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El plan para Banda do Río de Bueu incluye cuatro fases y un coste de 5,1 millones

La intervención se divide en cinco grandes ámbitos: Anfiteatro da Londra, Pista da Sal/Parque da Sal, Ágora do Estaleiro, Parques da Ribeira y Campo da Ribeira

Las pérgolas en las inmediaciones del astillero.

Las pérgolas en las inmediaciones del astillero. / María Fandiño/Miriam García

Bueu

El Concello de Bueu reunió ayer a la comisión de seguimiento del concurso de ideas para la mejora del barrio de Banda do Río. Más de seis años después de que comenzase este largo proceso ayer se pudo presentar a los colectivos vecinales la propuesta –a nivel de anteproyecto– que resultó ganadora, que firman las arquitectas María Fandiño (Premio Nacional de Arquitectura 2021) y Miriam García, que es especialista en intervenciones en la costa. Pero el acto de ayer no es el final del camino, más bien es el comienzo de otro que será todavía mucho más largo. Ahora toca plasmar ese anteproyecto en un plan director que se pueda ejecutar por fases y durante varios años. Para ello harán falta recursos económicos y la colaboración de todas las administraciones implicadas, como Portos de Galicia, Axencia Galega de Infrastruturas (AXI), Costas del Estado y el propio Concello de Bueu. La previsión inicial es de 5,1 millones de presupuesto y hasta cuatro fases.

La propuesta ganadora se titula «Bandas da ribeira» y se define como una estrategia general que propone el respeto por la idiosincrasia del barrio; mantenimiento de su estructura esencial; solucionar las ya habituales inundaciones urbanas y marítimas; puesta en valor de sus recursos naturales, paisajísticos y turísticos; respuesta a los problemas de estacionamiento, ordenación del tráfico rodado y accesibilidad peatonal universal; renovación de servicios urbanísticos, como una red separativa de fecales y pluviales o el soterrado de los cableados; y la renovación de los espacios públicos armonizando e integrando las actuaciones de mejora realizadas, el patrimonio existente y el paisaje. Algo parecido a coser las diferentes partes de todo este frente, que ahora parecen elementos sueltos, y formar una especie de partitura, tal como intentan ejemplificar sus autoras.

Una recreación en la zona en la que se prevé acondicionar el Anfiteatro da Londra, en el extremo oeste.

Una recreación en la zona en la que se prevé acondicionar el Anfiteatro da Londra, en el extremo oeste. / María Fandiño/Miriam García

Esta estrategia se divide en dos, una división que es la que da nombre a la propuesta de «Bandas da Ribeira». Por un lado, proteger el espacio público de los temporales marítimos gracias a los «filtros» que se irán acometiendo en la banda de la ribera del mar. Y por el otro están las bandas de ribera del río, que serán las encargadas de proteger al barrio de las inundaciones urbanas. Esas «bandas» son las propias calles como Francisco Escáneo, Alexandre Bóveda, Rosalía de Castro y las dos arterias que constituyen Pazos Fontenla y Montero Ríos. Estas vías, a través de un sistema de drenaje sostenible, «deberán ser capaces de detener, retener e infiltrar en su caso» las aguas de escorrentía de los «cada vez más intensos y recurrentes episodios de lluvias torrenciales».

Las "bandas" urbanas con sistemas de drenaje en las calles de Banda do Río.

Las "bandas" urbanas con sistemas de drenaje en las calles de Banda do Río. / María Fandiño/Miriam García

Los «filtros» en el frente marítimo se integrarán en las distintas zonas de actuación que se plantean desde Can do Penedo hasta el acceso al puerto de Bueu. En el lado oeste, en una parcela de unos 1.250 metros cuadrados, se plantea crear el Anfiteatro da Londra. «El refuerzo del muro existente de hormigón permite crear un espacio con una grada, que posibilitará conectar en un futuro con el paseo por la costa hasta Beluso. Además, esta segunda grada permite la bajada accesible a la playa y al mar sobre el zócalo ya existente de piedra», se explica en la propuesta. En este punto la intervención se completaría con un pequeño talud confinado por un murete de 50 centímetros servirá como banco, genera un filtro verde que minimiza la altura visual de las edificaciones ya existentes y crearía un anfiteatro volcado al mar.

