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La Cofradía de Bueu siembra 4 millones de cría de almeja en Banda do Río y Mourisca

El cabildo invierte 75.000 euros en un plan para regenerar ambos bancos de marisqueo a flote | Los trabajos comenzaron ayer en la playa urbana con el primer millón de unidades

Un momento de la siembra de almeja en la playa de Banda do Río, ayer. GONZALO NUÑEZ

Recuperar dos bancos de marisqueo a flote y generar así recursos para un sector que en Bueu está muy lejos de otros como el pulpo, el percebe, el erizo o la navaja. Ese es el objetivo del plan de regeneración que la Cofradía San Martiño de Bueu ha puesto en marcha esta semana con la siembra de casi cuatro millones de kilos de cría de almeja babosa, en una actuación que se desarrolla en el entorno de las playas de Banda do Río y Mourisca.

La iniciativa cuenta con un presupuesto de 75.000 euros, subvencionados por la Consellería do Mar de la Xunta de Galicia, y pretende devolver a ambas zonas el potencial marisquero que tenían antaño y que fueron perdiendo de manera progresiva hasta casi su desaparición. La experiencia –habitual en otros municipios del entorno, como Moaña o Cangas– es, sin embargo, novedosa para Bueu, y en el caso de Banda do Río supone dar un paso en la recuperación de un arenal que este pasado verano lució el distintivo de bandera azul.

Los trabajos comenzaron ayer mismo con la suelta de algo más de un millón de unidades de cría de almeja –un total de 42 capachos llenos a rebosar– en la zona este del arenal de Banda do Río. En los días previos una embarcación se había encargado de las labores de retirada de basura y del acondicionamiento de los fondos marinos donde debe asentarse el bivalvo. Es la misma imagen que se repetirá en los próximos días y se extenderá a lo largo de la próxima semana. Así, hoy y mañana se prepararán los fondos en Mourisca para luego sembrar casi un millón de cría de almeja, y a partir del lunes se labrarán los de la parte oeste de la playa de Banda do Río para depositar en esa zona el último lote, de más de un millón de unidades.

Capachos llenos de cría de almeja babosa en la lonja de Bueu antes de su siembra en Banda do Río. FDV

“Esperamos que pegue y poder disponer de recurso durante años”, afirma el patrón mayor de la cofradía buenense, José Manuel Rosas, que no descarta seguir apostando por planes similares en caso de que la experiencia sea exitosa. “En este caso es para aportar cría en una siembra, pero las tareas de preparación del fondo, de labrarlo, habría que hacerlas periódicamente sí o sí porque el terreno se va compactando y se hace improductivo”, razona.

De hecho, Rosas recuerda que tanto en Banda do Río como en Mourisca había bancos de almeja que poco a poco fueron disminuyendo su producción. En el arenal urbano ya no existía actividad y la que hay en Mourisca es reducida, y más centrada en la almeja rubia que en la babosa. “Es la misma situación que hay en otras zonas de marisqueo a flote de Galicia, que están bajo mínimos”, señala. La clave –insiste– “está en la renovación periódica de los estratos”. Bueu tiene en el marisqueo a flote un plan conjunto con Portonovo, Marín y Aldán, si bien únicamente Bueu y Aldán cuentan con permiso de explotación. Las zonas donde trabaja el sector son en alguna parte de Mourisca, entre Lourizán y Punta Couso, y entre Punta Santa Mariña (en Raxó) y Punta Faxilda.

La cría tiene un tamaño de entre 18 y 20 milímetros. |   // FDV

La cría tiene un tamaño de entre 18 y 20 milímetros. | // FDV

En lo que va de 2022 las capturas de almeja rubia han alcanzado en la Cofradía de Bueu los 3.351 kilos con una facturación de 37.564 euros. Las de almeja fina han supuesto solo 41,4 kilos y 1.906 euros de ingresos, mientras que las de almeja babosa se han situado en los casi 451 kilos con una repercusión económica de 7.697 euros. En este último caso los precios han oscilado entre los 8 euros del mínimo y los 22 del máximo, para arrojar una media de 17,08 euros.

Los ejemplares que se están sembrando en este plan de regeneración tienen un tamaño de entre 18 y 20 milímetros, por lo que los cálculos son que puedan alcanzar un tamaño apto para su comercialización en aproximadamente un año. “En este tiempo no se les puede tocar”, subraya Rosas, que apunta asimismo que desde la cofradía se hará un estricto seguimiento para ver la evolución del bivalvo y si asienta en el terreno. Bueu siembra almeja babosa, pero también ilusión en el futuro.

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