Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Compañía de María saca en procesión a su «Nena María»

Un momento de la procesión de la «Nena María». |  G.N.

Un momento de la procesión de la «Nena María». | G.N.

REDACCIÓN

Cangas

El colegio Compañía de María de Cangas celebró ayer su centenario con una concurrida procesión de su imagen de la Virxe Nena o Nena María que en esta ocasión, en lugar de hacer el recorrido por el interior del centro docente , salió por las calles de Cangas hacia la excolegiata en donde se celebró una misa a las 10.30 horas.

La procesión de la imagen , portada por alumnado del colegio, partió a las 10.00 horas del centro y bajó por la rúa Enseñanza, cruzó la avenida de Vigo y se adentró en el casco histórico por la rúa Real hasta la iglesia.

El "Día de la Nena María” conmemora la fundación del primer colegio de la Compañía de María en Burdeos, Francia, en 1607 por Juana de Lestonnac y aprobada por el Papa Pablo VI.

El 21 de noviembre de 1607, la fundadora ofreció a la Virgen a todas las alumnas del primer colegio de la orden religiosa Compañía de María y ese hecho es el que se celebra en los 20 colegios que la Institución tiene en España, así como en todos los que tiene en otros países y en sus obras alrededor del mundo.

La Compañía de María fue la primera orden religiosa dedicada a la educación de las mujeres, en una época, el siglo XVII, en la que no tenían derecho a la educación.

Origen y evolución

Juana de Lestonnac (1555-1640), hija de Ricardo de Lestonnac y Juana de Eyquem de Montaigne, y sobrina del humanista Montaigne, se casó con Gastón de Monferrant, señor de Landiras y La Trau, y tuvo ocho hijos; en 1580 enviudó. Tras una breve experiencia en el monasterio cisterciense de Toulouse, trabajó en favor de las mujeres. Con el apoyo de su formación humanista y cristiana, intentó dar una respuesta pedagógica y apostólica a las necesidades educativas de las jóvenes. Con un grupo de compañeras y la ayuda de los jesuitas Juan de Bordes y Francisco Raimundo, fundó la Compañía de María de Nuestra Señora. Su intención era aplicar a la educación de las mujeres los postulados que Montaigne defendía para la educación de los hombres: la educación del «hombre integral», la instrucción en todo lo que concierne al espíritu y la correcta dirección del entendimiento y las costumbres. Además de Montaigne, hay que añadir la influencia de las escuelas calvinistas de la época y, sobre todo, de la Compañía de Jesús, a través de un sistema pedagógico propio, llamado Ratio Studiorum.

La nueva orden alcanzó la modalidad de convento-escuela, lo que constituyó una creación original en la historia de la vida religiosa hasta ese momento. Se expandió primero por Francia y en 1650 se estableció en España con la fundación de un colegio en Barcelona, desde donde se extendió al resto de los dominios hispánicos de la Península Ibérica y América. La labor educativa de La Enseñanza, extendida por todo el mundo, brindó a muchas mujeres la oportunidad de formarse en materias científicas y humanísticas. Tras el Concilio Vaticano II (1962-1965), la Compañía de María tuvo que redefinir su intención fundacional ante los desafíos del momento. Esto implicó cambios importantes en su estructura interna, en su apertura al mundo y también en su proyecto educativo. A principios del siglo XXI, la Compañía de María estaba presente en los cinco continentes y contaba con 1815 miembros.

La Compañía de María en Galicia

El 2 de noviembre de 1759, seis monjas y dos postulantes del convento de Tudela llegaron a Santiago de Compostela. Con ellas, comenzó a funcionar el primer centro educativo femenino en Galicia, conocido como el colegio La Enseñanza. El Antiguo Hospicio, en la Plaza de San Bieito do Campo, acogió provisionalmente a la comunidad, que se trasladó el 27 de octubre de 1765 a su propio convento, construido extramuros, en la calle Virxe da Cerca. El arzobispo Rafael Múzquiz Altunate (1801-1821) fue responsable de la finalización de la iglesia, el convento y la construcción de las aulas exteriores. Su escudo de armas, en el interior de la iglesia y en la fachada, da testimonio de su colaboración en la labor educativa de La Enseñanza. La presencia de la Compañía de María en Santiago de Compostela se prolongó ininterrumpidamente, de modo que a principios del siglo XXI contaba con un colegio concertado que cubría todos los niveles de la enseñanza no universitaria, desde infantil hasta bachillerato, y una residencia para señoritas, en su mayoría universitarias; el acceso del colegio al sistema concertado con la administración (establecido legalmente en los años 80) lo convirtió en mixto.

