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Mourisca, ejemplo y orgullo de la cultura marítima

La Consellería do Mar presenta su Plan de Cultura Marítima de Galicia Horizonte 2030 en Bueu

Bueu
La Consellería do Mar presentó ayer su Plan de Cultura Marítima de Galicia Horizonte 2030, una presentación para que eligió uno de los edificios emblemáticos dentro del patrimonio marítimo gallego: lla antigua salazón de Mourisca, en Beluso.

La Consellería do Mar está embarcada en una estrategia que persigue preservar y poner en valor el patrimonio de la cultura marítima de Galicia. Una iniciativa denominada Plan de Cultura Marítima de Galicia Horizonte 2030 (PCUMA) y no es casual que ayer el conselleiro, Alfonso Villares, escogiese la antigua salazón de Mourisca para presentar este programa, en el que es fundamental el papel de los Grupos de Acción Local do Sector Pesqueiro (GALP). El edificio que acogía esta industria data de mediados del siglo XIX y fue restaurado íntegramente a través de la iniciativa privada, algo que no impide una colaboración plena para organizar visitas guiadas con colegios o través del Museo Massó.

El PCUMA está pensado como una hoja de ruta que tiene como objetivo poner en valor los recursos materiales e inmateriales vinculados al mar y recoge un centenar de medidas para su protección. El conselleiro Alfonso Villares puso precisamente como ejemplo la salazón de Mourisca, una intervención que demuestra que Galicia «ten moito do que presumir». Villares estuvo acompañado por la nueva directora xeral de Desenvolvemento Pesqueiro, Marta Villaverde; el delegado de la Xunta en Pontevedra, Agustín Reguera; los concejales de Bueu Alberto Moital (BNG) y Elena Estévez (PP); o el patrón mayor de la cofradía, José Manuel Rosas. También participó la directora del Museo Massó, Covadonga López de Prado, que además de destacar la importancia de una joya patrimonial como la salazón de Mourisca, explicó que la rehabilitación de esta industria sirvió como guía en parte del proyecto de ampliación del museo. Los trabajos que se desarrollan ahora mismo incluyen la recuperación de la antigua Salazón Piñeiro y el trabajo realizado en Mourisca aportó información muy valiosa sobre los pilos y otros elementos de este tipo de fábricas.

Desde la Consellería do Mar sostienen que el PCUMA es un documento abierto y «pioneiro», tanto a nivel nacional como internacional. El documento es el resultado de un «intenso traballo» de consultas con personas y entidades de todo el litoral, que se fundamenta en un análisis de bienes inmuebles, muebles y patrimonio inmaterial «co fin de que non quede no esquecemento». Villares subrayó que en este trabajo de preservación de la cultura marítima resulta fundamental la aportación de los GALP.

En este sentido Alfonso Villares animó a presentar proyectos a la próxima convocatoria de ayudas del GALP Ría de Pontevedra, que tiene entre sus objetivos precisamente la divulgación y conservación de la cultura marítima de Galicia. El proyecto para la rehabilitación de la salazón de Mourisca inicialmente formó parte de una convocatoria del antecedente de los GALP (los Grupos de Acción Costeira, GAC), pero finalmente sus propietarios asumieron íntegramente la financiación para recuperar esta salazón situada al pie de la playa de Mourisca.

Los promotores de esta industria, a mediados del siglo XIX, fueron Rosa María Avalle y Pedro Plá. El edificio tiene 22 pilos y se estima que en cada uno de ellos se podían almacenar entre 80.000 y 100.000 sardinas. La salazón fue cambiando de manos durante las siguientes décadas y se mantuvo operativa hasta la década de 1940, cuando la propiedad correspondía a las familias Barreras y Massó.

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