Un queso para untar de Moaña, premio en Galicia

La Cooperativa A Meixoeira, con 180 cabras en A Fraga, gana uno de los galardones del Clúster de Alimentación (Clusaga)

María Jesús Rúa (5ª 
dcha.), en la entrega de los
premios en Santiago.   | // FDV

María Jesús Rúa (5ª dcha.), en la entrega de los premios en Santiago. | // FDV

Con una trayectoria de varias menciones de plata y bronce desde 2017 en el certamen World Cheese Awards de Noruega a sus quesos de cabra, la Cooperativa A Meixoeira de Moaña sigue cosechando reconocimientos. Esta semana recogió uno de los premios del Clúster Alimentario de Galicia (Clusaga) al producto innovador por su queso de untar.

A Meixoeira es una cooperativa de tres socios de Moaña y de Cangas y una explotación de 180 cabras en el monte de A Fraga, en la parroquia de Meira, que desde el 2017 trabaja en el negocio de la producción de quesos con los que están cosechando palmarés que le ayudan en la difícil tarea de abrir mercados. Tienen una producción de 150 litros de leche de cabra al día, con la que producen quesos y yogures –como el premiado de untar que venden en botes de 400 gramos– que reparten por tiendas de la comarca, su área de influencia y alguna más de Santiago, A Coruña y Ferrol.

Carlos Malvido, María Jesús
 Rúa y Sergio Sotelo.   | // G.N.

Carlos Malvido, María Jesús Rúa y Sergio Sotelo. / G.N.

Además de la media docena de premios conseguidos en las diferentes ediciones del certamen World Cheese Awards, que se celebra en la ciudad noruega de Bergen, los moañeses Carlos Malvido y María Jesús Rúa, y el cangués Sergio Sotelo pueden lucir desde esta semana en las instalaciones de su quesería el nuevo galardón del Clúster Alimentario de Galicia, que, además, tal y como señala Malvido, les llena de orgullo porque les hace sentirse profetas en su tierra.

El galardón fue recogido este pasado jueves en una gala en la Ciudad de la Cultura de Galicia, en Santiago, en lo que fue la décima edición de estos galardones Galicia Alimentación que buscan distinguir la excelencia, sostenibilidad, competitividad e innovación de diferentes productos ofrecidos por empresas gallegas. Sobre el escenario estuvo María Jesús Rúa, que acudió a Santiago acompañada por Carlos Malvido, mientras Sergio Sotelo se quedaba al cuidado de la explotación.

Quesos de la cooperativa moañesa.

Quesos de la cooperativa moañesa. / Fdv

En esta edición, se entregaron cinco galardones, con dos ganadores ex aequo y una distinción honorífica a Joaquín González, hasta el pasado año director general de Vegalsa Eroski, por sus 25 años de exitosa carrera en el sector. Otra quesería también recibió galardón, en este caso la Queixería Barral, que se llevó el galardón a la excelencia del producto, por la calidad de su queso de trufa y boletus. Dairy Pet, la firma de alimentación animal, recibió el premio a la estrategia de marketing o internacionalización, en distinción de su gama completa de yogures y helados para mascotas. La iniciativa innovadora reconocida en esta edición fue la de Ceamsa, compañía de Porriño referente en biotecnología como primera productora nacional de hidrocoloides naturales a partir de algas. Queizuar, por sus avances con productos lácteos, e Hijos de Rivera, por su unión de packs de cerveza con puntos de cola para evitar el consumo de plásticos, se repartieron el premio a la iniciativa sostenible.

El queso de untar, en 
botes, con otros 
productos de A 
Meixoeira.   | // FDV

El queso de untar, en botes, con otros productos de A Meixoeira. / Fdv

El presidente de Clusaga, Andrés Rodríguez Gómez, en su discurso valoró la aportación de todos los premiados al desarrollo del sector. Son, dijo, “un auténtico motor para que el sector de la alimentación y las bebidas continúe siendo una insignia dentro y fuera de Galicia”.

Carlos Malvido, además de destacar la importancia de obtener un premio en Galicia, asegura que lo han logrado con competidoras que son grandes empresas, con una facturación de uno o dos millones de euros, algo muy distante desde A Meixoeira, y con capacidades brutales en I+D: “Por eso que este premio nos da mucho impulso y lo hemos recibido y recogido con mucha emoción”.

Cabras en la explotación de la cooperativa moañesa en Meira.

Cabras en la explotación de la cooperativa moañesa en Meira. / Fdv

A ninguno de los tres, la vocación agrícola y ganadera –empezaron en 2014 con una cooperativa agrícola en la rectoral de Tirán– le viene de familia. En sus casas siempre se habló del mar, son hijos y nietos de marineros, incluso Sergio Sotelo trabajó en las bateas y en el atún. Pero vieron en la tierra su futuro para vivir. Malvido reconoce que lo más complicado es abrir mercado. En la actualidad ofrecen paquetes turísticos en colaboración con el centro de ocio de O Beque, con visita a la explotación, cata y elaboración de queso.

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