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La oposición tilda de insolidarias las cuentas y acusa al BNG de crear una “red clientelar”

Populares y socialistas de Moaña echan en falta varias partidas y consideran insuficiente en gasto “en las necesidades reales” | Los primeros abandonan el pleno antes del final

El grupo de gobierno, en el pleno, desde las bancadas de los ediles opositores.

El grupo de gobierno, en el pleno, desde las bancadas de los ediles opositores. / JOSÉ LORES

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Moaña

El pleno de los presupuestos municipales de Moaña fue el más tenso en lo que va de mandato y desvela la brecha cada vez mayor entre el gobierno del BNG en mayoría absoluta y la oposición representada por PP y PSOE. Los nacionalistas aprobaron en solitario unas cuentas que superan los 13,2 millones de euros mientras que desde la bancada de la oposición el rechazo a la propuesta de gastos e ingresos fue rotundo y sin fisuras. Los ediles del PP llegaron incluso a abandonar la sesión antes del debate de una moción del Bloque. Alfonso Piñeiro, que intervino por parte del PP, resumió en tres razones la postura de su grupo contra los presupuestos: Los consideran “insolidarios, poco transparentes y que fomentan el clientelismo”.

Para el PP las cuentas, que defendió el concejal de Facenda Jorge Parcero, son insolidarias porque “no priorizan el gasto teniendo en cuenta las necesidades reales en el día a día de los vecinos”. Son poco transparentes porque “se ocultan gastos en partidas genéricas que, a estas alturas, muchas ya estarán más que aprobadas y contratadas”, y fomentan el clientelismo porque, según el principal partido de la oposición, “benefician a colectivos de forma recurrente y olvidando a la gran mayoría; apostando por la red clientelar tejida por el BNG en Moaña a lo largo de los años”.

Para el PP lo que salvan los presupuestos son las obras que financian la Xunta y la Diputación como el Plan +Provincia que supera el millón de euros o los cursos del Patronato Beiramar. Piñeiro pasó a desgranar después varias partidas considerando insuficientes los 12.000 euros en señalización de tráfico o falta de concreción en la mejora de los accesos en núcleos de población. Asegura que los 47.000 euros para pavimentar vías públicas también se quedan escasos, así como el dinero destinado a conservación y reparación en centros escolares. Lo contraponen con partidas grandes como el aumento de 56.000 euros, hasta los 100.000 para el Festival Intercéltico do Morrazo. Lo consideran “una auténtica barbaridad”.

El principal partido de la oposición concluyó señalando que acabar con la deuda municipal no fue ningún mérito “sino una obligación” y acusando a los gobiernos de BNG y PSOE, entre 2003 y 2011, del crecimiento de las deudas hasta los 11 millones de euros.

Por parte del PSOE su concejal, Mario Rodríguez, habló de falta de “prudencia” en gastos como desmontar la fuente cibernética. Acusó al gobierno local de “presentar los presupuestos tarde, mal y arrastro” y criticó que el aumento de los mismos sea de solo el 2,91% “olvidándose de que la inflación del último año fue del 3,5%, así que en la práctica descienden un 0,6%”. Ayer, el socialista, emitió una nota en la que acusó a la alcaldesa, Leticia Santos, de “repetir hasta la saciedad cuestiones que son mentira para que se acaben convirtiendo en verdad” como el aumento de los presupuestos. Llegó a compararla en ese aspecto con Joseph Goebbels (ministro de propaganda Nazi). Los socialistas pusieron también en cuestión la participación en los consellos vecinales para priorizar las inversiones y critican la ausencia, siquiera, de una partida simbólica sobre la finalización del paseo de Seara para que quede clara la voluntad de finalizarlo”. Sobre el gasto social, Mario Rodríguez se queja de que más del 50% se destine al Servizo de Axuda no Fogar pero no se tenga en cuenta “la defensa de los trabajadores de dicho sector”.

El debate en el pleno fue bronco y la alcaldesa llamó al orden en varias ocasiones a ediles de la oposición amenazando con expulsiones si intervenían fuera de su turno de palabra. La propia regidora llevó el peso de la respuesta a PP y PSOE asegurando que las cuentas son transparentes “porque somos el único Concello que le explicamos a los colectivos vecinales a qué se dedica cada euro público”. Defendió el crecimiento del gasto social y ante las acusaciones de red clientelar aseguró que “seguiremos respetando a los colectivos vecinales y trabajando con ellos”. Ayer la regidora quiso recordar al PSOE que el Gobierno central prometió compensar la inflación con una mayor aportación en los tributos del Estado “pero no lo hizo. Si cumpliese, los presupuestos de Moaña podrían ser todavía mayores”.

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