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Tren de borrascas

La «trinchera» de la playa de Agrelo

Ha vuelto a suceder. La combinación de temporales y mareas formó un muro de arena en la parte alta de la playa de Agrelo, en Bueu, y el cauce del río se desvía para crear su propio camino

Bueu

Ya tardaba. Después del paso de trece borrascas de alto impacto y con la decimocuarta, que se llama Nils, llamando a la puerta regresa un clásico a la playa de Agrelo. El río que desemboca en la parte central se encontró de nuevo estos días con un verdadero muro de arena delante. Una barrera que desvió el cauce de tal manera que estos días discurre en paralelo al paseo, creando así un canal o una especie de trinchera. La imagen vuelve a ser llamativa e impactante, pero puede originar un serio problema si vacia el terreno por debajo del paseo y senda peatonal. De hecho, las raíces de algunos árboles han vuelto a quedar al descubierto.

Esta situación es recurrente y raro es el invierno en el que el río no tiene que abrirse un camino nuevo hacia el mar. Los temporales y las mareas provocan el desplazamiento de la arena hacia la parte alta de la playa, formando una barrera natural que el cauce fluvial no es capaz de atravesar. Ese muro desvía el río hacia el costado izquierdo de la playa, formando un canal hasta que encuentra un nuevo camino hasta el mar o bien hasta unirse con el río que desemboca a la altura del antiguo matadero.

Hace ahora justamente dos años se registró uno de los episodios más graves, que afectó a la estabilidad del paseo y obligó a vallar un tramo. Los inviernos y los temporales pasan, pero a pesar de las reclamaciones del Concello de Bueu y de los vecinos de la zona Costas del Estado sigue sin intervenir en la zona y sin concretar una solución a largo plazo. Una de las últimas reuniones entre el alcalde de Bueu, Félix Juncal, y el jefe del servicio provincial de Costas, Miguel García, tuvo lugar en abril de 2025. En aquel entonces se trasladó que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico estaba preparando un nuevo proyecto, que en teoría debería estar listo en el último trimestre de este año.

El documento incluiría un anexo para la expropiación de terrenos –básicamente para el retranqueo de muros de cierre–, un coste que debería asumir el Concello. Pero mientras tanto el río sigue buscando su camino y todo indica que antes del verano habrá que realizar nuevos movimientos de arena para nivelar la playa y estabilizar el paseo. Hasta que los temporales y las mareas quieran.

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