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Medio Rural vuelca la responsabilidad de los caballos mostrencos al Concello de Moaña

La edil de Medio Ambiente pidió involucrar a la consellería y a la AXI para solucionar el peligro que suponen los equinos que ocupan las carreteras | La Policía atendió en 2025 un total de 112 avisos, el 90% en la PO-313

Imagen de un policía de Moaña retirando un caballo del antiguo vertedero en la Po-313. |  G. Núñez

Imagen de un policía de Moaña retirando un caballo del antiguo vertedero en la Po-313. | G. Núñez

Moaña

No va a ser fácil para el Concello de Moaña involucrar a la Consellería de Medio Rural, como anunció la concejala de Medio Ambiente, Dolores Chapela (BNG), en la solución al problema que están generando los caballos de monte que saltan a las carreteras, sobre todo a la PO-313, que une este municipio con Marín, y que ponen en peligro la seguridad de los conductores. El año pasado la Policía Local recibió 112 avisos por presencia de estos caballos en carreteras, de los que el 90% fueron en este vial entre Moaña y Marín. La patrulla, apoyada en muchas ocasiones por Protección Civil, acude a despejar la carretera y pone también en peligro su seguridad ya que actúan como laceros con unos animales que son salvajes y no se dejan coger.

Consultada sobre este problema, la Consellería de Medio Rural asegura que para los caballos que están en el monte y no tienen dueño conocido, que son los llamados caballos mostrencos, «en ningún momento se autoriza o pastoreo nos terrenos forestais, xa que se atopan nunha situación irregular e non teñen dono coñecido». En este caso, indica que son las administraciones municipales las que se debe de hacer cargo de los caballos, tal y como se recoge en el decreto 142/2012 de 14 de julio, por el que se establecen las normas de identificación y ordenación zoosanitaria de los animales equinos en Galicia.

La Policía Local y Protección Civil casi nunca logran capturarlos caballos ya que es una tarea difícil, por lo que no los identifican, pero cuando lo hacen la gran mayoría carece de chip para localizar al propietario. Sí que la mayoría de los que logran identificar son de propietarios de Marín. La Comunidad de Montes de Santo Tomé de Piñeiro, que limita con Moaña, es la única que tiene una zona de pastoreo regulada con 74,52 hectáreas.

La consellería señala que los caballos en libertad que están en el monte se encuentran mayoritariamente en terrenos forestales y que aquí no es la consellería quien autoriza el pastoreo, ya que son los titulares de los terrenos los que deben decidir si lo permiten o no. En el caso de hacerlo deben inscribrirlos en el Registro público de terrenos forestales de pastoreo. Ya desde hace años ninguna de las comunidades de montes de Moaña autoriza el pastoreo, precisamente para librarse del problema de los caballos y sólo los comuneros de Meira lo permiten, pero para cabras.

La consellería se remite al decreto de 2012 para explicar la organización de los pastos de uso en común y cómo las personas titulares de derechos de aprovechamiento de pastos o las comunidades de montes que quieran prohibir o regular el ejercicio de estos derechos deben solicitarlo al órgano forestal competente con la inclusión de los terrenos. Añade que en el caso de que consientan los pastos en común deberán acometer directamente la organización de uso en el correspondiente instrumento de ordenación o gestión forestal o plan de aprovechamiento silvopastoral, de ser su caso, o bien establecer condiciones de pastoreo y proceder a su inscripción en el Registro cuando el pasto de uso común se asiente sobre terrenos forestales. En todo caso, Medio Rural indica que respecto a los daños, los propietarios son los responsables por lo que deben de contar con un seguro de Responsabilidad Civil. La concejala de Moaña pedía involucrar a Medio Rural y también a la AXI de Infraestructuras como titular de la PO-313 para solucionar el problema, pero no el de los daños, que ya lo tienen claro.

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