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Música, lágrimas y memoria histórica en Moaña

Los cinco moañeses represaliados en octubre de 1936 y que siguen desaparecidos fueron ayer inmortalizados con una placa en su memoria y homenajeados por el Concello ante sus familiares. La edil María Ortega recordó sus vidas, desde los que tenían militancia política a los asesinados pese a carecer de ella

Las familias descubrieron la placa ante el nuevo olivo. |  Gonzalo Núñez

Las familias descubrieron la placa ante el nuevo olivo. | Gonzalo Núñez

Moaña

Los nombres de Manuel Cancelas Corrales, Eugenio Cancelas Corrales, José Vázquez Sampedro, Manuel María Blanco Costa y José Benito Blanco Costa ya están inmortalizados en Moaña. Una placa los recuerda junto a un olivo recién plantado entre la Casa do Concello y la playa de A Xunqueira. Fue el cierre de un emotivo homenaje, conducido por la concejala de Memoria Histórica María Ortega, a estos cinco moañeses asesinados en octubre de 1936 a manos del bando franquista, en los primeros meses de la Guerra Civil. La alcaldesa, Leticia Santos, visiblemente emocionada, aseguró que con este acto se frena la intención de que sus nombres caigan en el olvido.

Ortega, ante familiares de los cinco desaparecidos y otros vecinos, recordó la esperanza de recuperar sus restos en la fosa de Salvaterra “para poder devolvérselos a las familias, pero no pudo ser”. Se refirió así a que la excavación y el estudio de ADN, financiados en parte por el Concello de Moaña, dieron resultado negativo. A día de hoy, se desconoce la identidad de los cuatro cuerpos encontrados en la fosa común. “Pero estamos aquí para recuperar sus nombres, para recordar sus vidas y para denunciar la barbarie que los silenció para siempre”, afirmó.

Sheila Patricia se encargó del apartado musical en el acto. |  Gonzalo Núñez

Sheila Patricia se encargó del apartado musical en el acto. | Gonzalo Núñez

Con canciones de Sheila Patricia a lo largo de todo el acto —como “Manolo mío” o una versión en gallego de “Al alba”— y un poema de Daniel Costas, Ortega relató la vida de los cinco represaliados. Recordó que Manuel Cancelas era el más comprometido políticamente, al pertenecer a la FAI (Federación Anarquista Ibérica) y representar al sindicato de marineros de Moaña en un congreso celebrado en Zaragoza en mayo de 1936.

José Vázquez y Eugenio Cancelas, hermano de Manuel, también eran marineros. Los hermanos Blanco, en cambio, trabajaban en la tierra y “no se les conocía afiliación política ni sindical”, por lo que pudieron ser asesinados “por un lío de lindes”. La edil recordó a la mujer de Manuel Cancelas, Veneranda Silva, y a la de Manuel María, María Durán. “Queríamos poder juntaros con vuestros hombres para que descansaseis con ellos el sueño eterno, y no pudimos. Pero tened claro que, allá donde estén, siempre estarán con nosotros”, expresó.

Asistentes al emotivo evento, antes de descubrir sus nombres grabados. |  Gonzalo Núñez

Asistentes al emotivo evento, antes de descubrir sus nombres grabados. | / Gonzalo Núñez

La regidora se refirió a estas mujeres como vecinas que fueron “rapadas y condenadas al sufrimiento durante toda su vida”. Santos llevó el mensaje al presente al defender que “hoy el fascismo está más desatado que nunca y ya no se corta”.

Familiares

Los asistentes pasaron después del salón de plenos al olivo, donde se descubrió la placa con los nombres y la frase: “Alí onde esteades, ficades con nós”. Los familiares recibieron, además, una réplica en miniatura.

Por parte de Manuel Cancelas la recogió su nieta Mari Carmen, y por parte de Eugenio Cancelas, su sobrina nieta Sonia. En el caso de José Vázquez, recibió la placa el presidente de la Asociación Xoán Carballeira, Xosé Novas, en nombre de la familia. El nieto de Manuel María Blanco, Manuel, acudió en recuerdo de su abuelo. Por la familia de José Benito Blanco recogió la réplica su sobrino nieto, también Manuel.

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