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La cuarta dosis llega al geriátrico de Aldán y crecen las quejas por las citas para vacunarse en Vigo

El Sergas inoculó contra el COVID a 134 de los 150 mayores del centro de DomusVi | El Centro de Salud de Cangas espera un permiso para vacunar a la población de riesgo que no pueda acudir al Cunqueiro, ante el malestar por el desplazamiento

La canguesa Ángela Lemos, que sufrió el COVID en varias ocasiones, recibiendo, ayer, su vacuna. | GONZALO NÚÑEZ

La cuarta dosis de la vacuna contra el COVID-19 llegó ya a O Morrazo y lo hizo, como en las tres anteriores, por la residencia de mayores de Aldán, el único centro de estas características de O Morrazo. El personal desplazado por parte del Sergas inoculó la vacuna a 134 de los 150 usuarios que tiene el geriátrico de DomusVi. Los criterios médicos primaron para retrasar la dosis a 16 mayores por razones como la medicación que están tomando o por estar sufriendo algún proceso infeccioso.

El usuario José Manuel Álvarez Vila, con la vacuna contra el coronavirus y la de la gripe.   | G. NÚÑEZ

El usuario José Manuel Álvarez Vila, con la vacuna contra el coronavirus y la de la gripe. | G. NÚÑEZ

Paralelamente, en los últimos días el Sergas está citando ya a los mayores de 80 años de O Morrazo que residen en sus domicilios particulares para la cuarta dosis. A diferencia de las otras tres, los que se encuentran en grupos de riesgo son convocados para el hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, lo que genera numerosas quejas debido a la dificultad del desplazamiento para las personas con movilidad reducida. Algunas familias trasladaron sus quejas a los centros de salud, anunciando incluso que no pueden acudir a Vigo. Los que no puedan ir serán repescados con una segunda cita. El personal sanitario del centro de salud de Cangas propuso al Sergas vacunar en la villa a aquellos que no tengan posibilidad de desplazamiento, aunque todavía no hay respuesta al respecto.

En cuanto a la residencia de Aldán, tras la tragedia de la primera ola de contagios, apenas ha sufrido positivos. “En agosto tuvimos algún caso esporádico”, explican. Mantienen un protocolo con test a cada trabajador nuevo o que regresa de vacaciones así como a los nuevos usuarios. “Las familias siguen accediendo a las visitas con cita previa, pero se van ampliando las zonas en las que pueden estar”. Hace ya tiempo que todos los mayores de la residencia de Aldán comparten las zonas comunes, con aislamiento solo para aquellos que dieron positivo hasta que pasen el periodo de contagio. “El control no es tan estricto como antes pero sigue siendo rutinario”, apuntan.

La primera usuaria en vacunarse fue Ángela Lemos, vecina de Cangas de 64 años. Explica que pasó por el COVID hasta en cinco ocasiones. “La vacuna no me dio reacción en las anteriores dosis, pero tuve que estar dos veces ingresada en el hospital por los contagios y me subió la fiebre a 39 grados”. En junio de este año se contagió por última vez “pero me porté muy bien, me dijo el médico”.

Le siguió la viguesa Isolina Sánchez, de 80 años y el también vecino de Vigo José Manuel Álvarez Vila, de 62 años.

El personal del Sergas llegó a las instalaciones de DomusVi en el barrio de Herbello alrededor de las 8.30 horas de la mañana de ayer y las vacunas lo hicieron una hora después, cuando empezó el proceso de vacunación. La tercera dosis, que también había llegado a O Morrazo por los usuarios de este centro, se inoculó a finales de septiembre de 2021, como medida de refuerzo también ante posibles olas de COVID-19 con la llegada del otoño.

Durante la primera ola de la pandemia, en la primavera de 2020, la Xunta tuvo que intervenir varias residencias, entre ellas la de Aldán, después de que los brotes de coronavirus entre los mayores causasen varias muertes. Desde entonces el centro endureció los protocolos y consiguió evitar nuevos brotes graves en el resto de olas.

Menos trabas para cubrir las plazas de Cangas y Moaña

Las plazas de médicos de atención primaria en los centros de salud de Cangas y de Moaña se consideran de “difícil cobertura” al ser de las menos elegidas por parte de los sanitarios. Esto provoca problemas como los cupos sin médico que sufre Moaña por las tardes desde hace un año y que están en proceso de resolución. Para tratar de paliar este grave problema en la comarca y en el resto de zonas de Galicia con plazas de difícil cobertura el conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, presentó ayer en el Parlamento una Lei de medidas extraordinarias que agilizará la incorporación de médicos de forma urgente, estable y permanente en destinos como los centros de salud de O Morrazo. Comesaña resaltó que se cubrieron 91 de las 106 plazas de la última convocatoria y en breve espera cubrir las 15 restantes. Dos de las tres vacantes del centro de salud de Moaña se cubrieron y están solo pendientes de la incorporación de los facultativos.

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