Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El marinero marroquí muerto en Gran Sol vivía en Cangas desde hacía 11 años

Malestar entre los amigos y familia porque la armadora no dio a conocer donde vivía | Khalid Bouzit tenía 30 años y había llegado a la villa con 19 | Su cuerpo será repatriado directamente a Marruecos

Khalid Bouzit, vestido de blanco en la foto con sus sobrinas en Cangas.

Khalid Bouzit, vestido de blanco en la foto con sus sobrinas en Cangas. / Fdv

Cangas

El marinero de nacionalidad marroquí que murió el jueves a bordo del pesquero El Novo Alborada cuando faenaba en Gran Sol era vecino de Cangas. Khalid Bouzit, que así se llamaba, falleció con 30 años y llevaba desde los 19 viviendo en Cangas, donde tiene una hermana y tres sobrinos. Era una persona totalmente integrada en la villa y contaba con numerosos amigos. De hecho, había mucho malestar entre ellos porque no se identificó al marinero muerto en Gran Sol como vecino de Cangas por parte de la empresa. Y es que fue ayer cuando la mayoría se enteró de que el marinero fallecido en El Novo Alborada era Khalid Bouzit. Su sobrina, Ilham Khazouti Bouzit, que regenta un despacho de abogados en Cangas, asegura que ella vio la noticia en FARO DE VIGO, pero no pensó que se trataba de su tío, ya que se hablaba de un marinero de nacionalidad marroquí. «Me enteré al día siguiente, cuando miembros de la empresa armadora vinieron al despacho a comunicarme su muerte». Los amigos sostienen que desde un primer momento la empresa armadora debió de comunicar que se trataba de un marinero de Cangas, «porque era un marinero de Cangas al que todos apreciábamos mucho. No entendemos que no se comunicará así su muerte. Murió uno de los nuestros y hay que decirlo bien alto», dicen los amigos de Khalid Bouzit en Cangas.

Khalid Bouzit, de blanco, en la foto con sus sobrinos. |  FdV

Puerto de Castletownbere, donde llegó el cuerpo del marinero cangués muerto. / Fdv

Según manifiesta Ilham Khazouti Bouzit, el cuerpo se repatriará directamente a Marruecos, donde está la mayor parte de su familia. No descarta, ya como abogada, investigar la muerte de su tío y adoptar, si cabe, las medidas legales oportunas. Asegura que en un principio la empresa le comunicó que reventó el cable de arrastre y lo mató directamente, pero también le llegó la versión de que había una grúa de por medio. Afirma que después del entierro iniciará la investigación pertinente. En el accidente resultó herido otro marinero indonesio.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents