Las casas de Massó tramitan la rehabilitación y ampliación para uso residencial y comercial

La nueva propiedad presenta en el Concello de Bueu un estudio de detalle para afrontar su recuperación

Las viviendas están catalogadas y es crucial el permiso de Patrimonio

Las viviendas 115 y 117 de la Avenida Montero Ríos de Bueu, en su estado actual y con un andamiaje de seguridad, y que se pretenden rehabilitar y ampliar.

Las viviendas 115 y 117 de la Avenida Montero Ríos de Bueu, en su estado actual y con un andamiaje de seguridad, y que se pretenden rehabilitar y ampliar. / Gonzalo Núñez

La rehabilitación y ampliación de las históricas viviendas de Massó en los números 115 y 117 de la Avenida Montero Ríos afronta un nuevo paso. La propiedad cambió de manos en marzo de 2021, pasando de Frigoríficos del Morrazo –que en su día las adquirió dentro de la subasta de bienes de los Massó tras el cierre de las conserveras de Bueu y Cangas– a la sociedad Dehomesein S.L., localizada en A Coruña pero cuyos responsables están vinculados a Bueu. El objetivo es la rehabilitación de las fachadas de estas dos viviendas y la ampliación del volumen posterior, recuperando el patio que hay detrás de los inmuebles. Los usos previstos son residencial y comercial.

La tramitación no está siendo nada sencilla debido a que, entre otros aspectos, se necesita el visto bueno de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural. Después de unos primeros intentos infructuosos ahora parece que se ha encauzado el trámite administrativo correcto para presentar la propuesta de actuación con todos sus detalles y obtener los correspondientes permisos. El primer paso ha sido la presentación de un extenso y documentado estudio de detalle en el Concello de Bueu, un trabajo muy cuidado y con abundante información histórica. Los redactores –S/A Estudio Arquitectura– recabaron testimonios y consultas de la directora del Museo Massó, Covadonga López; el investigador y antiguo encargado de la fábrica, Manuel Aldao; el maestro e historiador Arturo Sánchez Cidrás; el archivero municipal de Bueu, Belarmino Barreiro; o incluso el subdirector xeral de Patrimonio Cultural, Federico Garrido. Los redactores también incluyen informes del Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) y de Oficina de Planeamento, que es el equipo redactor del planeamiento urbanístico de Bueu.

Una imagen antigua de las dos viviendas y la antigua fábrica conservera, con un callejón intermedio, en el frente marítimo de Bueu [posterior a 1929].

Una imagen antigua de las dos viviendas y la antigua fábrica conservera, con un callejón intermedio, en el frente marítimo de Bueu [posterior a 1929]. / Archivo histórico

Los dos inmuebles están catalogados dentro del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) y cuentan con un grado de protección ambiental, lo que obliga a conservar sus fachadas. Estas edificaciones forman parte un conjunto de hasta una treintena de inmuebles repartidos por el frente portuario de Bueu, viviendas que contaban con salazones y que acabaron configurando el frente portuario de Bueu.

Abandono y estado de ruina

Las dos casas presentan en la actualidad un evidente estado de abandono, más clamoroso en el caso de la 117 (la más cercana al Gadis), cuya cubierta y estructura colapsó por completo, “a excepción de sus robustos muros portantes, que resistieron estoicamente el paso del tiempo”.

La 115 ahora mismo también resulta inhabitable pese a que durante años acogió en su planta baja la oficina de ventas de la promoción inmobiliaria de la manzana Massó y en el piso superior la notaría de Bueu (que posteriormente se trasladó a uno de los nuevos pisos de la urbanización).

Una imagen del patio interior, identificando los laterales.

Una imagen del patio interior, identificando los laterales. / S/A Estudio Arquitectura

Las dos edificaciones no se corresponden al mismo momento cronológico. La 115 es la más antigua, datada en la primera mitad del siglo XIX y en origen era una salazón. Su primer propietario fue Juan Vergés Coll y en 1864 la propiedad pasó a Salvador Massó e Hijos. Se trataba de Salvador Massó Palau, el patriarca de la familia en Bueu y abuelo de Gaspar, José María y Antonio Massó. La vivienda 117 es posterior, de la década de 1920, y se edificó a raíz de la boda de Gaspar Massó con Amalia Bolíbar Sequeiros. Pese a ello mantienen una serie de características arquitectónicas que le otorgan cierto carácter unitario y de conjunto, como las fachadas, las mansardas a dos aguas o la parte trasera, que se organiza a un patio con tres pórticos. Poco después del cambio de propiedad formalizado en el año 2021 se realizaron una serie de catas arqueológicas en ese patio, en las que no se hallaron restos de actividades industriales. Era un espacio destinado a jardín y con pavimento moderno.

Una recreacion con la propuesta definitiva con la ocupación de nuevos volúmenes edificatorios.

Una recreacion con la propuesta definitiva con la ocupación de nuevos volúmenes edificatorios. / S/A Estudio Arquitectura

La elaboración del estudio de detalle es un requisito de la normativa municipal de Bueu, tal como explica su concejal de Urbanismo, Martín Villanueva. “Nuestro PXOM establece que, en el caso de elementos catalogados, cuando se pretenda hacer un aumento de volumen debe acompañarse de un estudio de detalle para armonizar las edificaciones existentes con el nuevo volumen que se ampliará”, argumenta.

El estudio realizado constata la ausencia de interés de una serie de anexos que había en el patio interior, unas construcciones relativamente recientes y que carecían de relevancia cultural o ambiental. Entre sus materiales hay bloque de hormigón, chapa ondulada y de fibrocemento.

Ampliación de volumen y edificación con frente a la calle Kayrel

Uno de los puntos que suscita mayor debate y argumentación por parte de los redactores es la ampliación de volumen y de edificación en la cara oeste (el frente hacia la actual calle Kayrel, en el lateral del supermercado Gadis y que se correspondería con el antiguo callejón). Es un punto sobre el que la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural parece mostrar reticencias en las consultas iniciales, pero los testimonios de los investigadores e historiadores consultados recalcan que se trata de una fachada o elemento “menor y ya descontextualizado por el proceso de reutilización histórica”. Esa fachada lateral del costado oeste “es producto de la apertura de la calle Kayrel, originalmente fue un muro interno y nunca una fachada principal”, subrayan algunos de los expertos.

La propuesta de ordenación de los promotores consiste básicamente en la reestructuración de los edificios catalogados con número 115 y 117 e incorporar al conjunto una edificación en el costado este (detrás del número 115) y, en segundo lugar, la ampliación de esas dos viviendas, con la recuperación de la tipología a dos aguas y la configuración histórica de construcciones alrededor de un patio central.

Otra imagen del deterioro de las antiguas viviendas de Massó, en la Avenida Montero Ríos de Bueu.

Otra imagen del deterioro de las antiguas viviendas de Massó, en la Avenida Montero Ríos de Bueu. / Gonzalo Núñez

En la cara oeste (la que da frente a la calle Kayrel) se propone un nuevo volumen edificatorio acorde a la composición, ritmo de huecos y demás características del edificio ya existente (la casa número 117), aunque de una manera más simplificada. Los redactores proponen dotar a este nuevo volumen edificatorio de rasgos diferenciadores para distinguirlo de los elementos catalogados. “Para evitar un tratamiento uniforme del conjunto se propone que su acabado sea diferente pero armonizando con los materiales existentes”, precisan

La fachada norte es la principal, con frente a la Avenida Montero Ríos, y la sur linda con la medianera de uno de los nuevos edificios de la manzana Massó. Una confluencia que obligará a buscar la mejor solución arquitectónica y estética posible.

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