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Estrechan la vigilancia en la excolegiata de Cangas tras descubrir a tres mujeres ocultas en la pila bautismal

El párroco se vio obligado a alertar a la Guardia Civil

Pila bautismal en obras y oculta por una lona, tras la que fue detectada una de las mujeres.

Pila bautismal en obras y oculta por una lona, tras la que fue detectada una de las mujeres. / G.M.P.

Cangas

La parroquia de Santiago de Cangas e Illas Cíes ha extremado la vigilancia en la excolegiata tras detectar el sacristán, el jueves por la tarde, a una mujer oculta tras una lona que protege la pila bautismal, actualmente en obras de reparación y con acceso restringido.

Señaló que se refugió allí al sentirse indispuesta, mientras dos compañeras rondaban la zona en actitud sospechosa, por lo que se dio aviso a la Guardia Civil. Los agentes se personaron en el lugar, aunque no formalizaron denuncia al no constatarse un hecho delictivo ni la falta de objetos de valor. No obstante, el cura párroco, Santiago Pérez, pidió a los feligreses que se mantengan alerta y avisen de cualquier movimiento sospechoso para prevenir sorpresas. Además, el templo parroquial cuenta con circuito cerrado que detecta los movimientos y cámaras con grabación de imágenes, que se conservan durante un tiempo.

La sala baustismal tiene un alto valor artístico y se encuentra en obras, financiadas por la Xunta, para ponerla en valor. Junto a la lona hay varios cepillos para depositar limosnas, lo que la convierte en más «sensible» a la acción de posibles descuideros.

Los feligreses apuntan a que las tres mujeres detectactadas este jueves ya fueron vistas merodeando la zona en otras ocasiones. El párroco recalca que, cuando la excolegiata está abierta, «siempre hay personas dentro» para controlar los movimientos y prevenir hurtos o cualquier atentado contra el patrimonio. Más aún en este contexto que inquieta a los feligreses.

La sala baustismal, en obras y oculta con una lona.

La sala baustismal, en obras y oculta con una lona. / G.M.P.

El suceso ocurrió antes de la misa y obligó al cura a salir del confesionario. Después, Santiago Pérez, que es párroco de Cangas desde septiembre y se ha ganado en poco tiempo el cariño de los feligreses, explicó en la misa el motivo de por qué había abandonado tan rápido el confesionario y lo que había ocurrido con estas tres mujeres. El sacristán y otros miembros de la parroquia mantienen un control permanente.

Desde la Guardia Civil han confirmado en la mañana de este viernes que efectivamente el párroco les llamó para alertar de que había encontrado a estas tres mujeres, que habían abandonado la iglesia y que «no ha echado nada en falta».

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