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La Candelaria presagia que el invierno «está fuera»

La lluvia impidió completar la procesión alrededor de la excolegiata de Cangas

El párroco, Santiago Pérez, en la celebración. |

El párroco, Santiago Pérez, en la celebración. | / Santos Álvarez

Cangas

Habrá que confiar en el refranero que dice que si «la Candelaria llora (llueve o nieva), el invierno está fuera; si la Candelaria ríe (hace sol), el invierno está por venir». Con un mes de enero en el que se han batido récords de días consecutivos de lluvia y con unos meteorólogos que no paran de predecir borrasca tras borrasca en Galicia, habrá que confiar en lo divino y en el presagio de la Candelaria que, efectivamente, ayer lloró y lloró, y que con sus lágrimas nos dice que se espera un fin de invierno más suave, aunque el ritual de la famosa marmota de Pensilvania, también ayer, haya presagiado seis semanas más de invierno en las tierras ya de por sí tormentosas de Trump.

Las imágenes de San José y la 
Candelaria, en el atrio. |  S.Á.

Las imágenes de San José y la Candelaria, en el atrio. | S.Á.

La Candelaria es una celebración religiosa de gran devoción en Cangas, conocida como la «Fiesta de la Luz» o de las candelas, con los feligreses portando velas encendidas y en la que la imagen de la Virgen y de San José salen en procesión alrededor de la iglesia. Tras las tres venias de presentación al niño Jesús, varios niños sueltan dos palomas blancas, como símbolo de pureza y humildad. Ayer, las imágenes sólo pudieron salir un poco de la puerta debido a una fuerte tromba de agua que obligó a volver a la iglesia en donde concluyó la celebración y se ofició la misa. La Cofradía de la Misericordia recuerda que la Candelaria inaugura el calendario anual de procesiones y que «la Presentación del Señor y la Purificación de la Virgen es una cita que simbólicamente marca el tránsito entre el ciclo navideño y el tiempo pascual» con la mirada ya puesta en la Semana Santa. Es la primera ocasión del año en la que la imagen de la Virgen del Rosario con el niño en brazo y San José portando una candela, salen a bendecir las calles de Cangas y recuerda al pasaje evangélico en el que María y José presentan al Niño Jesús en el templo de Jerusalén. Aunque la norma establecía la ofrenda de un cordero, se permite a las familias humildes presentar dos tórtolas.

Hoy Cangas también honra a San Blas en A Madalena en donde habrá la tradicional bendición de los panes.

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