La Xunta está analizando el nuevo Reglamento General de Costas, publicado ayer por el Ministerio de Transición Ecológica, en busca de resquicios para presentar la batalla jurídica. Le ha puesto voz a esa inquietud la conselleira do Mar, Rosa Quintana, que ha augurado "problemas" para las industrias instaladas en el litoral, e incluso también para casas de particulares y para zonas de titularidad municipal.

Quintana ha cargado contra el Gobierno central por no haber tenido en cuenta las alegaciones que la Xunta planteó al nuevo Real Decreto de Costas. "Algunos ayuntamientos van a perder zona municipal y toda la cadena mar-industria que se encuentra en el litoral entiendo que va a tener problemas", ha afirmado la conselleira, que ha visitado esta mañana unas bateas en Domaio y también ha censurado la decisión del Gobierno central sobre el reparto del Perte agroalimentario.

El texto legal recién aprobado elimina la prórroga extraordinaria de 75 años a la que tenían derecho todas las instalaciones que estaban sobre dominio público marítimo-terrestre, incluyendo las casas. "Ahora sí que ya se acabó", ha aseverado la conselleira.

Todo ello pese a que, según ha explicado, hay una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, ratificada por el Tribunal Supremo, que les daba la posibilidad de tener esos 75 años. Es, precisamente, la jurisprudencia en la que Ence está basando su defensa para permanecer en la ría de Pontevedra.

Quintana ha lamentado que hay ciertas decisiones que "tienen mucho impacto", como establecer que una sola subida de la ola del mar establezca que esa zona, a la que llegó el agua, se considere ya de domingo público marítimo-terrestre. Hasta ahora se tenían que dar al menos cinco episodios consecutivos de llegada de ola para que se catalogase así.

Mejillón

Quintana se desplazó a Domaio, en Moaña, para viajar en barco hasta una batea y estar en contacto con el sector de producción del mejillón, ver cómo va este año de trabajo y poner en valor las ayudas anuales con fondos europeos y autonómicos para mejorar la cadena de producción, el cultivo y la seguridad para trabajar en batea y que sean motivadoras.

Confirmó que en la última convocatoria fueron 118 proyectos aprobados, de los cuales 96 fueron del sector del mejillón, que es el sector de la acuicultura que más produce y, por tanto, dijo, el que más debe recibir. Supusieron unas ayudas de 6 millones de euros que se traducen en 12 de movimiento económico con la cofinanciación que tiene que aportar el sector. Quintana aseguró que esperaba que estas ayudas den fruto y sirvan para mejorar en la capacidad de producción en Galicia.