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Faro de Vigo

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Lois Rodríguez y Verónica Bugliot se imponen en el regreso del Trail de Cela

Momento de la salida de la andaina, ayer en Cela. SANTOS ALVAREZ

Era una de las pruebas más esperadas, por su combinación de dureza y disfrute paisajístico, pero también por el simbolismo que tenía el hecho de haber sido la última celebrada antes de la pandemia. El Trail de Cela regresó ayer por la puerta grande dos años después de la mano del Clube Corredoiras y con la presencia de la práctica totalidad de los 489 corredores inscritos, repartidos entre la carrera y la andaina. La edición cumplió con las expectativas, pero también se ajustó a los protocolos Covid. No hubo duchas, masajes ni las habituales lentejas para reponer fuerzas tras la prueba.

El padronés Lois Rodríguez (Revolutrion Galitiming) y la pontevedresa Verónica Bugliot (Os Corzos de Ortegal) se impusieron en la octava edición del Trail de Cela, recuperada después de que el año pasado no pudiese disputarse a causa de la pandemia del coronavirus. Fue el mejor de los retornos, ya que el día estuvo soleado y despejado, con unas condiciones ideales para la práctica deportiva y para poder admirar los paisajes naturales por los que discurría el trail.

Algunos de los corredores en una zona de descenso. FDV

Rodríguez rubricó un gran tiempo al completar los 24 kilómetros del recorrido en dos horas, cuatro minutos y 38 segundos, en una prueba que estuvo muy disputada, con los tres integrantes del podio en un margen de poco más de un minuto. Así José María Lorenzo fue segundo con dos horas, cinco minutos y ocho segundos, mientras que José Daniel González (Running Sport Trail Ourense) logró el tercer puesto con dos horas, cinco minutos y 48 segundos.

En féminas la victoria de Verónica Bugliot fue bastante más clara, toda vez que la pontevedresa paró el cronómetro en las dos horas, 22 minutos y 20 segundos. La segunda clasificada fue Elena Rosell, con dos horas, 32 minutos y 20 segundos, y en tercer lugar cruzó la línea de meta Nuria Romero (Os Corzos do Ortegal) con dos horas, 40 minutos y 55 segundos.

Una de las corredoras en una zona de agua. // FDV

Una de las corredoras en una zona de agua. // FDV

En veteranos el vencedor en hombres fue Manuel Álvarez (Corredoiras) con un tiempo de dos horas, siete minutos y 13 segundos. Tras él entraron a cuatro minutos y 17 segundos del vencedor Francisco Ramón Oubiña (Cambados Seguros Noval) y Juan Riveiro (CDM Xesteiras). En mujeres se impuso Raquel Estévez con 2 horas, 56 minutos y 57 segundos, con Beatriz Comesaña (Club Atletismo Veteranos de Samil) en segunda posición con tres horas, siete minutos y 38 segundos, y con Trini Prieto (Tribu Trail) tercera con 3 horas, 13 minutos y 22 segundos. Además, se distinguió al primer corredor local en finalizar la carrera. Fue Diego Pérez. En cambio, no hubo mujeres de Bueu en la carrera por lo que esa distinción quedó desierta.

La prueba varió el trazado inicialmente previsto para reemplazar la subida al monte Paralaia por un tramo en Chans con algo más de dureza, pero manteniendo la distancia final. Así, los participantes partieron desde Cela para enfilar hacia Casal, bajar a A Barraca, subir por el Río Frades, alcanzar la Cruz de Ermelo, descender hacia San Cosme y luego tomar de nuevo la subida por el antiguo camino romano y bordear Paralaia hasta Chans, justo antes de regresar al punto de partida.

Participantes en la andaina en un tramo de la ruta. FDV

En el caso de los participantes en la andaina de 16 kilómetros el trazado inicial fue el mismo hasta llegar a la Cruz de Ermelo. Desde allí se retornaba al punto donde se dio la salida a la caminata. Aunque esta no tenía un carácter puramente competitivo, la organización reconoció a los tres primeros participantes en llegar a meta, que fueron, por este orden, Santiago, Melchor y David.

Los protocolos Covid estuvieron muy presentes en la prueba. Los participantes en la andaina fueron saliendo en varias tandas para evitar una excesiva concentración de personas. Además, se prescindió de todo el operativo habitual de final de carrera. No hubo duchas ni servicio de masaje, pero tampoco el avituallamiento final a base de lentejas, ya un clásico en esta carrera. En lugar de eso la organización repartió una bolsa con fruta, un bocadillo y agua a todos los participantes, que, a pesar de todo, mostraron su satisfacción con el desarrollo de la prueba. Y es que el Trail de Cela ya está de vuelta.

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