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Faro de Vigo

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La crisis de los combustibles y las energías y Las consecuencias en la flota de bajura

La flota de Bueu planta a la Federación Nacional y seguirá amarrada

La asamblea de la flota de Bueu, ayer en la lonja. Santos Álvarez

El paro no se convocó bien y se desconvocó todavía peor. Es un sentimiento que comparte una parte importante de la flota de bajura, en especial en la zona sur de la provincia de Pontevedra. Tanto que ayer una parte de esa flota decidió plantar a la Federación Nacional de Cofradías y mantener el amarre a puerto como mínimo hasta el próximo martes, cuando se celebre el próximo Consejo de Ministros. Los acuerdos alcanzados el miércoles en la reunión con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se consideran insuficientes, sobre todo por su falta de concreción y de medidas específicas. El malestar del sector se volvió hacia una parte de sus propios representantes y ayer mismo se convocó de urgencia una junta general de la Federación Galega de Confrarías, que se reunirá mañana en Santiago.

La decisión de proseguir con el amarre a puerto no es unánime entre todos los pósitos. El posicionamiento más contundente es el de Bueu que, sin apenas fisuras, seguirá con el paro. Una postura que también secundan otras cofradías de la ría de Pontevedra, como Raxó y Portonovo. Por su parte, Cangas y Moaña sí que acordaron secundar la desconvocatoria del amarre y salir a faenar al menos hasta lo que decida el martes el Gobierno central.

El propio miércoles por la noche, nada más conocerse la desconvocatoria por parte de la Federación Nacional, el sector empezó a mostrar su malestar a través de diversos grupos de Whatsapp. El primer movimiento lo adoptó la flota de Bueu, que se reunió a primera hora de la mañana en la lonja y decidió que seguirá amarrada a puerto. “Hablamos con algunos de los barcos del arrastre litoral, que hasta ahora estaban trabajando, y nos mostraron su disposición a parar”, aseguraban algunos de los armadores de Bueu, que animaban al resto de las cofradías a seguir con el amarre. “De que nos vale que nos den unas subvenciones, si después al final de año nos va a venir Hacienda a cobrar”, afirmaban en relación a algunas de las propuestas que se pusieron encima de la mesa.

La subasta de la navaja de ayer en la lonja de Cangas. SANTOS ALVAREZ

El patrón mayor de Bueu y presidente de la Federación de Cofradías de Pontevedra, José Manuel Rosas, asumió el malestar expresado por la flota y ayer volvió a reclamar acciones concretas, con efecto y visibilización inmediata. Las reivindicaciones del sector siguen apuntando en dos direcciones: una exoneración de las cuotas de la Seguridad Social y poner un tope o bonificar el combustible profesional, siguiendo el ejemplo de países como Francia o Portugal. “Lo mejor es ponerle un techo al precio del gasóleo y de la gasolina porque lo que nos está asfixiando son las oscilaciones. Ahora mismo estamos peor que cuando paramos: en ese momento el litro de gasóleo estaba a 0,80 y hoy [por ayer] está a 1,10”, argumentaba José Manuel Rosas. En el caso de que se opte por la fórmula de la compensación deberían establecerse dos tramos: uno para un precio por debajo de 1 euro y otro para si se supera ese umbral de 1 euro.

La asamblea informativa celebrada ayer por la tarde en la lonja de Cangas. Santos Álvarez

Ayer resultaba difícil realizar un seguimiento de cuántos barcos y cofradías estaban secundando la llamada a continuar con el amarre. En Bueu el paro fue total y seguirá así hasta el martes.

En Cangas, la gran mayoría de la flota salió a faenar, salvo percebe y erizo, “por el estado del mar y el paro en transportes” y algún barco del enmalle que optó por seguir amarrado. El resto como el marisqueo a flote y navaja trabajaron. La lonja reabrió, tras tres días cerrada por el amarre, y subastó navaja, además de vender pescado del día. En la subasta se pusieron a la venta 240 kilos del navaja y se saldó con buenos precios, con un mínimo de 19,35 (la semana pasada estuvo a 18,80) y un máximo de 21,10. Los compradores fueron depuradoras de la zona, alguna de Cambados también, que venden a Madrid y con la idea de trasladar la mercancía en furgonetas.

Por la tarde, la cofradía celebró una asamblea en la que el gerente explicó de forma pormenorizada el acuerdo de la Federación Nacional de Cofradías que se había trasladado en la tarde del miércoles a la Federación Provincial en Arcade. La asamblea se convocó para dar cuenta de la decisión de desconvocar el paro y volver a trabajar de forma provisional hasta el martes, cuando se confirmen si los acuerdos del Consejo de Ministros cumplen o no con los compromisos planteados por el ministro Luis Planas. De no ser así “habrá cambio en la hoja de ruta”, aseguran desde la cofradía, en donde recuerdan que la flota estuvo parada al 100% durante los tres días de amarre. Añaden que estaban dispuesta a seguir, el paro, como también la Federación de Pontevedra, si Planas no convenciera con sus propuestas., aunque tampoco lo iban a hacer en solitario si en el resto de España algunas zonas trabajaban.

