La Asociación de Viñó asegura que el pintado de Preguntoiro es un desastre

La presidenta Esperanza Veiga teme que en este fin de semana de sol y playa vuelva el caos

Tramo con nueva señalización horizontal pintada de prohibido estacionar en el vial de Preguntoiro.   | // FDV

Tramo con nueva señalización horizontal pintada de prohibido estacionar en el vial de Preguntoiro. | // FDV

La presidenta de la Asociación de Vecinos de Viñó, Esperanza Veiga, asegura que la situación del camino de Coto-Preguntoiro es un desastre, pese al hormigonado y ahora el pintado de la señalización que el propio concejal de Medio Ambiente, Antón Iglesias, le reconoció en la tarde del jueves que no comprendía lo que se había hecho. Dice que los concejales del gobierno se lanzan la pelota unos a otros, sin que haya una buena solución a este vial de acceso a Barra y que genera muchos problemas de tráfico a los vecinos cuando hay avalancha a las playas. Recuerda que el 8 de mayo pasado, desde la asociación se envió un plano con un amplio dossier al Concello de Cangas pidiendo soluciones en Viñó.

Respecto a la obra de hormigonado, Veiga asegura que la asociación llevaba muchos años pidiendo que se arreglara, en el mandato anterior de Victoria Portas se apostó por la obra, y la solicitó al Plan de la Diputación, se logró y este gobierno local la ejecutó. Reconoce que el proyecto era limitado y se hormigonó “un tanto escaso, sin incluir toda la señalización simultánea que tendría que haber sido”. Añade que ahora los concejales se tiran la pelota de quien tiene responsabilidad, por eso desde la asociación piden que se adopten decisiones unánimes ya que lo contrario provoca “un nivel de desgaste en la asociación, que defiende los intereses necesarios para la seguridad de toda la aldea y de los visitantes para que se pueda vivir en armonía”.

Recuerda que el 26 de abril concluyó la obra del hormigonado del vial; la empresa funcionó y ejecutó el trabajo en una semana, pero después desde el Concello empezaron excusas, “que si no, que, si no y estamos a 21 de junio, es verano y con ciertos pintados en amarillo, señales contradictorias y el fin del camino aún sin decidir”, dos meses después del hormigonado. Dice que lo que se pedía desde la asociación era claro, una solución al tráfico en la rúa do Coto, que parte del centro de la aldea, en el aparcamiento de Viñó, hasta el otro aparcamiento al fondo pintado con rayas transversales. Mientras fue para servicio de los vecinos, cuando no había “leiraparking”, era perfecto, pero el camino cuando se abrió ese parking pasó a tener muchos coches. El camino es complejo con una zona por donde no pasan dos coches, con falta de visibilidad en donde no sabes si suben o bajan coches. Por eso, los vecinos intentaron solucionar el problema y que el camino en el tramo final con la unión con Preguntoiro se hormigonará para dar solución al tráfico con sentido único para ese “leiraparking”. Añade que el Coto “sigue teniendo una zona súper estrecha en donde no pueden circular coches en doble sentido pero circulan igualmente porque no hay señales que lo regulen y siguen subiendo y bajando y en Preguntoiro sigue el tramo estrecho con una dirección prohibida en el suelo, que queda tapada con los coches que aparcan generando una inseguridad y otra dirección prohibida delante del leiraparking”.

Esperanza Viñó, que teme este fin de semana vuelva el caos con el buen tiempo, dice que el concejal pone noticias engañosas en prensa sobre la solución en este vial y demanda que el gobierno se siente con la asociación para concretar bien las soluciones más beneficiosas, sin que haya errores “para que estos polvos no traigan estos lodos”. Explica que aunque haya señal amarilla, si no hay Policía no se logra nada.