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Desde Moaña con rumbo a La Martinica

El puerto deportivo de Moaña acoge a una tripulación muy especial: cuatro amigos vascos, amantes del mar, que a bordo del velero «Embat» se han propuesto cruzar el Atlántico hasta el Caribe.

De izquierda a derecha, Iñigo Sorazude, Carlos Arribas, Ignacio Muguerza y Josemi Fernández, ayer, en Moaña ante el barco.

De izquierda a derecha, Iñigo Sorazude, Carlos Arribas, Ignacio Muguerza y Josemi Fernández, ayer, en Moaña ante el barco. / FdV

Moaña

Son vascos, amantes del mar, de la vela, por encima de los cincuenta y hace algo más de cuatro años surgió en ellos el sueño de cruzar el Atlántico en un velero. Estos días se encuentran en Moaña, en tránsito hacia las Canarias y a la espera de que las borrascas den una tregua o abran una ventana, como señalan, para retomar la travesía, adentrarse en el océano y seguir el rumbo hacia su destino en La Martinica, en el Caribe.

Carlos Arribas e Íñigo Sorazude, ambos de Zarautz; Ignacio Moguerza, de Elgoibar y Josemi Fernández, de Vitoria, forman la tripulación del «Embat», un velero Sun Odyssey 37 del 2000, de 11,5 metros de eslora y 3,8 de manga con el que, con otro compañero a bordo que recogerán en Canarias sustituyendo a Ignacio, se han propuesto llegar al puerto de Le Marin, en la isla caribeña.

El sueño empezó después de que Carlos e Ignacio participaran, cinco años antes, en una charla dentro del festival de navegación «Sail In Festival», donde se proyectaron extraordinarias travesías a vela. Recuerdan que salieron motivados de aquel festival y pensaron: «¡Estaría bien una travesía!». Carlos no tardó ni un día y puso en marcha un grupo de WhatsApp que empezaron a seguir muchas personas, marcó una fecha y compró el velero.

Carlos Arribas y Ángel Viana, en Moaña. |  Canal Bahía Islas

Carlos Arribas y Ángel Viana, en Moaña. / Canal Bahía Islas

La iniciativa de estos navegantes vascos atrajo la atención del también navegante y youtuber, con el canal Bahía Islas, Ángel Viñas, que les sigue desde entonces y ellos también a él, como muchos amantes de la navegación, y que este domingo les grabó en el puerto de Moaña, donde les aconsejó que amarraran, guardando plaza junto a su barco, y aprovechar precisamente para verse, tras los primeros días de una dura travesía que empezaron el 30 de octubre de Zumaia.

Los cuatro tripulantes aseguran que en estos primeros días hasta llegar a Galicia se enfrentaron a una sucesión de borrascas, con olas que pasaban por encima del barco, que «más que lavadora fue centrifugadora», bromeaban ayer, pero haciendo memoria seria también de los días vividos.

Aseguran que, aunque no sufrieron percances importantes, sí que fue una travesía con muchas horas de temporal, con vientos de 35 nudos y soplando de frente al barco. El primer tramo fue hasta Gijón y en el segundo hacia A Coruña, frente a Cabo Prior, engancharon el motor con una red de pesca.

Uno de los tripulantes intentó soltar el aparejo en un momento en el que el viento había caído, pero no lo lograron del todo, aunque consiguieron llegar hasta nuevo puerto, «muy poco a poco» y ya allí lograron soltar todos los cabos. Ahora los cuatro pasarán unos días en Moaña, que aseguran que aprovecharán para conocer esta comarca y disfrutar de su San Martiño y de las primeras centollas de la campaña hasta que se abra esa ventana para poder seguir rumbo hacia Canarias.

El velero «Embat», en Moaña. |  FdV

El velero «Embat», en Moaña. / FdV

Muchos se preguntan cómo pudieron haber elegido estos últimos meses del año, en pleno otoño y llegada de borrascas, para cruzar el Atlántico, pero aseguran que es cuando ya acaba la temporada de los huracanes y de hecho el que azotó Jamaica se supone que fue el último en la zona del Caribe.

Es a finales de noviembre cuando más segura se hace la travesía del Atlántico, asegura el capitán, que reconoce que ellos ya llegan tarde a Canarias, en donde ya hay muchos veleros concentrados para cruzar el océano con la Atlantic Rally for Cruisers. Se trata de una empresa que se dedica a realizar diferentes rallies alrededor del mundo para navegantes que estén interesados en participar en alguna de sus rutas. Es como una competición popular, asegura Carlos Arribas. El Rally más conocido de esta empresa es el que cruza el Atlántico de este a oeste, partiendo de Las Palmas de Gran Canaria a finales de noviembre para llegar a la Isla de Santa Lucia a mitad de diciembre.

Mapa de la travesía hasta la Martinica. |  FdV

Mapa de la travesía hasta la Martinica. / FdV

Estos solitarios navegantes dejan atrás familia y, salvo Sorazude, ya jubilado, también trabajos. Josemi Fernández, el más joven del equipo, asegura que trabaja en una fábrica y fue acumulando días vacaciones para poder cumplir este sueño para el que contó siempre con el apoyo de su jefe. Carlos Arribas, el capitán, es propietario de una heladería, que en esta época tampoco funciona, pero asegura que está la familia también; e Ignacio Muguerza, que es ingeniero industrial, reconoce que se cogió un año sabático, aunque en su caso la travesía sólo será hasta Canarias en donde será sustituido en el equipo por otro amigo del grupo.

Bromea con que su mujer no se cree del todo que la vaya a dejar en Canarias y por eso siempre ha insistido en que tuviera ya el billete de vuelta. Derrochan un excelente sentido del humor y aunque querían una travesía que pasara desapercibida, son muchos los que les piden hacerles seguimiento y van a crear un Instagram.

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