Un barco de la navaja entra ayer en el puerto de Cangas. Santos Álvarez

En la Cofradía de Aldán-O Hío ayer apuntaban que solo habían salido a faenar algunas embarcaciones de la navaja. En Moaña se estima que alrededor de una quincena de tripulaciones del marisqueo a flote salieron a faenar durante la mañana de ayer.

El patrón mayor de Bueu y presidente de la Federación Provincial de Confrarías de Pontevedra hacía un llamamiento a la “sensatez” y a respetar la decisión de aquellos barcos que decidiesen seguir trabajando a la espera de lo que se decida el martes. “Esto no debe dividirnos porque el enemigo no está entre nosotros. No quiero decir que el ministerio sea nuestro enemigo, pero sí tiene la capacidad para solucionar este problema”, defiende José Manuel Rosas. Eso sí, advierte de que si el Consejo de Ministros del martes no aprueba un paquete de medidas de efecto inmediato lo más probable es que se vuelva a un paro y a medidas de protesta más contundentes.

Barcos del marisqueo a flote de la cofradía de Moaña, ayer en Tirán. Santos Álvarez

En lo que respecta a la pesca de bajura en Moaña. La postura de la Cofradía es la misma que acordó la Federación Provincial por mayoría. Sin embargo no todos los patrones decidieron echarse a la mar. En el muelle de Meira a media mañana muchos barcos estaban amarrados. Salieron a faenar a lo largo de toda la jornada al menos 16 embarcaciones, sobre todo de marisqueo a flote, pues el gasto de combustible es menor al acudir al caladero frente a Tirán. También salieron los barcos de marisqueo que ya habían amarrado en Baiona. En otras artes que exigen mayor gasto de gasolina los patrones decidieron seguir amarrados “Pues con estos precios del gasóleo no cuesta más trabajar que quedarnos en casa”, lamentaban.

Estantes de pasta y aceite vacíos, ayer en un supermercado de Cangas. Santos Álvarez

Escasez de alimentos, pero no de gasolina

La crisis por el precio disparado de los combustibles mantiene desde hace casi dos semanas una huelga de transportistas que también está afectando a O Morrazo. Además de los problemas de suministros de algunas industrias de la comarca, en el día a día de los vecinos los mayores problemas están en los lineales vacíos de los supermercados, dejando unas estampas que superan con mucho a lo ocurrido durante los peores momentos de la pandemia de COVID-19. Ayer en algunos supermercados de Moaña y Cangas llamaba la atención que varios estantes de frutas y verduras estaban ya sin productos. Se sumaron a la clásica falta de aceite de girasol y otros productos como pastas, huevos o pan de molde.

Los trabajadores explican que reciben la llegada de camiones, pero con menos intensidad que antes de la huelga y que a esto se suma la compra compulsiva por parte de muchos clientes, ante el miedo que genera la perspectiva de un desabastecimiento grave en las próximas semanas. El papel higiénico, un clásico ya en este tipo de situaciones, está agotado en la mayoría de los estantes, pero la situación más alarmante está en productos de primera necesidad como la leche. Ayer en algunos establecimientos era imposible conseguir leche de ninguna marca.

Un camión cisterna rellenando ayer el tanque de la gasolinera del centro de Moaña. Santos Álvarez

Llama la atención que el conflicto estalló por el alza en os precios de la gasolina pero, sin embargo, ninguna gasolinera de la comarca sufre problemas de abastecimiento. “Llegan entre dos o tres camiones cisterna cada semana para llenar los depósitos. De momento no tuvimos problemas para atender a los clientes y esperemos que siga así”, explican desde la estación de servicio de la parroquia moañesa de Domaio, perteneciente al grupo Repsol.

La plaza de abastos de Cangas, ayer. Santos Álvarez

Poco pescado, poco cliente y debate para reducir la presencia de días en la plaza de Cangas

Día flojo en la plaza de abastos de Cangas, donde se sigue suministrando principalmente de Gran Sol y Portugal. No obstante, ayer se empezaba a ver pescado de la ría, faneca y caballa principalmente. Clientes, los justos. Las pescantinas se quejaban de que mucha gente pensaba que las plazas estaban desabastecidas de producto, algo que no era cierto y que invitaban a comprobar. Pero el día era flojo y moral escasa a esta alturas. Algunas se están preparando para medidas drásticas: abrir solo tres días a la semana: martes, miércoles y sábados y cerrar el resto. De esta forma tratarían de ahorrar gastos de mantenimiento, tanto del local, como de de combustible. Es que la imagen era ayer un poco desoladora. Poco cliente, incluso mayoritario. Los menús se cambian en los restaurantes.

Se cambian porque la escasez de pescado lo pone por las nubes cuando llega al plato. Ayer había en la plaza centollo y bivalvos y llega el lenguado, el rodaballo, rape, lubina, que procede de Gran Solo o de la costa de Portugal. Para hoy, las pescantinas tienen previsto un desembarco mayor de pescado, con eso de que en Cangas ya se sale a faenar y quieren dejar bien claro que la plaza no está desabastecida, que hay “género” para que los clientes puedan comprar y marcharse satisfechos. Y es que tanta noticia sobre el paro afectó para mal al mercado de pescado en la plazas de abastos de Cangas, que resiste como puede el envite, el enésimo de otros muchos anteriores. Hoy se podrá respirar un poco mejor.

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