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El Concello deja en manos de los técnicos la licencia de la gasolinera de A Portela

«No es lo ideal, pero es lo legal», señalan desde el gobierno de Bueu, tras la autorización ambiental de la Xunta | El ejecutivo recuerda su falta de competencias en suelo rústico

Terrenos en los que se proyecta la construcción de una gasolinera en A Portela.

Terrenos en los que se proyecta la construcción de una gasolinera en A Portela. / Santos Álvarez

Bueu

«No es lo ideal, pero es lo legal». El Concello de Bueu asume la decisión de la Xunta de Galicia de dar el visto bueno a la fase de incidencia ambiental para la construcción de una nueva gasolinera en A Portela, en un proyecto que contempla la instalación de cuatro surtidores y una inversión estimada que se acerca a los 840.000 euros. Lo hace dejando en manos de los técnicos municipales la decisión de conceder la preceptiva licencia municipal, si bien, tal y como apunta el concejal de Urbanismo buenense, Martín Villanueva, «se entiende que una vez supera este trámite no hay nada que impida que haya autorización municipal».

El gobierno local no esconde sus recelos sobre la ubicación de esta infraestructura, que ocuparía unas ocho parcelas para una superficie total de 3.700 metros cuadrados, en la carretera provincial EP-1301, que conecta la PO-551 con el polígono empresarial de Castiñeiras. «Particularmente nos gustaría que estuviese en una zona a una mayor distancia de las viviendas, pero si la normativa contempla esta posibilidad en suelo rústico, al concello solamente le queda cumplir con la tramitación correspondiente para la obtención de la licencia», manifiesta el regidor buenense, Félix Juncal.

"Normativa sectorial más allá de lo que compete al concello"

«Cuando se trata de una licencia urbanística hay unos trámites legales, unos actos reglados, y cualquier decisión se enmarca ahí», explica Juncal. En este caso la principal competencia correspondía a la Xunta de Galicia, tal y como recuerda Martín Villanueva, al ser la institución con capacidad para regular los espacios de suelo rústico. «Hay una normativa sectorial que va más allá de lo que compete al concello», señala el edil.

En todo caso ahora serán los técnicos municipales los que deban «valorar el contenido de esa autorización autonómica» –condicionada al cumplimiento de cuestiones como la habilitación de una servidumbre de paso a la faja forestal o a la elaboración de proyecto técnico de prevención y defensa de incendios– y a partir de ahí actuar. Villanueva detalla que previamente a la concesión de la licencia los servicios técnicos deberán elaborar un informe jurídico –desde los departamentos de Secretaría y Urbanismo–, revisando cuestiones como las dimensiones, la ocupación o la edificación de la parcela donde se situará la nueva gasolinera.

El proyecto de la nueva estación de servicio está impulsado por la empresa APF Gasolineras, con sede en Marín, y contempla la construcción de dos isletas de repostaje –cada una de ella con dos surtidores–, un edificio anexo con oficina y zona de cobro, plazas de estacionamiento y dos tanques de almacenamiento de combustible que irían soterrados y que tendrían una capacidad de 70.000 litros cada uno de ellos. La previsión es que pueda suministrar alrededor de dos millones de litros cada año.

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