El 12 de octubre de 1886, un grupo de monjas de Santiago de Compostela llegó a Vigo para fundar un nuevo colegio; se instalaron temporalmente en una casa de la Rúa Real hasta el 1 de febrero de 1890, fecha en que se trasladaron a un nuevo edificio en la ladera de Castro, en la Rúa Ecuador. El colegio permaneció abierto ininterrumpidamente desde entonces, de modo que llegó al siglo XXI como centro mixto y concertado, ofreciendo todos los niveles educativos, desde preescolar hasta bachillerato. El 3 de mayo de 1889, un grupo de monjas de Lérida llegó a Ferrol y fueron recibidas en la iglesia de San Xián, estableciéndose, provisionalmente, en la casa n.º 65 de la Rúa Castañar. El 14 de septiembre de 1892, se trasladaron al nuevo colegio, también mixto y concertado; su oferta abarcaba únicamente los niveles preobligatorio y obligatorio (desde preescolar hasta la ESO). El 13 de marzo de 1917 llegaron a A Coruña quince monjas procedentes de Orduña (Bizkaia), que se instalaron provisionalmente en el lugar de O Corgo.

El 27 de junio de 1925 se trasladaron al actual edificio escolar. Este centro mixto y concertado atiende desde preescolar hasta bachillerato y pertenece a la Fundación Compañía de María. En septiembre de 1925, un grupo de monjas viguesas, pertenecientes al convento de Santander, fundó un nuevo colegio en Cangas, en el barrio de Cimadevila, en la finca La Gloria. Este centro, mixto y concertado, ofrece educación desde preescolar hasta la ESO. El 30 de mayo de 1953, religiosas de Santander, Valladolid, Orduña y Cangas llegaron a Lugo para fundar un nuevo colegio y una residencia para el alumnado docente. Comenzaron su actividad educativa en una casa particular de Santo Domingo; posteriormente, se trasladaron al convento de las Madres Salesas y, posteriormente, a una vivienda en la calle Clérigos.

En enero de 1957 se inauguró la residencia de estudiantes y en el curso 1958-1959 el colegio empezó a funcionar en su propio edificio. A partir del curso 1990-1991, el colegio pasó a manos de las monjas de María Auxiliadora (Salesianas), de modo que la labor de la Compañía de María en Lugo se redujo exclusivamente a una residencia universitaria. En 1961, monjas de la comunidad de Ferrol empezaron a acudir diariamente a impartir clases en un local del nuevo barrio de Caranza. En 1967, se inició allí la construcción de un centro que empezó a funcionar en el curso 1973-1974 con el nombre de colegio Santa Xoana de Lestonnac; este centro es mixto y ofrece educación desde Educación Infantil hasta la ESO. Tras el Concilio Vaticano II, la Compañía de María en Galicia inició un camino hacia un mayor compromiso con las situaciones de pobreza y exclusión, y llevó a cabo transformaciones destinadas a lograr una presencia más integrada e inculturada en la realidad gallega.

De esta forma, estableció comunidades en barrios periféricos, como San Lázaro (1973) y Conxo (1991), en Santiago de Compostela, o Lavadores (1979), en Vigo; y en zonas rurales o suburbanas, como Miño (1963) y Hospital (1975), en Pedrafita do Cebreiro; Bazar (1977), en Santa Comba; Buxantes (1980), en Dumbría, y As Pontes de García Rodríguez (1984).

Hoy en día, la Compañía de María cuenta con 4 colegios en Galicia: A Coruña, Santiago, Vigo y Cangas.

Tracking Pixel Contents