El Kanekas apaga las guitarras con el mejor black metal del mundo
Marduk y Benediction cerraron la que puede ser la última edición del gran festival cangués

Los primeros conciertos de la jornada de ayer. | Santos Álvarez
Adiós al Kanekas. El gran festival de metal de O Morrazo, consolidado a lo largo de 14 años como uno de los eventos del género más importantes de Galicia, volvió a triunfar. Atrajo a Cangas a numerosos seguidores de las guitarras contundentes llegados de distintos puntos de la geografía gallega y nacional, en un fuerte impulso a sectores como la hostelería. Sin embargo, salvo milagro, los de esta noche fueron los últimos conciertos del Kanekas ante las dificultades económicas que implica para el colectivo organizado, Morrazica, mantener el alto nivel del evento con el espíritu de conciertos gratuitos.
Ayer las melenas y los cuernos al aire llenaron la zona de Ojea ante conciertos de algunos de los grupos internacionales referentes del metal. Los suecos Marduk, considerados un símbolo de la escena black metal internacional, deslumbraron con su música extrema y cargada de blasfemia. Cangas se volvió más «black» que nunca durante el espectáculo de su tour «Memento Mori».
Otro de los puntos álgidos de la noche fue la actuación de Benediction. Considerados una leyenda del death metal, los británicos se subieron a los escenarios en 1989 y, pese a los cambios de integrantes a lo largo de estas casi cuatro décadas, sus canciones más clásicas, de sus álbumes de los años 90, fueron las más coreadas por sus seguidores. Joyas del metal como «Grind Bastard» o «Transcend the Rubicon».
En cuanto a las actuaciones de la escena nacional en la última jornada del Kanekas se dejó sentir la veteranía de los cántabros Karonte, con tres décadas a sus espaldas sin bajarse de los escenarios. Guitarreos contundentes, melodía y oscuridad marcaron la actuación de una de las bandas más destacadas de metal extremo de toda España.

El público, fiel pese al calor inicial. / Santos Álvarez
La escena gallega también brilló de la mano de Nashgul, que actuaron en las primeras horas de la jornada derrochando visceralidad, adrenalina y velocidad en su música. Los coruñeses tocan desde el 2001 y ayer mostraron su estilo grindcore que dejó entrever sus influencias de bandas como Napalm Death o Repulsion.
Homenaje
Las guitarras no dejaron de sonar hasta muy avanzada la pasada madrugada concluyendo una edición en la que no faltaron los homenajes a uno de los grandes pioneros del heavy metal, Ozzy Osbourne, fallecido esta misma semana. Una gran pintada detrás del escenario recordó a lo largo de todo el fin de semana al integrante de la mítica banda Black Sabbath.
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