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El carácter visionario de Goya en el Museo Massó

Francisco de Goya (1746-1848) es uno de los grandes artistas de la historia universal del arte. Tanto por la calidad de su obra como por el hecho de que esta anticipó movimientos artísticos que aparecieron muchas décadas más tarde. Un buen ejemplo son los grabados «Desastres de la guerra», sobre los que el Museo Massó organiza una exposción vinculada al 25-N.

Bueu

«En la villa de Uclés [Cuenca], tras el saqueo del 13 de enero de 1809, cuando los soldados vieron desfallecidas ya sus fuerzas para continuar este género de violencias, escogieron lo más florido que había en el pueblo y se las llevaron al campamento para renovar con mayor disposición y sosiego la misma escandolosa tragedia». Este texto forma parte de un manuscrito que se conserva en la Biblioteca Nacional en Madrid y relata la violencia y abusos que ejercieron las tropas de Napoléon contra las mujeres durante la Guerra de la Independencia (1808-1812). Es uno de los sobrecogedores testimonios que impactaron a Francisco de Goya y que inspiraron su serie de grabados «Desastres de la guerra», que el pintor realizó entre 1810 y 1815. El Museo Massó de Bueu cuenta entre sus fondos con una de las primeras ediciones que se realizaron para publicar en papel esos grabados y aprovechando la conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer –el 25 de noviembre– ha montado una sencilla pero impactante exposición en la que conecta esas estampas de Goya con la actualidad.

Más de 200 años después de su elaboración los grabados de Goya siguen de plena actualidad. Una muestra del genio visionario del pintor aragonés y un desgraciado ejemplo de la condición humana. La serie «Desastres de la guerra» está integrada por 82 imágenes en las que el artista refleja la barbarie no solo del conflicto bélico, sino también de la represión ejercida tras la restauración de la monarquía absolutista con Fernando VII.

Una de las singularidades de ese conjunto de grabados es cómo refleja Goya a la mujer y la violencia ejercida sobre ella. «Antes de esta serie representaba a la mujer bajo la visión tradicional y del patriarcado de la época: coquetas, presumidas, con ganas de enredar e interesadas en casarse por dinero. Sin embargo, en ‘Desastres de la guerra’ Goya cambia su visión y ve la realidad desde el punto de vista de la mujer», explica la directora del Museo Massó, Covadonga López. Hay al menos cinco estampas en las que se puede apreciar con claridad «el drama, el sufrimiento y la brutalidad» que los hombres infligieron a las mujeres, cuyo cuerpo se convertía en una extensión del campo de batalla y hasta en arma de guerra.

La serie "Desastres de la Guerra" de Goya en el Museo Massó y la violencia contra las mujeres

David García

Las ilustraciones de Goya constituyen un excepcional reportaje gráfico de la barbarie de la guerra. Son casi fotografías e instántaneas creadas antes incluso del nacimiento de la propia fotografía, que se considera que se inventó en 1826. Una década más tarde de que Goya realizase estos grabados.

Las estampas de los «Desastres de la guerra» van acompañadas de un texto muy escueto, apenas una frase, para describir la escena. No se trata de un trabajo hecho por encargo, sino que nace del propio compromiso del artista y de la conmoción que le provoca lo que ve en primera persona o que le trasladan fuentes muy cercanas.

La exposición "Os desastres da guerra. O corpo das mulleres como arma de guerra"

La exposición "Os desastres da guerra. O corpo das mulleres como arma de guerra" / Santos Álvarez

Los grabados son sobrecogedores, pero más aún lo es la conexión que se realiza con el momento actual. La exposición –que está en la Sala Noble del museo– incluye un vídeo y una recopilación de titulares y noticias de prensa sobre conflictos actuales o recientes, como las guerras en Ucrania, Gaza, Sudán, Ruanda o en el Congo. Textos que hablan de abusos, violaciones, asesinatos y de que el cuerpo de las mujeres sigue siendo una prolongación de los campos de guerra. «En el caso de los ‘Desastres de la guerra’ siempre se habló más del resto de las estampas, con los hombres empalados, torturados o a los que le cortaban la cabeza, y como si la violencia contra las mujeres fuese menos grave. En ambos casos se trata de algo grave porque a las mujeres no solo las violaban, sino que luego las mataban o las dejaban medio muertas», explica Covadonga López.

Los «Desastres de la guerra» no se publicaron por primera vez hasta 1863 [Goya falleció en 1828] después de que la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando adquiriese las matrices en 1862. El volumen que forma parte de los fondos del Museo Massó posiblemente sea de 1904 y es una de las primeras ediciones en papel. Uno de los retos para el futuro es averiguar cómo llegó este ejemplar a los Massó. El volumen cuenta con unas iniciales grabadas y todo indica que fue comprado a un coleccionista particular. Pero como se suele decir, esa ya es otra historia.

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