Una recreación desde la zona central del paseo, con las zonas de juego, hacia el astillero y la playa de Banda do Río.

Una recreación desde la zona central del paseo, con las zonas de juego, hacia el astillero y la playa de Banda do Río. / María Fandiño/Miriam García

El segundo espacio es el área deportiva, que se divide en dos espacios denominados “Pista da Sal” y “Parque da Sal”, de casi 2.800 metros cuadrados. Se trata de la pista polideportiva, que se mantiene en la misma ubicación y a la que se dota de un camino accesible por el lado del mar, que crea una grada que nace y acaba en el propio pavimento. Al lado, un pequeño parque infantil para los menores de más corta edad. Una de las puertas que dejan abiertas las arquitectas María Fandiño y Miriam García es crear un aparcamiento subterráneo bajo la pista, con capacidad para 140 plazas si se ejecuta en doble sótano.

El concejal de Urbanismo, Martín Villanueva, se dirige ayer a los vecinos y a su lado se sitúan los dos arquitectos seleccionados por los colectivos vecinales para formar parte del jurado del concurso de ideas, Rafael Oliveira y Javier Rial.

El concejal de Urbanismo, Martín Villanueva, se dirige ayer a los vecinos y a su lado se sitúan los dos arquitectos seleccionados por los colectivos vecinales para formar parte del jurado del concurso de ideas, Rafael Oliveira y Javier Rial. / Santos Álvarez

La tercera zona es la denominada “Ágora do Estaleiro”, de 2.450 metros cuadrados, en la que se propone la creación de dos grandes pérgolas dispuestas en tangente al astillero y que podrían acoger mercadillos, actividades o ser simplemente un espacio de descanso y sombra.

A continuación, en un espacio de 720 metros cuadrados, vendrían los «parques da ribeira», dos zonas de juegos desmontables, una de ellas situada sobre la actual explanada de aparcamiento y que recuperaría su condición original de arenal. Dos espacios que estarán protegidos por el sistema dunar que se formará de manera natural con el tiempo y que supondrá otro filtro contra la acción del mar. En esta zona también se prevén instalaciones temporales para servicios de socorrismo y vinculados a la playa de Banda do Río.

Un plano general con las distintas zonas de intervención de proyecto «Bandas da ribeira».

Un plano general con las distintas zonas de intervención de proyecto «Bandas da ribeira». / María Fandiño/Miriam García

Las pérgolas en las inmediaciones del astillero.

Las pérgolas en las inmediaciones del astillero. / María Fandiño/Miriam García

El quinto espacio se denomina «Campo da Ribeira», que se correspondería con los actuales Jardines de María Eugenia, de más de 4.000 metros cuadrados. Seguirá siendo una zona verde, que se potenciará con nuevos ejemplares. La intención es eliminar una estrecha franja del muro con frente al arenal y promover un sistema vegetal propio de pinar y matorral costero para recuperar la ecología natural de la playa y mejorar su comportamiento ante las «maruxías» invernales. «Un sistema resiliente que mejora, además, la calidad del agua y del sustrato», explican María Fandiño y Miriam García. En el extremo donde actualmente está el monumento a Johan Carballeira se plantea un posible escenario para grandes actos y abierto a una explanada diáfana de 1.500 metros cuadrados.

Alrededor de estos cinco espacios se despliegan de manera transversal un gran banco corrido, un paseo marítimo junto al mar totalmente accesible, un parque litoral con espacios de sombra natural y artificial y un paseo con servicios, donde se delimitan espacios para las terrazas.

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