La Policía Local de Cangas tensa la cuerda con la alcaldesa y advierte que no va a cubrir los turnos voluntarios

Araceli Gestido recuerda que es un servicio remunerado y se niega a emitir un decreto forzando a cumplirlo, como se le pidió ayer en una reunión

CC OO denuncia la orden de servicio en el rural y un agente se quejó ante la Valedora do Pobo

Imagen de archivo de la Policía Local durante el verano en Liméns, sancionando a vehículos mal aparcados.  | // SANTOS ALVAREZ

Imagen de archivo de la Policía Local durante el verano en Liméns, sancionando a vehículos mal aparcados. | // SANTOS ALVAREZ / Santos Álvarez

Sigue creciendo la tensión entre la Policía Local y el gobierno local de Cangas. A las amenazas de recurrir al contencioso administrativo por la orden de la alcaldía que obliga al cuerpo a cubrir el rural, concretamente la zona de playas, y al amago de no custodiar las urnas en las pasadas elecciones europeas, se une ahora la denuncia del sindicato de CC OO contra la alcaldesa, Araceli Gestido, por la mencionada orden de actuación, que no se sabe a dónde va dirigida exactamente la mencionada denuncia del sindicato. Pero no acaba ahí la cosa: los hechos también fueron denunciados ante la Valedora do Pobo.

El último capítulo del conflicto se vivió ayer en una reunión con Gestido. La Policía Local se niega a realizar los refuerzos voluntarios, pero remunerados y, al mismo tiempo, a formalizar que la alcaldesa firme un decreto obligando a mantenerlos. La regidora local ya dijo que no estaba dispuesta a firmar ningún decreto, al mismo tiempo que calificaba de otra medida de presión la amenaza de no cubrir los refuerzos voluntarios. Lamenta la alcaldesa que la Policía Local adopte esta postura cuando viene el verano, que es la temporada alta del año.

Asegura Araceli Gestido que la Policía Local no puede ser “comisionista” y fundamentar su trabajo en pedir cada vez más dinero. Manifiesta que este gobierno local no tiene la culpa de que la Policía Local fuera desmantelada poco a poco, pero también advierte que se necesita una plantilla muy grande porque hay que tener en cuenta que se trata de un cuerpo que disfruta de 52 días hábiles de vacaciones al año, más los días moscosos, más los que disfrutan sus miembros por trienios. La alcaldesa insiste en que el conflicto iniciado por la Policía Local no es por una cuestión de competencias en la zona rural para actuar, sino una cuestión pecuniaria, porque si se les paga lo hacen, independientemente de quien tenga o no competencias, haya o no acuerdo o convenio con la Guardia Civil de Tráfico. También recuerda que en verano la plantilla se refuerza con seis auxiliares. Para Araceli Gestido, “la Policía Local de Cangas tiene que ser una solución, no un problema”.

Por lo que se refiere a la denuncia de CC OO, el sindicato alega que la polémica orden de trabajo puede generar perjuicios a la ciudadanía e inseguridad jurídica en las actuaciones de los agentes de la Policía Local. CCOO considera que la mencionada orden de la Alcaldía es ilícita, ni clara ni precisa, “estando el procedimiento utilizado carente de garantías que deben tener los actos de las administraciones que limiten los derechos o afecten a las competencias de otros organismo. Tampoco parece sujeto al derecho basar su orden, con el alcance de la misma en un acuerdo protocolo entre el jefe del destacamento de la Guardia Civil y el Jefe de la Policía Local de Cangas. De mantener la orden en esos términos se produciría indefensión a la ciudadanía, a la tutela judicial efectiva y a un proceso con todas las garantías”.

También se recuerda que la competencia para sancionar las infracciones cometidas en vías interurbanas y travesías corresponde al Jefe de Tráfico de la provincia en el que se cometió el delito y que la sanción por infracción y que las sanciones por infracción a las normas de circulación cometidas en vías urbanas corresponderá a las respectivas Alcaldías.

Además, señala el sindicato, que el reglamento municipal del Concello de Cangas dice que “es atribución propia e indelegable de la junta de gobierno la asistencia permanente a la alcaldesa en el ejercicio de sus atribuciones. Para el correcto ejercicio de esta función, la junta de gobierno local será informada de todas las decisiones de la alcaldesa. Esta información tendrá carácter previo a la adopción de la decisión siempre que la importancia del asunto así lo requiera”.

El sindicato pide conocer los expedientes sancionadores realizados bajo la orden de servicio

Comisiones Obreras quiere que el gobierno le traslade los procedimientos realizados, con la expresa identificación de la persona o personas responsables de mantener la orden en los mismos términos, de ser el caso, por los perjuicios que pudiera causar a la ciudadanía, expediente completo del asunto denunciado y el contrato con la empresa encargada de retirada de vehículos. La alcaldesa recuerda que se aplica la misma orden que dio en su día el fallecido alcalde Xosé Manuel Pazos, cuyo acuerdo considera que está vigente, algo que los técnicos municipales también lo aseguran.

No fue el sindicato ni la policía de Cangas como colectivo quien presentó la queja ante la Valedora do Pobo. Fue un policía. Por alguna razón, tanto en esta queja a la Valedora do Pobo como en la denuncia del sindicato CC OO se hace mención al “perjuicio a la ciudadanía”. El denunciante toma postura política. Hace mención en su queja a que no hay en Cangas un contrato como tal de grúa para poder retirar los vehículos en dichas zonas de playa, que el servicio lo ejerce una empresa privada de Marín en la zona urbana y fundamentalmente los días de mercadillo: martes y viernes.

También señala que la alcaldía no resuelve con un acto administrativo bien una resolución o un decreto, sino que con una orden de servicio de obligado cumplimiento, lo cual le impide imponer un recurso y también que lo haga cualquier ciudadano. La alcaldesa recuerda que la Policía dice que sí haría el servicio si se le pagaba. La situación se sigue tensando y el conflicto puede decidir el futuro de una Policía Local a la que en el mes de octubre se le marcha su jefe, Alberto Agulla, por cumplir los años que le permiten jubilarse.

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