Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Moaña revive sus huellas medievales

El empedrado del Camiño de Pedroso, visible tras retirar los escombros

Uno de los tramos con empedrado. |

Uno de los tramos con empedrado. | / FdV

Moaña

La recuperación del Camiño de Pedroso en Moaña encara su tramo final de los trabajos y concluirá en cuanto las intensas lluvias de los últimos días otorguen una tregua al equipo desplegado para sacar a la luz este vial empedrado de origen medieval, Árbore Arqueoloxía.

En las últimas semanas los operarios retiraron toneladas de escombro que se fueron depositando por encima del lastrado original a lo largo de las generaciones. En estos momentos todos los tramos con la piedra histórica ya son claramente visibles. La concejala de Patrimonio, María Ortega, explica que solo resta por ejecutar la extensión de zahorra compactada en los tramos sin empedrado para evitar la formación de barro con la lluvia.

Esta recuperación patrimonial encargada por el Concello tiene un coste de 22.264 euros y se enmarca en el desarrollo de la estrategia para la recuperación y puesta en valor del valle del Rialdarca. No en vano el Camiño de Pedroso parte del vial asfaltado que asciende hasta A Porta do Cego, con la vista de uno de los molinos y lavaderos tradicionales del Rialdarca.

Uno de los tramos con 
empedrado. |  FdV

El canal de la Fonte do Cano, recuperado. | / FdV

En los primeros días de trabajo se había descubierto por completo la salida de agua de la Fonte de Cano y se abrió su canal de agua que transita directamente hasta el río Rialdarca. En concreto los trabajos sobre el camino abarcan hasta 270 metros lineales de una senda que comunica desde el vial ya asfaltado de subida a la Porta do Cego y llega hasta la bajada en hormigón que desciende desde la rúa Centoleira que comunica la PO-313 con el barrio residencial de O Rosal.

En la primera fase de los trabajos el equipo dirigido por el arqueólogo Benito Vilas echó mano de maquinaria para poder sacar las toneladas de escombros hasta llegar a la cota original del camino.

En los últimos años las intervenciones en el sendero natural del Rialdarca incluyeron varias limpiezas de basura a lo largo de todo el curso fluvial. En 2024, por ejemplo, se retiraron hasta 200 kilos sobre todo de plásticos así como botellas, restos de persianas e incluso latas, zapatos y botas en un trabajo realizado por voluntarios e impulsado por la Asociación Ecoloxista Adega.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents