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La toxina no da tregua y los bateeiros viven su peor inicio de año en más de una década

Hay que remontarse hasta 2014 para encontrar una situación similar a estas alturas | Los polígonos de Bueu y Aldán llevan clausurados desde agosto y la bocana de la ría de Vigo tampoco escapa de este cierre tan prolongado

Barcos bateeiros amarrados ayer en el puerto de Bueu. Los polígonos de la localidad están cerrados desde agosto.

Barcos bateeiros amarrados ayer en el puerto de Bueu. Los polígonos de la localidad están cerrados desde agosto. / Santos Álvarez

O Morrazo

Los bateeiros de la comarca de O Morrazo están viviendo un inicio de año negro. Más negro que la concha del mejillón que crece en las cuerdas de sus bateas. Un producto que de momento no pueden extraer en la mayoría de los polígonos por culpa de la toxina. Una situación excepcional, incluso para la ría de Pontevedra, y de la que ni siquiera la ría de Vigo se libra. Hay que remontarse más de una década, hasta 2014, para encontrar un cierre tan prolongado y que afecte a tantas zonas de producción. Los productores no pudieron aprovechar la campaña de Navidad y de momento no se vislumbra una apertura próxima.

El único de los polígonos mejilloneros abiertos en la comarca de O Morrazo es el Cangas E, situado delante de Domaio y que es de los más pequeños. Los Cangas C y D –frente a Tirán y Meira– pudieron abrir antes de finalizar el año 2025, pero desde el 2 de enero vuelven a estar cerrados. Los bateeiros confiaban volver a trabajar después de Reyes, pero las analíticas del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar) arrojan unos resultados que de momento están muy por encima de lo permitido. Todo indica que esta situación aún se prolongará varios días más. Así, las unicas zonas abiertas son las del fondo de la ría: el Cangas E, los cinco polígonos Redondela (A, B, C, D y E) y el Vigo A.

La posibilidad de una apertura inminente también se esfumó para las zonas de producción de la bocana de la ría de Vigo: Cangas F, G y H, que se corresponden con Barra/Nerga, Liméns y Areamilla. Los últimos muestreos de 2025 apuntaban a una mejoría, pero los índices de toxina repuntaron. Estos tres polígonos están cerrados desde agosto y concluyeron el año 2025 en una horquilla de entre 126 y 154 días cerrados.

La situación en Bueu y Aldán

El panorama no es mucho mejor en Aldán y Bueu. Las últimas analíticas son de antes de las fiestas navideñas y los muestreos reflejaban una elevada presencia de toxina. Hoy se podría tener una imagen mucho más precisa puesto que ayer el Intecmar tomó muestras en las dos zonas de producción de la ría de Aldán. No obstante, si se tiene en cuenta la situación en la ría de Vigo lo más probable es que en este caso la apertura aún sea más tardía.

El muelle de A Mosqueira, en Moaña, ayer sin actividad.

El muelle de A Mosqueira, en Moaña, ayer sin actividad. / Santos Álvarez

Los polígonos Cangas y B –en la ría de Aldán– están cerrados desde mediados de agosto y concluyeron el año 2025 con 165 y 172 días de cierre respectivamente, a los que hay que sumar los del presente 2026. En Bueu la situación es incluso peor: el Bueu B (frente a Beluso) acabó 2025 con 171 de cierre y los Bueu A1 y A2 [entre Agrelo y Lapamán] llegaron a los 185 y 201 días de cierre, a los que hay que añadir lo que llevamos de 2026.

El Bueu A1 es una de las cuatro zonas de producción de todo el litoral de Galicia que en 2025 superaron las 200 jornadas de clausura. Las otras son la Baiona A (281), Camariñas A (256) y Muros C (207).

Muestreo de la vieira en la ría de Vigo para comprobar su estado

La relación de analíticas que estaba realizando ayer el Intecmar incluía sendas muestras de vieira de la ría de Vigo, de las zonas II y III (desde Punta Balea hacia el interior). La iniciativa parte de la Cofradía de Cangas con el objetivo de conocer el estado de este molusco y valorar si es posible volver a poner en marcha el plan conjunto de explotación en la ría.

La vieira ya ofreció buenas noticias en 2025 porque después de más de 20 años se pudo retomar su extracción. Una campaña que se cerró más de 16.000 kilos y casi 95.000 euros de volumen de negocio.

Por su parte, la Cofradía de Bueu realizó un muestreo en la ría de Pontevedra en el último trimestre de 2025, pero con un resultado muy elevado en toxina. La intención era realizar un nuevo intento durante este mes de enero para comprobar si era viable la apertura de alguna de las zonas.

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