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Bueu no renuncia a la musealización del faro de Ons cuando cese su actividad

El Concello asume la negativa del Puerto por encontrarse las instalaciones aún en servicio | Apuesta por explorar la posibilidad de compaginar los usos actuales con otros culturales

Vista del faro de la Illa de Ons.

Vista del faro de la Illa de Ons. / FDV

Bueu

El Concello de Bueu no renunciará a su petición de musealizar el faro de la Illa de Ons una vez este cese su actividad. Así lo manifestó ayer el alcalde buenense, Félix Juncal, después de que el director de la Autoridad Portuaria de Marín y Pontevedra, Miguel Ángel Navarro, remitiese un escrito rechazando la petición consensuada por la corporación en acuerdo plenario del pasado mes de julio, así como el escrito conjunto de las asociaciones Anduxía, Os Galos y Liboreiro.

El regidor buenense asegura comprender la lógica de que el inmueble continúe realizando la función para la que fue diseñado, a pesar de que la presencia de personal para atender el faro sea discontinua y no permanente tras la automatización del mismo. «Mientras esto sea así nos parece muy bien», acepta Juncal, que, no obstante, apunta a la idea de abrir la posibilidad de que el faro se pueda musealizar de manera parcial, compaginando su uso actual con el museístico. «Si fuese posible, sería muy interesante poder realizar visitas por el valor que tiene», señala el regidor de la villa morracense.

Eso sí, en lo que no existe ningún atisbo de duda es en mantener la reivindicación para el momento en el que el faro deje de tener uso. «De cara al futuro nuestra apuesta es que se musealice por completo», sentencia, en una iniciativa que está respaldada por los grupos políticos buenenses, por los mencionados tres colectivos culturales, así como por la Asociación PineirÓns.

"Centro de trabajo con ciertos riesgos"

Desde la Autoridad Portuaria se justificó la negativa debido al proceso de automatización en el que está inmerso el faro de Ons así como otras señales marítimas de la Ría de Pontevedra. Esto, señala, «implica una transición para operar de modo automático supervisado desde tierra», lo que significa que puntualmente un técnico acuda a la instalación «con una presencia no permanente y condicionada a las necesidades del servicio, pero imprescindible».

Asegura asimismo que las dependencias son un centro de trabajo «cuyas características conllevan ciertos riesgos», lo que supone que se adopten medidas de prevención basadas en «criterios de rigor y prudencia». Recuerda que hay un régimen de acceso limitado a las instalaciones que compagine el interés de los visitantes con las tareas que allí se realizan, y sentencia agradeciendo el interés por la conservación del faro pero subraya que «no es viable en la actualidad acceder a lo solicitado».

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