deseosas de romper con una canción que se escuche en el todo el bar-restaurante. Sentado en una poltrona, un veterano de Donón, sujeto a un cayado que mira el ambiente, ya un poco descreído, pero sin perder la sonrisa.

3 | GONZALO NÚÑEZ
Fuera, la tortilla, los bocadillos de todo tipo y el calimocho aguantan a la comitiva carnavalera.
-«¿Calimocho?»
-«Que coño de calimocho. Isto é viño da bodega!», comentan los miembros de un entusiasta grupo de Pinténs que espera la llegada de las viandas para darle culto al cuerpo, que no al alma. En el palco suenan los tradicionales ¡Vivas! que se lanzan los barios y no falta la harina sobre el público cuando se suben unos gaiteiros al engalanado palco. Vilanova estaba en el palco cuando se escucha: «¡Que chove, que vente, que viva Vila nova sempre!». Ahí está Ramón, el del Alondras, difícil de ver ya por Cangas y que se refugia por estas tierras de O Hío. Natural de Vilanova, también llegó disfrazado con un mandil. ¡Ya le toca disfrutar a él también del antroido de O Hío.

4 | GONZALO NÚÑEZ
Por la carretera de O Viso se suman refuerzos. Llegan apurados, con las litronas y con los bocadillos preparados. Algunos hicieron el camino a pie desde la villa de Cangas, en cuyos supermercados se habituallan muchas de las máscaras que van al entroido. No hay disfraces predilectos. Unos van de mecánicos de talleres de fórmula uno, otros de egipcios, de mujeres y hombres prehistóricos, de caballeros de época, de extraterrestres, de astronautas, de choqueiros, de hombres vestidos de mujer, de malos vestidos de buenos, de gaiteiros que saben..
Una vez descansados y sin apenas dejar reposar la comida se emprende el camino a Vilanova, esa tierra prometida, donde termina la etapa del lunes del carnaval de O Hío. Allí es el momento de hacer cuentas, de calcular la gente que congregó el antroido. Ayer estaba de baja la persona que se ocupaba de estas tareas, pero había gente, sin duda, mucho más de la que se preveía por la lluvia ,que no intimidó a los feligreses de este antroido.
-¿Cuántos miles?
-Pues un par al menos. Aunque no está el que echa las cuentas.
Por lo que respecta al operativo de emergencias, la jornada de ayer no fue de mucho trabajo, teniendo en cuenta otro años. A las 20.00 horas habían entrado en acción tres ambulancia: una ambulancia del 061, una sanitarizada y otra que despliega el Concello de Cangas para la ocasión. Total, dos traslados por intoxicación etílica (ningún menor) y una persona con un corte en la cabeza después de caerse de forma aparatosa. La noche siguió en los barrios durante la noche.
Suscríbete para seguir leyendo
- Cangas instalará cámaras de control de tráfico urbano y supervisará la rotación de coches aparcados
- El jugador del Keniata que sufrió un infarto despierta pero permanece en la UCI
- Moaña celebrará una Festa Cubana con música, baile y gastronomía el proximo sábado 14 de marzo
- La subasta de la urbanización de A Regueira en Cangas, a punto de quedar desierta por falta de pujas
- BNG y PSOE abandonan al Alondras y encarecen el comedor escolar, denuncia el PP
- La Policía requisa un cuchillo de gran tamaño en una reyerta en la calle Real
- Colisión entre una furgoneta y una motocicleta en el centro de Bueu
- Una mujer herida tras ser arrollada en un paso de cebra de Pedra Alta