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Faro de Vigo

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La toxina paraliza la actividad en los muelles de la comarca

Bateeiros con su puerto base en A Mosqueira aprovechan para acometer pintados y reparaciones | La exportación debe arrancar a final de agosto

Pintado de un barco bateeiro en A Mosqueira. | GONZALO NÚÑEZ

El episodio de toxina que están sufriendo los polígonos de bateas de las Rías Baixas obligó a cerrar la actividad, en las últimas semanas, de todos los viveros de la ría de Pontevedra y de la ría de Aldán y el lunes se cerraron también los de la ría de Vigo que quedaban abiertos en la parte exterior del Estrecho de Rande, en los que faena el sector mejillonero con su base en Moaña. El muelle de A Mosqueira, en el centro de esta villa, está prácticamente paralizado estos días.

El lunes cerraron los polígonos Cangas C y Cangas E, frente a Meira y Domaio, uniéndose a los ubicados frente al casco urbano moañés, Liméns y Nerga, cuya actividad extractiva fue paralizada a comienzos de mes. Los operarios del sector aprovechan estos días para la puesta a punto de los barcos, con reparaciones y pintados, así como para trabajos de mantenimiento en las propias bateas.

Desde el sector explican que se ve afectada la venta en fresco para el mercado nacional. Hasta finales de agosto o comienzos de septiembre no empieza la exportación de bivalvo al mercado italiano y francés. Los bateeiros esperan que mucho antes remita la toxina y que este periodo de paro de actividad sirva para que el mejillón aumente de tamaño.

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