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O Rompeolas

El coche quemado, a la entrada del cementerio.

El coche quemado, a la entrada del cementerio.  | GONZALO NÚÑEZ

El coche quemado, a la entrada del cementerio. | GONZALO NÚÑEZ

Javier Manchado

A ver, que eso de que se suspende en antroido de O Hío por lluvia por orden del Concello es un bulo, una antroidada, pero no una cualquiera, sino una de muy mal gusto. Hay algo en eso que aparece en las redes que sale supuestamente como comunicado oficial del Concello de Cangas que delata su falsedad. Escriben Hío, en vez de O Hío. No solo mentirosos sino también ignorantes.

Tenemos que decirlo. Nos resulta sorprendente que desde Presidencia se asegure que ningún viajero se tuvo que quedar en tierra el pasado miércoles por culpa de que no había plazas al cerrar el transporte de ría y, al mismo tiempo, se diga que se va a reforzar la línea para días como el del miércoles, precisamente. El refuerzo es algo lógico, como lo es también que en días en los que cierra el transporte marítimo haya más usuarios, tantos que haya que dejar a algunos. ¡Menos mal que aquí no hay tren!

Cierto que el incendio se produjo de forma fortuita y que estaba donde estaba aparcado, que es pegado al muro del cementerio municipal de Cangas. Pero también que lleva tiempo ahí, demasiado. Cuando para los coches quemados existen otro tipo de cementerios.Allí, además, el pobre coche se tiene que sentir marginado por las almas.

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