Si hubiese que poner un ejemplo de buena persona, amable y generoso hasta el infinito, ese sería José Lorenzo Núñez. O más bien Pepín Macillos, que era como se le conocía. Su repentino fallecimiento deja una ausencia que es prácticamente imposible de cubrir y tiñe de luto al mundo de la hostelería y del deporte de Cangas. No hay palabras para expresar todo lo que significó y ofreció sin pedir nada a cambio. Hoy toca despedirle. El funeral será esta tarde en la excolegiata de Cangas –a las 17.30 horas saldrá desde el tanatorio– y luego será el entierro en el cementerio cangués.

Te vamos a echar de menos Pepín. Todo Cangas, O Morrazo y al otro lado de la ría te van a echar de menos, tu amabilidad, tu buen trato, tu trabajo, siempre entregado y luchador, intentando resolver y contagiando pasión. Sufrías si no había mesa que dar en el gran restaurante Macillos, de la conocida saga familiar a la que tú pertenecías y ennoblecías al frente, en su comedor; o por tu alma de madridista porque tu Real Madrid había afrontado un mal partido o un mal fichaje.

Pepín en las cocinas de Casa Macillos, el restaurante familiar.

Pepín en las cocinas de Casa Macillos, el restaurante familiar.

¡Cuántas veces viajaste con tu Peña Madridista de Cangas al Bernabéu en la que mantenías viva la pasión por la “Casa Blanca” y cuántas veces grabaste los grandes partidos para enviarlos a las gentes del mar embarcadas en altura!

Las fotos de tus viajes junto a figuras del Madrid – directivos y jugadores– seguirán colgando en las paredes del Macillos formando parte de un recuerdo imborrable tuyo, como el que tenemos entre ruidos de platos en el comedor, con tu tía Josefa traspasando los secretos de la cocina tradicional a las nuevas generaciones y tú poniendo orden a las reservas de mesas, en una labor compartida con tu cuñado Luis, tras horas en la gestión de la academias de estudios, o haciendo rápidas matemáticas para encontrar hueco a los que, sin previo aviso, llegaban a la puerta de la Rúa Alfredo Saralegui para poder comer.

Una actuación del Coro San José delante de Casa Macillos, en la madrugada del día de San José. Fdv

Pepín te recordaremos siempre en el Macillos haciendo gala de esos besos con el que toda la familia Macillos se saluda cuando alguno entraba en el comedor, como los que tú recibías de sus hijas Sarai y María, hoy rotas por el dolor de perder a su padre, o con los que tú saludabas a tus tíos Josefa y Jesús o a tu hermana Ángeles, embargados en la tristeza con toda la familia.

Cómo no recordar tu pasión por el balonmano a través del Balonmán Cangas–Frigoríficos del Morrazo y tu colaboración en la sombra con este club, en donde dejas un vacío difícil de llenar.

Te has ido de repente, después de una jornada de trabajo en el restaurante. No estaba hecha esta reserva que ha consternado a Cangas y cuando todavía faltaban 136 días pata la Nochebuena y para la apertura del Belén de Francisco Martínez, en la Rúa Berbetaña, en cuya web tanto colaborabas y que se llenaba de visitas, en otra de las grandes pasiones tuyas. La madrugada de las Pepas y Pepitas ya no será lo mismo sin ti en Cangas.