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Patrimonio insta a retirar una plantación de pinos al lado de un petroglifo en Bon (Bueu)

El departamento elabora dos informes tras recibir una denuncia por daños a la roca en la que están los grabados rupestres | Dice que la plantación «incumpriu» su autorización

Imagen del informe de Patrimonio, con la roca del petroglifo de A Bufúa (en Bon) en primer término y «a menos de 10 metros» la plantación de pinos.

Imagen del informe de Patrimonio, con la roca del petroglifo de A Bufúa (en Bon) en primer término y «a menos de 10 metros» la plantación de pinos. / DXPC

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Bueu

La denuncia presentada por un vecino de Beluso por los daños registrados en la roca sobre la que hay un petroglifo en el entorno de la playa de Area de Bon, en la parroquia de Beluso, ha derivado en dos informes por parte de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, que depende de la Consellería de Cultura. El más reciente tiene fecha de 20 marzo y en él se insta a elaborar un proyecto de restauración sobre el bien patrimonial y a retirar parte de la plantación de pinos realizada por la Comunidade de Montes de Beluso, que debería respetar una franja de entre 20 y 30 metros a su alrededor.

El petroglifo en cuestión se conoce como A Bufúa y está catalogado tanto por la Xunta de Galicia como el Concello de Bueu. La Dirección Xeral de Patrimonio, tras recibir la denuncia por parte de un vecino que ya instó la catalogación de otros grabados rupestres similares, realizó una inspección de la zona a mediados de enero, elaboró un primer informe y solicitó aclaraciones a los comuneros de Beluso. Tras recabar toda la documentación, desde Patrimonio subrayan que en 2024 se autorizaron dos tipos de trabajos en este entorno: la eliminación de eucaliptos y reforestación con pino y, en segundo lugar, la corta de brotes y posterior eliminación de especies invasoras.

La zona en la que está la roca con el petroglifo (a la izquierda) y la cinta del balizado para protegerla.

La zona en la que está la roca con el petroglifo (a la izquierda) y la cinta del balizado para protegerla. / DXPC

Los comuneros, a través de la empresa de arqueología encargada de delimitar la zona de protección, expusieron ante Patrimonio que los daños en la roca del petroglifo «xa foran observados nos traballos de balizamento do 13 de setembro», antes del inicio de los trabajos. La última constancia documental del estado del petroglifo data del año 2022, después de otra intervención realizada en la zona por la Comunidade de Montes de Beluso, y en la que el soporte de los grabados rupestre estaba intacto. Unas explicaciones con las que se quiere demostrar que los daños registrados en la roca fueron posteriores a 2022 y anteriores a los trabajos realizados a finales de 2024 en la zona. Sobre la rotura o «desplacamento» en la roca del petroglifo apuntan que «puido ser propiciada pola capa bioxénica existente [cobertura de musgo] e desaparecida dende 2022».

Una explicación "moi remota e absurda"

Una hipótesis que desde la Dirección Xeral de Patrimonio consideran «moi remota e absurda» dadas las características de la roca del petroglifo y de los propios daños documentados. «En forma de lascados, con bulbos de percusión moi claros, e rabuñaduras aparecidas sobre o soporte dos gravados», dice el informe.

El arqueólogo de Patrimonio insiste en que el informe de aclaraciones solicitado a los comuneros no hace referencia a los trabajos de plantación de pinos, que se efectuaron antes de la corta de los brotes, y que fueron «efectuados con maquinaria, seguramente unha minipala».

Un detalle de las raspaduras y daños registrados por la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural en su inspección al petroglifo de A Bufúa.

Un detalle de las raspaduras y daños registrados por la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural en su inspección al petroglifo de A Bufúa. / DXPC

A la vista de todo esto, desde la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural concluyen que la corta de brotes y eliminación de invasoras se realizó siguiendo las indicaciones del propio departamento autonómico. Es decir, que la roca sobre la que está el petroglifo fue balizada y localizada para que no sufriese daños durante esas tareas silvícolas.

Sin embargo, entienden que la documentación «non resulta aclaratoria» durante la plantación de pinos y subrayan que «non consta neste Departamento Territorial ningunha solicitude de autorización de control arqueolóxico» sobre esas labores de reforestación. El informe asegura que «todo apunta que foi durante eses traballos cando o petróglifo sufriu os danos denunciados» y que, de todos modos, «a plantación executada nos seus arredores incumpriu as indicacións expresadas na resolución de autorización».

Dos tareas: un proyecto de restauración y alejar la plantación de pinos

Desde la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural apuntan que ahora se imponen dos tareas. La primera sería una intervención de restauración sobre la roca en la que están los grabados rupestres, que debe incluir una valoración exhaustiva de los daños y la forma de proceder para la reparación. Y la segunda pasa por dejar una franja libre de entre 20 y 30 metros alrededor del petroglifo de A Bufúa. «Polo que a propiedade promotora dos traballos de plantación deberá proceder ao retirado das plantas [pinos]», concluye.

El petroglifo de A Bufúa fue catalogado en 2005. Su ficha de inscripción dice lo siguiente: «A pedra ten unhas dimensión de 2x1 metros e exenta. Presenta na cara superior unha serie de cazoletas diseminadas, todo ao largo da superficie sen orden aparente. Dimensións variables, entre 3 e 5 centímetros de diámetro». Conviene precisar que los daños denunciados afectan a una esquina de la roca y que los grabados rupestres no se han visto afectados.

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