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Faro de Vigo

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Telefónica prepara la retirada inminente de las 15 cabinas de Cangas y Moaña

El Concello cangués rechaza indultar las más antiguas | Desde el cambio de ley ya no se consideran un servicio universal

La cabina de O Forte, en Cangas, mantiene todavía un diseño antiguo. | GONZALO NÚÑEZ

Telefónica de España SAU trabaja en la retirada, en las próximas semanas, de todas las cabinas telefónicas que siguen operativas en Cangas y en Moaña. Se trata de 15 estaciones en total. Desde la aprobación de la nueva Ley General de Telecomunicaciones, estas cabinas perdieron su condición de servicio universal obligatorio. En los últimos años apenas tenían uso, suponiendo sus reparaciones continuas un gasto para la compañía.

La cabina telefónica del Concello de Moaña. |  G.N.

La cabina telefónica del Concello de Moaña. | G.N.

El Concello de Cangas no solicitará el indulto de ninguna, tras haberse barajado el rescate de las más antiguas como la ubicada en el entorno de la excolegiata. Telefónica, en su momento, había planteado esta posibilidad, pero el gobierno municipal no apostó por conservar ninguna de estas cabinas que marcan una época, pero que siempre fueron cuestionadas por el material empleado en construirlas.

La estructura al lado de la excolegiata. |   G.N.

La estructura al lado de la excolegiata. | G.N.

De hecho, el concejal de Urbanismo del Concello de Cangas, Mariano Abalo, se mostraba ayer totalmente en contra de indultar alguna y menos la que se había barajado, que no era otra que la que se sitúa en el entorno de la ex colegiata de Cangas, muy cerca de la estatua del apóstol Santiago a caballo. Consideraba que la cabina no pegaba nada con el entorno y que en su momento Patrimonio ya debió de prohibir su instalación en el citado lugar.

Cangas afirma que fue Telefónica la que respondió a la petición del Concello de Cangas para proceder a la retirada de 9 cabinas que mantiene en el término municipal y que presentan un deplorable estado de abandono. Las cabinas están situadas en la Rúa Santiago, avenida de Ourense, avenida Montero Ríos, Rúa Eugenio Sequeiros y Méndez Núñez, junto al Centro de Salud, en la avenida Montero Ríos y en Aldán. Señala que la respuesta de Telefónica responde a un informe elaborado por la Policía Local de Cangas en el que se refleja el deterioro de las cabinas con cristales rotos y el cableado suelto en su interior y que refleja también la mala imagen del municipio que dan estas piezas de mobiliario público y que además implican ciertos riesgos para los ciudadanos.

En Moaña las cabinas todavía operativas y que se retirarán son las tres ubicadas a lo largo de la acera y la alameda de Concepción Arenal (una de ellas en el entorno de la plaza de abastos), así como la ubicada en A Xunqueira, la situada en la calle Daniel Castelao en Tirán y la de la calle As Barxas, al lado del Concello. En los últimos años se registraron varios incidentes por la rotura de cristales en varias de estas cabinas.

Reposición

En los escritos remitidos al Concello, Telefónica se compromete a reponer el terreno dañado con el desmantelamiento y retirada de las cabinas, aunque propone a los Concellos que se hagan cargo de las tareas de pavimentación si desean agilizar el proceso.

Se extendieron en los años 60

En toda Galicia hay instaladas 831 cabinas telefónicas, de las cuales 277 están ubicadas en la provincia de Pontevedra. En O Morrazo, buena parte de ellas llevaban ya tiempo inoperativas por actos vandálicos a pesar de que mientras mantenían la condición de servicio universal la compañía debía encargarse de su mantenimiento. La extensión de la telefonía móvil fue dejando en desuso estos elementos, hasta el punto de que ya en 2014 el 88% de la población española reconocía no haber usado nunca una cabina. En España el primer teléfono de uso público previo pago se instaló en septiembre de 1928 en el madrileño parque de El Retiro. Le siguieron más aparatos de estas características en hoteles, bares y restaurantes, pero no fue hasta 1963 cuando las primeras cabinas comenzaron a formar parte del paisaje urbano. Madrid y Barcelona se convirtieron en las dos primeras ciudades españolas en disfrutar de este servicio. Ahora su tiempo ya ha pasado aunque en algunas regiones españolas se proponen nuevos usos como su conversión en puntos de recarga de móviles o para información turística.

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